martes, 20 de diciembre de 2022

Menos maíz y más harinas: en 30 años, los caleños transformaron su diversidad alimentaria

 Entre 1984 y 2017 los habitantes de Santiago de Cali, capital del Valle del Cauca, no solo transformaron sus hábitos alimenticios, es decir que dejaron de consumir maíz y cebada y añadieron más harinas, grasas y productos importados a su menú, sino que además redujeron las porciones e incrementaron la alimentación por fuera del hogar.

La investigación doctoral “Agroecología, consumo y diversidad alimentaria: del agroecosistema al plato. Caso de Santiago de Cali (1984-2017)”, expone que las actuales prácticas alimentarias desmejoran la salud de los ciudadanos, pues no solo causan deficiencia en micronutrientes, sino que también contribuyen a incrementar la diabetes, obesidad, hipertensión, los ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares.

En su estudio, el agro-ecólogo David Quintero Ángel, doctor en Agroecología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, también evidenció que los hogares con ingresos más bajos comen menos frutas y más lentejas, fríjoles y garbanzos, entre otras legumbres, contrario a lo que ocurre en los de ingresos más altos.

Para analizar el consumo de alimentos en distintos niveles socioeconómicos, el investigador utilizó los datos de las Encuestas Nacionales de Ingresos y Gastos Nacionales del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), con una muestra de 9.322 hogares en Cali, durante cuatro cohortes: 1984-1985, 1994-1995, 2006-2007 y 2016-2017.

“Estas encuestas registran el presupuesto familiar de los colombianos, y por lo tanto indagan por los ingresos y gastos de los hogares en un periodo de tiempo determinado, además de incluir información demográfica”, explica.

A partir del análisis de estadísticas descriptivas y multivariadas que tuvieron en cuenta tanto los ingresos y egresos de los hogares como los productos y alimentos consumidos, encontró una disminución progresiva en la cantidad de alimentos consumidos por los hogares de Cali, que pasaron de 197.290.453 kg/mes en la cohorte 1984-1985, a 54.362.364 kg/mes en el periodo 2016-2017.

Sin embargo, el estudio sugiere que esta tendencia podría estar marcada por el aumento del consumo de alimentos por fuera del hogar, tendencia que se relaciona con cambios demográficos como la disminución del tamaño de los hogares (Cali paso de 4,8 personas por hogar en 1984-1985 a 3,1 personas en 2016-2017) o la mayor participación de la mujer en la jefatura de los hogares e inserción laboral, lo que probablemente modifica los patrones de consumo.

Destacó que las legumbres son el grupo de alimentos de mayor participación porcentual en todas las cohortes (de 28,6 a 30,2 %), seguido por la categoría pan y cereales (14,3 a 18,7%), las carnes (8,8 a 11,6 %), las frutas (9,0 a 12,0 %), la categoría leche, queso y huevos (7,3 a 15,2 %), y los aceites y grasas (4,5 a 1,9%).

Estratos altos comen más frutas y menos legumbres


A partir de los grupos de alimentos tradicionales consumidos por los hogares –como frutas, lácteos, verduras, carnes y huevos– se calculó la puntuación de diversidad alimentaria, la cual mide la cantidad de productos o alimentos diferentes que se ingieren en un hogar en un determinado periodo. Así, se encontró que esta disminuyó después del análisis de las cohortes seleccionadas.

Según el investigador, “los hogares con un nivel educativo más bajo tienen más diversidad de alimentos en el plato de comida, mientras que aquellos con ingresos más altos tienen menos diversidad, pero consumen más frutas y menos legumbres”.

“Aunque en el contexto nacional se han estudiado los cambios en el sector agropecuario generados por la apertura económica, en general la perspectiva de estos estudios se limita a la producción de alimentos y materias primas, que corresponden solo a una parte del sistema alimentario, dejando de lado la transformación, distribución y el consumo, que es precisamente el enfoque de esta investigación”.

También considera que la demanda de alimentos juega un papel muy importante en el sistema alimentario: “cuando los ciudadanos, conscientes de su alimentación, empiecen a demandar alimentos sanos, agroecológicos y sin tóxicos, con seguridad quienes abastecen se preocuparán y empezarán a cambiar la oferta de alimentos”.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a pesar de la oferta mundial de alimentos, en el planeta cerca de 820 millones de personas tienen dietas de baja calidad.

Por su parte, en América Latina los grupos sociales más desfavorecidos tienen una dieta alta en calorías y pobre en nutrientes, con una menor ingesta de frutas y verduras, situación que se da por los precios de los alimentos saludables, que son asequibles solo para una fracción de la población.

 






viernes, 2 de diciembre de 2022

UNAL brilló en la Noche de los Mejores 2022

 Por el esfuerzo, la dedicación y el compromiso con el que realizan sus labores todos los días, el Ministerio de Educación Nacional (MEN) otorgó reconocimientos a las Instituciones de Educación Superior, sus docentes y estudiantes. Con sus múltiples programas reconocidos con Acreditación de Alta Calidad, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) fue una de las protagonistas.

La Distinción Luis López de Mesa, la más importante en acreditación, le fue entregada a 13 programas de pregrado y posgrado de la UNAL Sedes Bogotá y Medellín.

