jueves, 10 de diciembre de 2020

“La educación es la principal herramienta para lograr el cambio”

 

Desde el marco del proyecto de Monitoreo Climático en el área de influencia de la central Hidroeléctrica Sogamoso, se adelanta una estrategia de Monitoreo Climático Participativo, la cual vincula instituciones educativas pertenecientes al Programa de Educación Ambiental de ISAGEN, en donde se capacitan los estudiantes destacados de los grados décimo y once, por medio de talleres didácticos sobre el comportamiento del clima, fenómenos de variabilidad climática y temas ambientales como la mitigación del cambio climático.

Esta estrategia inició en el año 2017, a cargo del Ingeniero biotecnológico Fabián Alberto Rangel Silva, un cucuteño de 31 años que se ha sabido ganar el cariño de rectores, maestros y estudiantes de diferentes instituciones educativas del sector rural de los municipios de San Vicente de Chucurí, Betulia y Zapatoca (Santander). “El profe del clima”, como lo llaman sus estudiantes, ha logrado consolidar y apoyar este proceso pedagógico durante cuatros años, en donde los estudiantes y maestros son capacitados para compartir conocimientos científicos por medio del monitoreo y del registro de variables climáticas.

Para ello, Fabián Rangel, ha venido realizando periódicamente capacitaciones a los estudiantes en el manejo adecuado de los equipos de medición instalados en sus instituciones, sobre la organización y el análisis de bases de datos con ayuda de programas como Excel, logrando de esta manera fortalecer áreas académicas como: matemáticas, ciencias naturales, física, química e informática.

“Lo que más me ha gustado de trabajar con colegios, es darme cuenta de mi vocación por la docencia. Así mismo, los encuentros que realizamos con la comunidad, donde realmente uno termina aprendiendo muchísimo de ellos y se llena de gratificación al ver como se interesan por aprender y por construir conocimiento. Es por eso que he decido hacer la maestría en práctica pedagógica, para tener las herramientas y el conocimiento necesario, para conocer las estrategias que facilitan los procesos de enseñanza a partir de las particularidades de las comunidades rurales con las que trabajamos”, mencionó Fabián Rangel.

Para el profe del clima, esta experiencia lo ha llevado a encontrar una de sus pasiones, que es la educación ambiental, lo cual lo motivó actualmente a iniciar sus estudios como maestrante en Práctica Pedagógica en la Universidad Francisco de Paula Santander, de Cúcuta y a futuro se visualiza como docente e investigador, liderando procesos pedagógicos, ya sean orientados a la educación ambiental de las comunidades, o a la enseñanza de las ciencias.

Adicionalmente al trabajo con las instituciones, también se desempeña analizando estadísticamente la información recolectada por la investigación y trabajando de manera articulada con el equipo socio comunicacional en la construcción de materiales didácticos y cartillas para el desarrollo de las diferentes estrategias del proyecto.


miércoles, 25 de noviembre de 2020

Alimentos serían pasteurizados mediante pulsos eléctricos

 Un equipo que produce campos eléctricos pulsados de alta tensión, también conocido como pulsos de alto campo eléctrico, se constituye en una alternativa para pasteurizar alimentos líquidos como la leche o los jugos naturales.

“El procesamiento por campos eléctricos pulsantes (CEP) es una nueva tecnología para inactivar microorganismos y enzimas; se hace a temperatura ambiente o de refrigeración, mediante la aplicación de una breve descarga de alto voltaje sobre los alimentos colocados entre dos electrodos por tiempos del orden de los microsegundos”.

Así lo explica Andrés Felipe Guerrero Guerrero, magíster en Ingeniería - Automatización Industrial de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, y agrega que a diferencia de la aplicación térmica convencional, esta permite obtener alimentos mínimamente procesados con las mismas cualidades sensoriales y nutricionales, garantizando su inocuidad alimentaria y preservando sus compuestos bioactivos.

En el método convencional de pasteurización –proceso térmico por medio del cual se destruyen los microorganismos patógenos– se requiere la combinación con otro proceso de conservación, normalmente la refrigeración, la congelación o el uso de aditivos (acidulantes, azúcares concentrados, etc.). Esto implica cambios sustanciales en la calidad nutricional y sensorial de los alimentos por exceso de cocción, cambios de textura y de sabor.