De la Sede Bogotá, los programas de pregrado reconocidos fueron: Física, Farmacia, Ingeniería Civil, Ingeniería Agrícola y Odontología; las maestrías en Arquitectura, Ciencias Geofísica, Ingeniería de Materiales y Procesos; y los doctorados en Ingeniería Mecánica y Mecatrónica, e Ingeniería, Ciencia y Tecnología de Materiales.

De la Sede Medellín, los programas de pregrado de Ingeniería Química, Ingeniería Ambiental y Artes Plásticas. El reconocimiento fue aceptado por el profesor Carlos Augusto Hernández, Vicerrector Académico de la UNAL.

Es de resaltar que esta categoría premió a 128 programas de 58 instituciones de educación superior de todo el país.

Otro importante galardón fue para el docente Jereson Silva Valencia, uno de los profesores más insignes del programa de Física, quien recibió el Premio Francisco José Socarrás 2022 en el área de Ciencias Exactas Físicas y Naturales, el cual reconoce su trayectoria como docente desde el 2003 en la Universidad.

El profesor Silva dirige el grupo de investigación de Sistemas Correlacionados, en el cual se estudian temas de la física como los átomos ultrafríos, los aislantes topológicos, la física de estados sólidos, los materiales semiconductores y las nanoestructuras.

Entre las razones por las que se le otorgó este reconocimiento fue el hecho de haber sido aceptado en 2021 como miembro de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, además de haber publicado 3 artículos internacionales que destacan por sus aportes a la ciencia.

En la ceremonia también se premió a las instituciones con los mejores resultados en las pruebas Saber Pro y TyT que realizan los estudiantes al culminar sus carreras profesionales, técnicas y tecnológicas, categoría en la que UNAL estuvo presente.

Otras instituciones que recibieron este galardón fueron la Universidad de los Andes, la Pontificia Universidad Javeriana, y el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA).

Entre los estudiantes que obtuvieron los mejores puntajes en las pruebas Icfes Saber 11 en 2021, y que recibieron la Distinción Andrés Bello, se encuentra Steven Linero, quien eligió a la UNAL como su casa y actualmente cursa la carrera de Ingeniería Biológica en la Sede Medellín.

Como mensaje al país y a los miles de jóvenes que anhelan obtener un espacio en la educación superior, Steven dijo lo siguiente: “no se rindan, la universidad es un pilar para que aprendamos a escuchar al otro, una sociedad que sabe escuchar al otro es una que puede salir adelante”.

El ministro de Educación Nacional, Alejandro Gaviria, quien entregó las distinciones del evento, dio un discurso alrededor de la importancia de seguir reconociendo a las personas que día a día aportan su grano de arena a la educación en el país.

“En este momento en el mundo se habla mucho de la crisis en cuanto a legitimidad de las instituciones, y me parece que es fundamental resaltar la dignidad de los funcionarios del sector educativo que son la base para el progreso de este campo”, aseguró el ministro.

Añadió que “reconocer la excelencia siempre ha sido una forma de fomentarla, y por eso se distingue con este reconocimiento a los mejores, y que ser mejor es llevarles la contraria a quienes no creen que se puede, y entre otras cosas, a quienes simplifican de manera excesiva el mundo y desprecian el conocimiento”.

La ceremonia se llevó a cabo en Bogotá, en la Sede Norte de la Universidad Santo Tomás, y también se transmitió en vivo en el canal de YouTube del Ministerio de Educación. Para ver de nuevo el evento puede ingresar al siguiente enlace: www.youtube.com/watch















miércoles, 23 de noviembre de 2022

Por liderazgo inspirador en TeleUCI Solidaria, médico de la UNAL recibe reconocimiento

 Gracias a este programa, el equipo de profesionales del Hospital Universitario Nacional de Colombia (HUN), de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), está presente en municipios como Leticia, Arauca, Quibdó, Tumaco, Mocoa y San José del Guaviare, para acompañar al cuerpo médico en el tratamiento y manejo integral de los pacientes en condición crítica con COVID-19 y con infección respiratoria aguda (IRA).

El profesor Jairo Pérez Cely, director de Cuidado Crítico del HUN y del Departamento de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la UNAL, explica que el programa de Teleapoyo Solidario de Cuidado Intensivo (TeleUCI Solidaria) forma parte de la estrategia “Conectando la salud a la región”, mediante la cual se prestan servicios de teleapoyo a diferentes zonas del país aprovechando las tecnologías.

Desde 2020, los médicos de más de 25 municipios en 16 departamentos han recibido ayuda para valorar a 3.718 pacientes. Además, se le ha brindado apoyo a 60 hospitales de las diferentes regiones del país, se han dictado 200 talleres específicos según las necesidades de cada región, se han logrado 1.645 asistencias para el tratamiento de pacientes y se han dictado 7 seminarios nacionales que han capacitado a 590 profesionales de la salud.

“Para poder brindar atención de calidad se necesita infraestructura y talento humano, y esta última es una de las fortalezas del HUN”, afirma el profesor Pérez, quien por sus aportes en el liderazgo de esta iniciativa ha sido reconocido por el Colegio Médico de Bogotá con la Medalla al Mérito Médico José Félix Patiño 2022.