El proceso desarrollado en la UNAL Sede Manizales consiste básicamente en aplicar una corriente eléctrica en forma de pulsos muy breves a través de un alimento colocado entre dos electrodos.

“Es un proceso no térmico, ya que los alimentos tratados se mantienen a temperatura ambiente o inferiores a las de pasteurización del alimento. Por eso los alimentos tratados por esta tecnología tienen unas propiedades sensoriales y nutritivas más parecidas a las del producto fresco. Los pulsos eléctricos provocan la destrucción de la membrana celular de los microorganismos por electroporación sin un aporte significativo de calor”, explica el magíster Guerrero.

Agrega que “este equipo, además de ser económico y fácil de implementar con dispositivos que se pueden obtener en el mercado nacional, no introduce cambios químicos significativos en los alimentos y no se puede considerar como aditivo alimentario; por el contrario, es una tecnología efectiva, segura y limpia”.

Los aspectos más importantes de esta tecnología son la generación de campos eléctricos pulsantes de alta intensidad, el diseño de cámaras para el tratamiento del alimento, de tal manera que este reciba un tratamiento uniforme con un mínimo incremento de la temperatura, y el buen diseño de electrodos para minimizar la electrólisis.


Amplían colección de mamíferos fósiles en el Valle

 Bóvidos (parientes de las vacas), proboscídeos (grupos de elefantes) y caballos autóctonos de Sudamérica que forman parte de esta colección fueron caracterizados por un equipo de expertos en desarrollo de una expedición para conocer el pasado fósil del Valle del Cauca.

Los resultados se presentaron en el Primer Congreso Colombiano de Paleontología, organizado por el Museo Paleontológico de Villa de Leyva de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá.

El biólogo Juan Sebastián Escobar Flórez, profesor de la Universidad Icesi y estudiante de la Maestría en Biodiversidad Tropical de la Universidad Federal del Estado de Río de Janeiro (UniRío), habló del importante trabajo paleontológico del que formó parte.

Esta investigación se enfocó en la última porción del tiempo geológico: el Cuaternario, que abarca desde hace 2,6 millones de años hasta la actualidad y se caracteriza por ser el periodo en el que ocurrieron ciclos glaciales (el planeta se congelaba y descongelaba constantemente).

Con este tiempo definido, el trabajo se dividió en dos partes: en la primera se hizo una revisión y caracterización de una colección previamente conocida gracias a Carlos Jaramillo, uno de los paleontólogos más importantes de Colombia. En la segunda se hizo una expedición en los sitios de origen de la colección para buscar más piezas, la cual fue apoyada por la National Geographic Society.

Un viaje de 4.000 años

Dentro de la colección revisada se encontró que las piezas más abundantes pertenecen a un bóvido, lo que generó gran expectativa pues este hallazgo es bastante raro. Después de una revisión detallada se encontró que ese bóvido es un tipo de ganado vacuno del que actualmente se conoce, pero del 1.600 aproximadamente, cuando ingresó a Colombia traído por los españoles.

Posteriormente se encontró un grupo de caballos autóctono de Sudamérica: el Equus neogeus, una especie muy distinta a la que se conoce hoy y que se extinguió hace más o menos 4.000 años –por influencia del hombre, cambios climáticos y otros factores–, como los otros mamíferos que forman parte de esta colección.

También hay un proboscídeo: el Notiomastodon platensis, un grupo de elefantes que vivió en Sudamérica, muy famoso, y que la gente suele llamar coloquialmente como mastodontes. También hay un perezoso gigante llamado Eremotherium laurillardi.

Por último, entre los nuevos hallazgos se encontraron venados; tayasuidos, que son el grupo al que pertenecen los tatabros y los pecarís (cerdos salvajes); unos zorros; una zarigüeya (chucha) y un carnívoro, los cuales están a la espera de que se identifique su especie.

La mayoría de estas especies se originaron en Norteamérica y llegaron a Sudamérica durante un proceso conocido como el Gran Intercambio Biótico Americano (GABI). Tener estos fósiles permite entender mucho mejor cómo llegaron, se establecieron y prosperaron estos grupos en una zona tan diferente a Norteamérica.

Además, este tipo de estudios paleontológicos también da unas ideas de cómo ha cambiado el Valle del Cauca en menos de 5.000 años, porque estos organismos estaban adaptados a zonas abiertas y de sabana, ecosistemas que hoy no tiene el departamento.