TeleEUCI Solidaria nació antes de la pandemia por COVID-19, como una iniciativa para llevar los servicios del HUN a las regiones más apartadas del país, con el fin que las personas pudieran recibir la atención médica necesaria en las áreas de posoperatorio y cuidados intensivos, y para que el personal de la salud tuviera la capacitación idónea para realizar sus labores diarias.

Con la llegada de la emergencia sanitaria la iniciativa se convirtió en la mejor solución para tratar a los pacientes que se encontraban en cuidado crítico, entubados, con fallos respiratorios o debatiéndose entre la vida y la muerte.

Con el apoyo del Ministerio de Salud y Protección Social y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), TeleUCI amplió su cobertura en 2021 y 2022, al pasar de 16 a 25 departamentos asistidos.

Otro aporte relevante en el cual participó el médico Pérez fue en la revisión de la base de datos de sobre la mortalidad y morbilidad asociada con pacientes críticos con COVID-19 en el país, en la que se encontraron hallazgos importantes como la diferencia entre la población rural y la urbana, así como la mortalidad asociada con el uso de ventiladores mecánicos o no en pacientes hospitalizados.


En el marco de la planeación 2023 del HUN, el proceso de Atención en Cuidado Crítico presentó el proyecto “Conectando la salud a las regiones” el cual fue seleccionado para su implementación en 2023 y será el legado del programa TeleUCI Solidaria expandiendo el teleapoyo a escenarios de telesalud y teleexperiencia en distintos servicios de alta y mediana complejidad que ofrece el HUN.

Respecto al reconocimiento, el doctor Pérez destaca que “para mí y mi equipo es un honor recibir la distinción, porque el profesor José Félix Patiño fue un hombre admirable en todos los sentidos, un reconocido médico cirujano, un ser humano integral, que en sus clases nos insistía en que la formación de un médico se debería basar en las humanidades y en el servicio a los demás sin buscar el beneficio o exaltación propia”.

Medalla al Mérito José Félix Patiño

Esta distinción fue creada en 2021 para honrar la memoria del médico y exrector de la UNAL José Félix Patiño, con el propósito de rendir un tributo de admiración, respeto y gratitud a su trazo vital, profesional y humano.

Se otorga cada año a una sola persona, en una única categoría extraordinaria y merecimiento excepcional. La entrega formal se realizará en ceremonia solemne y pública el Día Panamericano del Médico, el próximo 3 de diciembre.

“Sea usted el portador de este reconocimiento y exaltación a sus compañeros de equipo, los 16 médicos intensivistas del HUN que, bajo su liderazgo, realizaron la excepcional labor médica y científica durante la pandemia, con la misma visión, mística y sentido de compromiso por la vida y el derecho fundamental a la salud de toda la población en el país”, menciona el reconocimiento enviado por el Colegio Médico de Bogotá.

 






viernes, 21 de octubre de 2022

De cinco estrellas, así es la ayuda de la astronomía para enseñar matemáticas

 


Los estudiantes usan los balones con los que juegan en los descansos para entender lo que es la paralaje, término que se refiere al cálculo de la distancia entre un observador y un astro. Este es un ejemplo de la iniciativa liderada por Julián Esteban Ramírez, magíster en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), que busca facilitar la comprensión de la trigonometría con el uso de nociones de la astronomía, y de manera didáctica.

Por mucho tiempo el modelo de enseñanza de las matemáticas en los colegios ha sido el de memorizar conceptos sin tener en cuenta procesos como la argumentación de estos, que es básica para entenderlos. Normalmente a los estudiantes se les dificulta aprender la trigonometría, por ejemplo, rama de las matemáticas cuyo nombre significa “la medición de los triángulos” porque se encarga de estudiar las relaciones que existen entre los tres lados de estas figuras y sus ángulos.

En Colombia, la integración al aula de esta asignatura se da desde el grado décimo, pues se cree que en ese momento los estudiantes ya cuentan con un nivel de entendimiento suficiente para asimilarla. Sin embargo, a la hora de resolver preguntas como “¿qué es un ángulo?", ellos dan definiciones enciclopédicas memorizadas: “figura geométrica formada en una superficie por dos líneas que parten de un mismo punto”, pero no pueden explicarla porque no la ven cercana en su vida cotidiana.

Esta realidad llamó la atención del magíster Ramírez, quien con la ayuda del profesor Benjamín Calvo, de la Facultad de Ciencias, planteó la posibilidad de usar un concepto atractivo de la astronomía para que alrededor de 70 estudiantes de grado noveno del Instituto Educativo Distrital (IED) de Santa Lucía Cafam, en la localidad Rafael Uribe Uribe de Bogotá, dimensionaran un poco más lo que es la trigonometría a través del paralaje, “término que hace referencia al cálculo de la distancia entre un observador y un astro –por ejemplo una estrella–, proceso que fue uno de los primeros acercamientos al entendimiento de las distancias estelares, hace cientos de años”, asegura el magíster.

De la geometría a la astronomía

Según el investigador, para llegar al concepto de paralaje se tuvieron distintas etapas con los estudiantes. Primero se les hizo un barrido histórico por lo que ha sido la geometría desde los griegos, pasando por los egipcios hasta llegar a Euclides, cuyo paradigma fundamenta la geometría euclidiana o plana, que estudia las formas en dos dimensiones y sus ángulos.

“Luego se pasó a darles un panorama de lo que es el teorema de Pitágoras, explicándoles la composición de los triángulos y la forma en que sus aperturas determina la longitud de sus lados. Es importante recalcar que durante cada etapa se iba haciendo un diagnóstico a cada estudiante para determinar lo que infería o no del tema”, afirma.


Luego se les pidió que eligieran un punto de la institución con alguna pendiente en forma de un triángulo, y que con elementos fáciles de conseguir –como una cuerda, un metro y un transportador– midieran las proporciones de la figura, esto con la intención de acercarlos a las razones trigonométricas –seno, coseno y tangente–, fundamentales para entender lo que es un triángulo.

Es aquí donde aparece la astronomía, ya que, para entender lo que es el paralaje, los estudiantes pusieron un balón a una distancia determinada de sí mismos, y otros dos a una distancia que formara un triángulo con el primero, y lo iban corriendo cada vez más y más. Este proceso les hacía reflexionar acerca de la diferencia que existe entre la distancia del observador y un punto específico, que varía según el ángulo y la posición.

Al acercarlos a esta actividad podían darse una idea de lo que sería el proceso si en vez de balones estos fueran estrellas, ya que las más cercanas a nuestro sistema solar son Alfa Centauri A y Alfa Centauri B, las cuales están aproximadamente a 4,3 años luz de la Tierra.

“Al final del curso ellos debían entregar un informe con todas las actividades realizadas durante cerca de 7 meses, tanto de manera virtual –con el software online de geometría, GeoGebra– como presencial con las mediciones del terreno y de las esferas ‘estelares’. Esto les permitía ver que había una transición y mejora desde las evaluaciones del inicio para reconocer qué tanto sabían, y sus reflexiones finales sobre conceptos propios de la trigonometría, como el triángulo o el ángulo”, señala el magíster Ramírez.

Añade que “es satisfactorio preguntarles ahora que están en décimo grado acerca de sus calificaciones y ejercicios de trigonometría, y que respondan que la preparación les ayudó, mostrando en sus cuadernos los resultados de todo el entrenamiento, y dicen hubiera sido peor sin esta práctica”.





miércoles, 5 de octubre de 2022

Estimulación eléctrica fortalecería conexiones cerebrales relacionadas con el movimiento

 
Un estudio en roedores demostró que entre las áreas cerebrales encargadas de coordinar el movimiento existen fuertes conexiones, y que se pueden potenciar aplicando actividad eléctrica. Tal estímulo mejoraría la eficiencia comunicativa entre las zonas base del aprendizaje motor, algo muy valioso en la recuperación de lesiones que afectan la movilidad.

La corteza motora es el área del cerebro encargada de generar órdenes para movimientos como escribir, montar bicicleta, caminar o manipular objetos con las manos. Cuando esta estructura se lesiona, los mamíferos pierden la capacidad de mover el lado del cuerpo contralateral al daño, presentando una limitación importante para las actividades de la vida diaria.

Esteban Ramírez, magíster en Fisiología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explica que “el ser humano cuenta con dos cortezas motoras, una en el lado izquierdo del cerebro que controla el movimiento del lado derecho del cuerpo, y otra en el lado derecho que controla el movimiento en el lado izquierdo del cuerpo”.

Ambas se encuentran conectadas y funcionan de forma coordinada para generar movimientos complejos. A su vez, reciben información proveniente de órganos sensoriales (tacto, visión, audición) para el adecuado ajuste del movimiento según lo percibido en el entorno.

El estudio realizado en el Laboratorio de Neurofisiología Comportamental de la UNAL utilizó 12 ratas Wistar. Los animales se sometieron a una pequeña cirugía, previa anestesia general, en la que se implantaron electrodos –conductor eléctrico utilizado para hacer contacto con una parte no metálica– de un circuito en ambas cortezas motoras. En una de ellas se aplicó estimulación eléctrica con diferentes intensidades y frecuencias, y en la otra se registró la actividad de las neuronas.

“Hicimos tres grupos de roedores, y les practicamos tres tipos de estimulación eléctrica. Descubrimos que uno de los tipos de estimulación fue adecuado, pues produjo mejor el fortalecimiento de las conexiones neuronales” señala el magíster.

El investigador demostró que un patrón de estimulación eléctrica específico produjo un fortalecimiento de las conexiones neuronales entre las áreas que comandan el movimiento, en un proceso denominado plasticidad sináptica.

“Sorprendentemente este fortalecimiento también mejoró la forma en que se integran las señales sensoriales con los comandos de movimiento en el cerebro”, anota.

Explica además que “el estudio proporciona información valiosa sobre la organización y el funcionamiento del circuito cerebral encargado del movimiento en mamíferos, y también demuestra que sus conexiones son susceptibles de ser modificadas con la estimulación eléctrica adecuada”.

Este conocimiento obtenido en Colombia puede ayudar a largo plazo con el desarrollo y perfeccionamiento de técnicas de rehabilitación en pacientes con lesiones cerebrales de la  corteza motora, y también puede contribuir en la creación de prótesis que se controlan con la actividad eléctrica cerebral.

Según el investigador, patologías como un accidente cerebrovascular o un trauma craneoencefálico pueden comprometer la corteza motora, generando en la persona imposibilidad de mover una parte de su cuerpo.