En palabras del biólogo Escobar, “es un hallazgo importante para el entendimiento paleoambiental del Valle del Cauca en la última glaciación”.

Historia escondida en el fondo del río

Este estudio fue un trabajo en equipo que se llevó a cabo con la colaboración de expertos de diferentes lugares, como Gheny Krigsfield, odontólogo e investigador asociado a la Universidad Icesi y el paleontólogo Jorge Moreno Bernal –de la Universidad del Norte–, quien realizó la revisión del estado del material (marcar y catalogar piezas).

Después se hizo una revisión taxonómica para determinar a qué grupos de especies pertenecían las piezas revisadas, trabajo adelantado por dos paleontólogos expertos en megafauna del Cuaternario: Leonardo dos Santos Ávila y Dimila Mothe, investigadores de UniRío. El biólogo Escobar apoyó tanto la catalogación como la revisión taxonómica.

El trabajo de campo para explorar nuevo material se realizó en el lecho (parte profunda) del río Cauca, en Yumbo y cerca al peaje que va de este municipio hacia Rosas (Cauca).

Allí los investigadores se sirvieron de la maquinaria que usan los habitantes de las dos localidades, con la cual normalmente sacan arena del río para construir. Mientras ellos dragaban el río, los expertos esperaban para observar si salía alguna pieza paleontológica.

Este proyecto buscó explotar y destacar el potencial paleontológico que tiene el Valle del Cauca, pues en el departamento se trabaja muy poco en este campo. 

 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Nueva publicación internacional sobre investigación doctoral realizada en la Zona de Restauración Ecológica del Bosque Seco Tropical de El Quimbo

 

Aumentar las áreas de fragmentos de bosque y disminuir la cantidad de borde serían prioridades de restauración útiles para tres aves insectívoras del sotobosque y otras especies de aves similares, es una de las conclusiones de la tesis doctoral de Camilo Loaiza Gómez, biólogo de la Universidad Nacional de Colombia, a partir del trabajo que realizó apoyado por el Plan de Restauración Ecológica de Bs-T de El Quimbo.

El Plan de Restauración Ecológica de Bosque Seco Tropical de El Quimbo genera aportes académicos y científicos para la toma decisiones de manejo que mejoren la efectividad de las prácticas de restauración, y a su vez se fortalece la producción académica apoyada por el Centro de Investigación de Bosque Seco Tropical -Attalea-, gracias al apoyo que da al desarrollo de tesis de investigación a nivel de pregrado, maestría y doctorado.

En esta oportunidad, el logro lo obtiene el biólogo Camilo Loaiza, con la publicación de parte de su tesis doctoral en Ciencias-Biología de la Universidad Nacional de Colombia con el artículo: Variation in abundance and habitat relationship of three understory insectivorous birds in a disturbed landscape of Neotropical dry forest of Colombia, la cual es el resultado de un trabajo de campo exhaustivo y riguroso que inició en el año 2018 y duró 13 meses, con la recolección de información, validación de datos, inmersión en la zona, apoyado en el conocimiento y experiencia de conocedores locales vinculados como auxiliares de campo con la Fundación Natura en contrato con Enel-Emgesa.

El aspirante a Doctor, destacó que, “por la construcción y funcionamiento de la hidroeléctrica El Quimbo, en el centro del departamento del Huila en Colombia, como medida de compensación ambiental se debe restaurar un área de bosque seco tropical que tiene una extensión de 11.079 hectáreas y la fauna silvestre del lugar se beneficiará de este proceso restaurativo, sin embargo, para asegurar que ocurra esto, se debe generar información científica sobre ella”.

Por tanto, la evaluación de las relaciones entre las poblaciones de aves y su hábitat es importante para comprender la biología de estas especies y para tomar decisiones de manejo que mejoren la efectividad de las prácticas de restauración. De ahí, que la investigación responde a la pregunta: ¿cómo la variación del hábitat a lo largo de un gradiente de perturbación afectó la abundancia de tres especies de aves insectívoras: El Hormiguero ventriblanco (Myrmeciza longipes), El Batará rayado (Thamnophilus doliatus) y el Pijuí pechiblanco (Synallaxis albsecens) en un remanente de bosque seco neotropical en Colombia central?.