“Si una de las cortezas está dañada y la otra está sana, surge una nueva posibilidad de rehabilitación, ya que el hecho de potenciar la comunicación entre estas contribuiría a la recuperación del movimiento en un paciente afectado”, concluye.








 

jueves, 29 de septiembre de 2022

Ranking QS entrega reconocimientos a la UNAL por estar entre las mejores de América Latina

 La décima entre las mejores universidades de la región por quinto año consecutivo, y la segunda del país, así se posiciona la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) dentro del ranking de la compañía británica Quacquarelli Symonds (QS). Hoy, la UNAL recibió certificados de reconocimiento por mantenerse en el Top 10 de Latinoamérica y por su reputación institucional.

La compañía QS, que en su edición 2022 evalúo a 428 universidades, publica el listado de las mejores instituciones de educación superior (IES) de América Latina desde 2011, año en el que la UNAL ya figuraba como una de las mejores, teniendo en cuenta los siguientes 8 indicadores: reputación académica, reputación de empleadores, citaciones por artículo, relación estudiante-profesor, artículos por profesor, profesores con doctorado, impacto página web y redes internacionales de investigación.

La principal fortaleza de la UNAL es la reputación institucional, en la que obtiene la máxima puntuación, lo cual evidencia el compromiso y la formación integral que tiene el trabajo colectivo y el desarrollo de conocimientos por parte de sus integrantes para toda la sociedad.

Los certificados fueron recibidos por las directivas de la UNAL, en cabeza de la profesora Dolly Montoya Castaño, rectora de la Institución, además de los docentes Camilo Younes, vicerrector de Investigación, José Ignacio Maya, director Nacional de Planeación y Estadística, y María Fernanda Lara, secretaria General.

Estos reconocimientos llegan pocos días después de que la Universidad conmemorara su aniversario número 155, lo cual representa una recompensa a la excelencia académica, científica y tecnológica adelantada por tantos años en beneficio del bien común de la nación.

Leigh Kamolins, director de Análisis y Evaluación de QS, señaló que “Colombia sigue siendo una potencia en cuanto a conocimiento y educación en la región, ya que el país es la casa de 7 de las universidades del Top 50 de América Latina, y además 62 IES del país estuvieron presentes en los resultados de este año, número que nunca se había visto en lo que va del ranking”.

También manifestó que “las universidades colombianas no solo están aportando en el desempeño académico, sino que ayudan a la construcción de sociedad, y con este resultado se puede ver que el nivel de la Universidad Nacional de Colombia va a ir mejorando cada vez más, consolidándose como un referente de educación y conocimiento en la región”.

Por su parte, Paula Henao, directora Regional en Latinoamérica de QS, manifestó que “hay dos factores muy importantes que la UNAL debe tener en cuenta para mantener la excelencia demostrada en el ranking: por un lado la web y las redes, ya que la información de la Institución se podría entregar de mejor manera tanto a la región como al mundo; y por otro, se deben observar de cerca las citaciones, ya que entre 2020 y 2021 hubo una caída en este rubro para la Universidad”.

Para la experta, “al estar en el Top 10 de Latinoamérica, cualquier pequeño factor puede modificar el puntaje, por lo que no hay que bajar la guardia; es fundamental pensar en lo que la audiencia quiere ver de la Universidad, ampliando los horizontes de la comunicación a las poblaciones interesadas en Latinoamérica y el mundo”.

El vicerrector Younes preguntó acerca de cómo se miden temas como el trabajo que hace la Universidad en regiones apartadas como la Amazonia, en donde todos los aportes que se realizan no necesariamente se publican en revistas especializadas, sino que también hay una presencia a partir de acciones concretas que aportan a las comunidades.

A esto, el director Kamolins respondió que “es un tema que se viene discutiendo con varias universidades de la región, ya que a veces se mide lo que se puede medir; sin embargo, estamos trabajando por que ese asunto también tenga un espacio en el ranking, y próximamente se hablara más acerca de ello”.

La directora regional Henao señaló que se debe priorizar una comunicación efectiva con todas las sedes de la Institución, para que se sepa lo que se están haciendo y en lo que se debe mejorar, para seguir siendo una de las mejores de Latinoamérica.

QS premió la excelencia académica en la región en 5 categorías: “Mejora de la Universidad”, “Excelencia en investigación”, “Reputación institucional”, “Nuevos participantes”, y “Top 10 de Latinoamérica”. Los resultados se publicaron durante la Cumbre de Educación Superior de QS: Américas 2022, realizada en la Universidad Vila Velha (Brasil).
















lunes, 26 de septiembre de 2022

Transgénicos en Colombia: más regulación y menos prohibición

 Mientras que en el país la especulación con el futuro de las semillas transgénicas crece entre aliados y contradictores, académicos expresan su preocupación porque “el campo está varado, la población aumenta y las cifras de hambre ascienden”.

Así lo manifiesta el profesor Carlos Iván Cardozo, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, al lamentar que desde hace tres décadas en el país solo se siembran 5 millones de hectáreas –de unas 20 millones adicionales– que se podrían cultivar, y paradójicamente el crecimiento demográfico ha incrementado.