Los métodos empleados para este estudio se basaron en los censos de aves y la cuantificación de las condiciones del hábitat desde junio de 2018 a junio de 2019 en el área de estudio, ubicada en el Valle del Magdalena, que se encuentra en restauración ecológica luego de la construcción de la represa hidroeléctrica “El Quimbo”, con un gradiente de condiciones de hábitat, desde crecimientos secundarios relativamente avanzados hasta áreas recientemente perturbadas. Se comparó la abundancia relativa de aves entre las tres zonas con perturbación creciente y se modeló la relación entre la abundancia de aves con las condiciones del micro y del hábitat del paisaje, con regresión del modelo lineal generalizado de Poisson.

Para el desarrollo del objeto de estudio, en los trabajos de campo en las zonas priorizadas para el Plan Piloto, se ubicaron 62 puntos de conteo que funcionaron también como parcelas de medición del hábitat. Se estimó la calidad de hábitat por medio del Índice de Adecuabilidad de Hábitat (HSI, por sus siglas en inglés), el análisis de coberturas con Sistemas de Información Geográfica y regresiones múltiples con datos de los puntos de conteo visitados.

De manera fundamental, la evaluación de hábitat se basó en la medición de unas variables de microhábitat limitantes para la reproducción y supervivencia de las poblaciones de estas especies, que, de manera general, se clasifican en tres aspectos: alimentación, reproducción y cobertura. También se midieron algunas variables de macrohábitat que generalmente son condiciones abióticas que afectan la ocupación y distribución de las poblaciones, como por ejemplo la humedad relativa y la elevación.

Los resultados obtenidos resaltan que la abundancia relativa de las tres especies de aves varió según las características del hábitat y el nivel de perturbación. La abundancia de Hormiguero ventriblanco fue mayor en bosques y matorrales que en fragmentos de matorrales; El Batará rayado fue más abundante en matorrales que en fragmentos de bosque, y el Pijuí pechiblanco tenía la mayor abundancia en matorrales y la menor en fragmentos de bosque. La abundancia tanto del Hormiguero ventriblanco como del Pijuí pechiblanco no difirió entre zonas con diferentes niveles de perturbación, mientras que la abundancia de El Batará rayado, disminuyó en las zonas con más perturbación.

Como conclusiones de este estudio, se destaca que hubo diferencias significativas en las relaciones de hábitat de las tres especies insectívoras del sotobosque a lo largo del gradiente de perturbación, aunque estas especies se encontraban dentro del mismo grupo trófico. Estas especies de aves prefirieron diferentes etapas de sucesión de hábitats y respondieron a diferentes características del hábitat y del paisaje. Aumentar las áreas de fragmentos de bosque y disminuir la cantidad de borde serían prioridades de restauración útiles para estas y otras especies de aves similares en el área de estudio.

Quienes deseen conocer detalles de esta investigación de tesis doctoral, pueden consultar la publicación científica en el siguiente enlace:

https://link.springer.com/epdf/10.1186/s40657-020-00219-4

Gracias fundación Natura 

miércoles, 28 de octubre de 2020

Sistema para unir textiles y membranas recibe patente de la SIC

El diseño y la creación de un nodo que permite la unión de textiles y membranas entre ellas y con otros elementos estructurales, como cuerdas, tubos y madera, recibió patente de invención de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC).

Este producto garantiza la impermeabilidad, evita el rasgado, prolonga la vida útil de las membranas y textiles y permite un aprovechamiento versátil de estos materiales.

Así lo afirma el arquitecto Leandro Hoyos Urrea, especialista en Diseño y Desarrollo de Producto y docente de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), a quien, junto con su equipo de trabajo –conformado por Iván Oliva, Mariana Buraglia Osorio y Diego Silva Gómez–, le fue otorgada la patente de invención “Sistema de unión de estructuras de dos piezas macho y hembra triangulares con bordes redondeados, que se encajan entre sí y su proceso de ensamble”.

El docente asegura que la invención de este nodo también representa un ahorro en estructuras como invernaderos, carpas y protectores, que se deben cambiar cuando se rasgan. Con este sistema, además de extender su vida útil, se requerirá mucho menos plástico.

“Cuando hacemos texturas textiles, obligatoriamente los materiales se deben coser o pegar, por lo que estas uniones multipropósito son una oportunidad para conectar sin problema algunas telas exigentes, como por ejemplo las membranas de invernadero, pues permite reforzarlas para que resistan más y se evita gastar más en tela”, detalló el profesor Hoyos.