Según cifras del DANE, la población colombiana actual es cercana a los 50 millones de habitantes, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que 7,3 millones tienen en riesgo su seguridad alimentaria durante 2022.

En la actualidad cursa en el Congreso de la República el proyecto de Acto Legislativo 04, que buscan modificar el artículo 81 de la Constitución e incorporar la prohibición del ingreso, la producción, comercialización y exportación de semillas genéticamente modificadas, conocidas como transgénicas.

Sin embargo, el uso de estas se ha extendido por el mundo para responder a los efectos del cambio climático, el hambre y la seguridad alimentaria, ya que registran un mejor comportamiento frente al clima, las plagas y enfermedades.

El ente encargado de aprobar en Colombia el permiso para los cultivos transgénicos importados y exportados es un comité en el que participan los Ministerios de Salud, Ambiente y Ciencia, además del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). El trámite puede durar hasta tres años.

Para el profesor Cardozo, “una eventual prohibición del uso de transgénicos no es el camino; el camino es la regulación, y en Colombia tenemos el personal científico, centros nacionales e internacionales, y algunas universidades cuentan con la capacidad técnica para hacerlo bien”.

Modificación genética, ¿sinónimo de transgénicos?

La modificación genética no nació con la transgénesis ni es su sinónimo; se trata de un método tradicional que cruza variedades y que se ha hecho desde que el hombre empezó a domesticar las especies hace más de 10.000 años.

“Se puede hacer por métodos tradicionales de fitomejoramiento entre materiales de la misma especie o parientes cercanos compatibles”, indica el académico.

Por su parte, la transgénesis se originó en la década de 1980 como producto de un avance científico en biología molecular que buscaba atender la problemática del crecimiento de la población humana en la tierra y hacer aportes para mejorar la cantidad y calidad de los alimentos.

“Con la transgénesis se aísla el gen que gobierna el carácter deseable y se introduce al material por técnicas de laboratorio; la especie fuente del gen puede ser de la misma o de diferente especie”.

Un mejoramiento o cruzamiento tradicional puede durar entre 8 y 10 años, mientras con la transgénesis el proceso es más corto.

Frente a la especulación, el profesor Cardozo aclara que cuando una persona consume una tajada de tomate o banano está comiendo genes: “los genes están en las células de todos los alimentos que comemos”, y aprovecha para aclarar que “sembrar una semilla no es lo mismo que sembrar un grano”.

Semilla, vehículo para transportar calidad

En Colombia hay más importación de semillas que producción nacional, asunto en el que trabajan los gremios con grandes, medianos y pequeños productores, quienes proponen sembrar 400.000 hectáreas de maíz y sustituir buena parte de la importación con semillas que garanticen el rendimiento y la economía campesina familiar.

Según Leonardo Ariza Ramírez, gerente general de la Asociación Colombiana de Semillas y Biotecnología (Acosemillas), “el país consume en promedio 7 millones de toneladas de maíz al año, de las cuales la producción nacional aporta un 1,5 millones”.

Para el directivo, egresado de la UNAL, “el país requiere que se invierta no solo en investigación en semillas, sino también en la logística que se requiere para su secamiento, almacenamiento y transporte que permita sacar la producción del país”.

Sobre las semillas seleccionadas y certificadas como es el arroz, el maíz, la cebada y la soya, el gerente de Acosemillas señala que estas no riñen con las semillas criollas.

“Aunque hoy existe buena variedad de semillas nativas, estas son reguladas por las autoridades en factores sanitarios, mas no por aspectos de calidad”.

A propósito de la importancia de la calidad en las semillas, el próximo 3 y 4 de noviembre se realizará el Congreso Nacional de Semillas en la UNAL Sede Palmira.

El evento espera reunir a más de 300 asistentes nacionales e internacionales de la academia, la investigación, la producción, la comercialización, la transformación y el consumidor final, quienes accederán a la agenda académica y a la muestra comercial de productos y servicios especializados del sector agropecuario.




jueves, 15 de septiembre de 2022

Muerte de Isabel II aceleraría movimientos republicanos en países que la reconocían como Jefe de Estado

 Es bastante probable, e incluso esperable, que Canadá, Australia y Nueva Zelanda culminen la ruptura política con Londres para pasar mantener una relación diplomática sin la sombra de la Corona. Seguramente vendrán referendos y fuertes debates políticos que terminen en una muy factible delimitación geográfica del alcance político de la monarquía del Reino Unido.

Para el profesor Carlos Alberto Patiño Villa, adscrito al Instituto de Estudios Urbanos (IEU) y vinculado al Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), la muerte de Isabel II y el inicio del reinado de Carlos III pone sobre la mesa dos hechos importantes.

“Por una parte, abre la posibilidad de que alrededor de los siete países sobre los cuales reina la Corona se declaren repúblicas independientes, aunque ya son Estados soberanos prácticamente en todos los aspectos”.

De otra parte, “se reabre el debate sobre si las naciones que conforman el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte se mantendrán aún bajo el mismo Estado, o si las discusiones sobre la separación e independencia se reiniciarán de forma más directa, específicamente de irlandeses y escoceses. Se producirán interesantes cambios en la geopolítica mundial”.

Según el académico, la muerte de Isabel II, quien reinó desde el 21 de abril de 1926 hasta hoy, en uno de los periodos de permanencia en trono alguno más largos de la historia de las monarquías desde la Antigüedad hasta la actualidad, ha abierto un debate importante para las sociedades contemporáneas: ¿son importantes las monarquías, o, como dicen peregrinamente muchos, solo son el equivalente humano y político de objetos decorativos?

“Afirmar que en efecto las monarquías son decoraciones políticas es un exabrupto, sobre todo si se tiene en cuenta que en general las que existen hoy se pueden mantener en firme sobre la base de los presupuestos públicos”.

Destaca que “más allá de un asunto de hacienda pública, es necesario recordar que en los países en los que existe monarquías, estas suelen garantizar el mantenimiento de estructuras territoriales y políticas que muy difícilmente se podrían mantener unificados en estructuras republicanas o en otros modelos de ordenamiento político”.

Ello, independientemente de si esta es constitucional y parlamentaria, con sistemas democráticos o absoluta, o de acuerdo constitucional restringido.

El docente anota que este es el caso del Reino Unido, que después de la Segunda Guerra Mundial ha tenido que enfrentar la desaparición del Imperio real sobre el que gobernaba en el mundo, quedándose con una institución supraestatal, e incluso supranacional, surgida de las dinámicas de descolonización.

“Tal situación ha servido para mantener tanto la influencia británica en el mundo como a flote una esfera geopolítica sobre la que Londres ejerce un claro dominio, y un entorno de negocios destacable”.

Además, Isabel II fue clave para que el Reino Unido mantuviera su unidad en las islas británicas, ejerciendo de forma estricta su papel de árbitro constitucional, monarca neutral en política que garantiza el mantenimiento del Estado. De igual manera fue la cabeza de la Iglesia anglicana, una responsabilidad fundamental de esta Corona desde Enrique VIII.

En este contexto, señala el experto, “el Reino Unido ha mantenido una monarquía en un sistema democrático, en una dimensión muy similar a las otras monarquías existentes hoy en Europa Occidental y totalmente diferentes a las monarquías absolutas de países como Arabia Saudita, Omán, Brunéi, Catar o Suazilandia”.

Sin embargo, conviene aclarar que no todas las monarquías de la esfera árabe musulmana son absolutas, pues algunas de ellas son constitucionales –como Jordania– o semiconstitucionales –como Marruecos–, o con figuras constitucionales de monarquías electivas como en la confederación de ciudades-Estado que conforman los Emiratos Árabes Unidos.




martes, 6 de septiembre de 2022

Algoritmo protege bases de datos biométricas de ataques cibernéticos

 En la era digital uno de los peligros más latentes es el robo de datos y la suplantación de identidad, incluso de las medidas físicas de las personas. Un algoritmo le hace jaque a los delincuentes cibernéticos y en archivos individuales permite ocultar de manera segura los datos del rostro, las huellas dactilares, el iris de los ojos, las orejas, la voz y hasta el movimientos de los usuarios de los sistemas digitales, haciendo más difícil cualquier fraude.

El reconocimiento a través de los datos relacionados con la medición de los rasgos y características físicas de las personas se dio a conocer en 1858 en la India, con el uso de las huellas en un contrato de negocios, y su evolución hace que hoy se utilice la huella incluso para desbloquear los celulares que usamos todos los días.

“En la pandemia se vio la importancia de estos sistemas, ya que al manejar todo de manera virtual o remota, los exámenes Saber Pro o las pruebas para entrar a algún empleo requerían conocer si la persona que estaba detrás de la pantalla era quien decía ser”, menciona el profesor e investigador Agustin Moreno Cañadas, del Departamento de Matemáticas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Por medio del software de programación Python, el experto diseñó un algoritmo y lo ejecutó en FERET, una base de datos clásica y referente para la evaluación del reconocimiento facial, en la cual se encuentran consignadas 2.413 imágenes de rostros de 856 personas, recopiladas entre 1993 y 1996.

El mecanismo utiliza el concepto de “álgebras de configuración de Brauer”, que permite proteger datos por medio del ocultamiento en distintas capas y servidores, en especial información biométrica.

“En el interior de una imagen principal se ponen varias imágenes, pero en realidad estas se guardan en otras partes, como si fueran carpetas distintas, lo cual permite que la información esté oculta y se pueda proteger mucho mejor que si estuviera toda en un mismo lugar”, explica el profesor Moreno.

A este proceso se le llama “esquema de secreto compartido”, que, en palabras más sencillas, es como guardar dinero en distintos bolsillos, por ejemplo unos billetes en el pantalón, otros en la chaqueta y otros en la maleta, de manera que si alguno de ellos se pierde se tiene un respaldo de este recurso, haciendo más difícil el robo de datos.

“Es una manera alternativa de guardar la información de uno o muchos usuarios; es como tomar mi imagen facial digital para ser reconocido y que dentro de esta se encuentre guardado el rostro de toda mi familia, y que estos datos sean secretos, pudiendo obtenerlos cuando lo requiera con un experto; hasta el momento es una técnica indescifrable para agentes externos”, indica.