Las primeras pruebas se hicieron en Parques Naturales, donde estas estructuras estuvieron cuatro meses resistiendo todo tipo de condiciones, recordó.

Los nodos son compatibles con telas tan específicas como las resistentes a rayos, a las que harían más livianas; generalmente estas se usan en antenas y equipos de telecomunicaciones expuestos a los diferentes climas y cambios de ambiente.

Los nodos son de plástico, y para su amarre o ajuste traen consigo amarraderas plásticas en la misma estructura, además de remaches, puntillas y tornillos.

El proceso de la patente empezó en 2015, a partir de un diseño preliminar norteamericano que trataron de importar, pero como a los dueños no les interesó, decidieron rediseñarlo y gestionar la patente de invención.

Este sistema forma parte de un proyecto principal de Colciencias que consiste en el diseño y la fabricación de un sanitario ecoamigable denominado SECCO, el cual puede reducir a cero los casi 22.000 litros de agua que una sola persona contamina al año cuando usa el sanitario tradicional.

Antes de llegar al producto final se hicieron 6 modelos preliminares en impresión 3D. A todos los elementos se les hicieron pruebas estáticas y dinámicas de carga estandarizadas.

Las pruebas estáticas consisten en fijar los nudos y ponerles cargas que se mueven solo por gravedad; en este caso han resistido hasta 100 kg antes de que los puntos más débiles se rompan.

Las pruebas dinámicas consisten en poner cargas que ejercen fuerza al mismo tiempo, y se pueden disponer para que se muevan y así generar distintos esfuerzos.

Los textiles que se han probado han sido especialmente de poliéster y polietileno de calibre 24, que equivalen a alrededor de membranas de 0,6 mm.

Por el momento, se hizo un tiraje inicial de 2.000 unidades de nodos, pero con la certificación de la patente se comenzará una nueva dinámica para conseguir un mayor número de réplicas.

Según el profesor Hoyos, como los nodos son de plástico y pequeños, son altamente replicables y muy sencillos de fabricar; ya se han hecho en países como México, Chile y Panamá, entre otros.









viernes, 16 de octubre de 2020

Proteínas en exceso afectan salud y rendimiento de los deportistas

 Los suplementos que hoy están en el mercado contienen más macronutrientes de los indicados por dosis, y además se recomienda consumirlos varias veces al día, lo que puede producir en los deportistas un sobreconsumo de proteína y carbohidratos que les generarían efectos.

Así lo asegura en su investigación Leonardo Hernández Cárdenas, magíster en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), para quien la dosis recomendada de estos suplementos es de 25 a 30 g por porción para personas entre los 18 y 55 años

“Existen muchos productos que indican consumir, por ejemplo, 80 g de proteína, un valor exagerado, pues el cuerpo solo absorberá 30 g y lo demás lo convertirá en desecho”, señala.

La cafeína, por ejemplo, uno de los componentes presentes en la proteína, aunque mejora la resistencia, fuerza y energía, si se consume en exceso –más de 5 g diarios– puede producir enfermedades cardíacas o incluso la muerte por paro cardíaco.

La industria de los suplementos mueve millonarias cifras en todo el mundo; se estima que en 2013 sus consumidores gastaron cerca de 12.000 millones de dólares, haciendo que el mercado se expanda con más empresas y mayor variedad de productos.

Los diferentes suplementos que se encuentran en el mercado tienen múltiples propósitos, según sus fabricantes, como recuperación física, mejor desempeño, disminución del tejido adiposo y aumento de masa muscular.

Uno de los productos de mayor consumo tanto por deportistas de fuerza como de fisicoculturistas es la proteína (en polvo o snack), la cual viene acompañada de nutrientes y otras sustancias como creatina, carnitina, colágeno, HMB (β-hidroxi β-metilbutirato, sustancia producida naturalmente en humanos), glutamina, picolinato de cromo, AKG (Arginina alpha ketoglutarato de Best Protein), glutamina y cafeína.

Pese a que los distribuidores aseguran que muchas de estas adiciones mejoran la condición física y corporal del consumidor, según la investigación del magíster Hernández se encontró que no todos son realmente efectivos y que otros, por el contrario, no representan ningún beneficio significativo.