Tecnología en auge en el mundo, pero incipiente en Colombia

Con respecto al desarrollo de sistemas tecnológicos que apliquen datos biométricos en el mundo, el profesor Moreno hace referencia a Japón, donde los bancos han reemplazado las  claves digitales en cajero automáticos por la identificación de los rasgos de las venas de los dedos de las manos de cada persona; así mismo, nombra a Inglaterra como una de las potencias en este tipo de tecnologías.

Al referirse a Colombia, dice que al desarrollo de métodos biométricos aún le falta un gran avance para estar a la par con países más desarrollados, y recalca la importancia que representaría para el país el uso de estas tecnologías para resolver problemas de infracciones en las vías y hurtos a vehículos.

“En Bogotá, aunque se implementaron cámaras de seguridad que identificaran a los conductores infractores, la Corte Constitucional no dio aval a la medida porque se requería de una tecnología especializada que los identificara de manera única y biométrica, y que en el país no está tan desarrollada”, menciona.

Este tema también levanta discusiones en torno a la libertad de expresión y a los derechos sobre la imagen personal, que hoy se registra muy fácilmente en las redes sociales, lo cual lleva a preguntarse sobre qué tanta privacidad existe en el mundo, y cómo se están utilizando los datos.

Por el momento el algoritmo del profesor Moreno no se ha llevado a la práctica en la base de datos de alguna empresa o entidad específica, pero en el futuro se ve como una posibilidad que tendría un impacto positivo en la seguridad de los usuarios que accedan a estos inventarios.






viernes, 26 de agosto de 2022

Alta exposición al ruido afecta concentración, productividad y relaciones sociales

 Aunque es muy común escuchar sobre la contaminación en las ciudades, especialmente relacionada con la calidad del aire, a la contaminación auditiva no se le da la misma atención, y esta también afecta la salud de las personas, su entorno familiar y el óptimo desempeño académico o laboral.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación acústica o auditiva es cualquier ruido o sonido superior a los 65 decibeles, como por ejemplo un grupo de gente conversando en voz muy alta, un restaurante abarrotado de personas o un teléfono que suena cerca del oído.

El ruido que supere los 75 decibeles (una calle con mucho tráfico, o la televisión o el equipo de sonido a un volumen elevado) pone en riesgo la salud auditiva, y a partir de los 120 decibeles (los conciertos, las discotecas o el despegue de un avión) genera dolor y molestia.

La fonoaudióloga Liliana Akli Serpa, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), afirma que “la exposición diaria a altos niveles de ruido lleva a situaciones de estrés, dificultades de concentración, y por ende a afectaciones emocionales o psicológicas”.

“Una persona que esté expuesta al ruido por encima de los 65 decibeles, que permanezca o viva cerca a sitios muy ruidosos, puede padecer una pérdida auditiva, que una vez se presente ya es irreparable”.

Estar expuesto a ruidos permanentemente hace que los niveles de atención y memoria también se vean afectados, y por lo tanto se afecta la comunicación. En el aspecto laboral o académico tal situación puede reducir la productividad de la persona”.

Límites de ruido no se cumplen en Colombia

El Código Nacional de Tránsito establece niveles de máximo ruido según decibeles, zonas y horas, así: en el día: en las zonas residenciales 65 decibeles, en las comerciales e industriales hasta 70, y en las de tranquilidad 45; y en las noches: máximo 45 en zonas residenciales; 60 en las comerciales; 75 en las industriales y 45 en tranquilidad; sin embargo, estos límites no se están cumpliendo a cabalidad.

“La población no es consciente de los efectos que puede traer la alta exposición al ruido, no solo a nivel auditivo sino en el comportamiento general, porque si viven cerca de una zona de bares o donde permanentemente hay ruido nocturno, sus ciclos de sueño van a estar muy afectados y se van a incrementar”, explica la experta.

Señala además que “las administraciones locales deben incluir en sus planes de ordenamiento territorial iniciativas que permitan cuidar la salud auditiva de los ciudadanos”.

“Aunque existe la necesidad de sensibilizar a la población en la importancia de proteger los niveles de ruido en casa, con cortinas o ventanas antirruido, se trata de adecuaciones costosas que no todas las familias pueden asumir”.

Fortalecer ruta de atención integral de salud auditiva

Una apuesta por sensibilizar a la sociedad con respecto a este tema es la Ruta de Atención Integral de Salud Auditiva (RIAS), reglamentada en el país en 2016 y que permite que los diferentes actores del sistema de salud conozcan cuál es su rol dentro del proceso de aseguramiento de la salud de todas las personas en Colombia.

La fonoaudióloga Carol Andrea Bernal Castro, magíster en Discapacidad e Inclusión Social y candidata a doctora en Salud Pública de la UNAL, explica que la RIAS “comprende el conjunto de acciones coordinadas, complementarias y efectivas que pueden dar lugar a políticas, planes, programas, proyectos, estrategias y servicios, que se materializan en atenciones dirigidas a las personas, familias y comunidades en materia de promoción y prevención de la salud auditiva, pero también con respecto a diagnósticos, tratamiento, procesos de rehabilitación y cuidados paliativos según corresponda”.

En este momento existen dos RIAS, una enfocada en la promoción y el mantenimiento de la salud, y la otra dirigida a grupos de riesgo.

Los aportes de las académicas forman parte del capítulo Salud Auditiva del podcast de Radio UNAL “Enfermedades crónicas no transmisibles”.