Un ejemplo de ello es el picolinato de cromo, el cual, tras una revisión sistemática de la literatura, sobre todo en artículos desde 2014, se encontró que no tiene pruebas concluyentes sobre algún efecto benéfico, o el componente AKG, que no presenta ningún beneficio.

“Aunque originalmente estos productos se buscan para aumentar la fuerza y la recuperación en una rutina de alta intensidad, los resultados arrojaron que ninguno de los grupos que utilizó el AKG tuvo algún cambio significativo”, señala el investigador.

Consumo moderado

Una persona que realiza deporte de resistencia debe consumir entre 1,2 y 1,6 g de proteína al día, mientras lo recomendado para una que realiza deporte de fuerza es de 1,6 a 2,5 g. Más allá de ese valor tiende a ser perjudicial, pues se consume macronutriente en exceso, que no se puede digerir ni metabolizar.

Según el investigador, además de tener mayor control con la ingesta de proteína como suplemento nutricional, se recomienda tener una ventana anabólica, es decir que el suplemento se consuma después de 30 minutos a 3 horas tras realizar el ejercicio.

Añade que se debe evitar consumir estas proteínas inmediatamente después de alguna comida del día, pues el cuerpo debe metabolizar los micro y macronutrientes, por lo que debe haber un espacio de al menos dos horas para que sea mejor aprovechada.

“Aunque originalmente estos productos se buscan para aumentar la fuerza y la recuperación en una rutina de alta intensidad, los resultados arrojaron que ninguno de los grupos que utilizó el AKG tuvo algún cambio significativo”, señala el investigador.



 

jueves, 1 de octubre de 2020

Chachafruto, alimento de vida en época de pandemia

Este fruto, que los indígenas expandieron por todo el continente americano para alimentar a las comunidades y sus animales, se puede convertir en un excelente complemento nutricional para la humanidad en tiempos de escasez

“Recuperar el chachafruto es un reencuentro, una reivindicación de nuestra cultura y de nuestros antepasados, y es un homenaje a la naturaleza que nos da estos milagros de vida”.

Así se refirió a este alimento la estudiante de Nutrición y Dietética Laura Salazar, de la U. de Antioquia, en el conversatorio “¿Qué hay para comer?” organizado por la Dirección de Bienestar Universitario de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, en el cual se presentaron las bondades de este “ingrediente inédito”.

En la sesión también participaron la emprendedora Alejandra Mejía y el magíster en Psicopedagogía Luis Felipe Monsalve, coordinador de actividades de Bienestar de la UNAL Sede Medellín, quienes invitaron a redescubrir y disfrutar los sabores y beneficios para la salud que aporta este alimento olvidado, pero delicioso y nutritivo.

“Para este semestre propusimos una serie de programas para reflexionar sobre qué y cómo comemos, que invita a conocer y reconocer ingredientes y preparaciones del recetario nacional”, señala Iris Olaya, directora de Bienestar Universitario de la Facultad de Minas de la UNAL Sede Medellín.

Además de presentar alternativas de alimentación a la comunidad universitaria, este espacio también procura recuperar, conocer y valorar los alimentos tradicionales, para reivindicar ingredientes ancestrales.

“Todo gira alrededor de tener una alimentación saludable que sea sostenible y de saber qué nutrientes nos aporta cada uno de estos ingredientes”, afirma la directora de Bienestar.

Llegó con los incas

Ervirhrina elulis Triana, chachafruto, balú, o fríjol del árbol, tesoro andino que florece en todo Suramérica, llegó a Colombia desde Perú con los indígenas inganos, descendientes de los incas que huían de la guerra y que trajeron semillas cocinadas como fiambre y otras vivas que plantaban en los caminos, hasta establecerse en Putumayo.

Durante la colonización antioqueña, cuando en sus largas correrías los arrieros agotaban sus provisiones, cocinaban a modo de fríjoles las semillas de chachafruto que encontraban en el camino.

Muchos campesinos lo usaban en un “sancocho” con plátano y yuca para alimentar a los cerdos, y molían las vainas para las vacas. Con chachafruto se alimentaron generaciones enteras en zonas rurales apartadas, salvándolas de la hambruna.

También fue sombrío para grandes cultivos de café y ayudó a recuperar suelos desgastados como abono orgánico, con un importante aporte de nitrógeno que fertiliza la tierra.

El chachafruto crece silvestre y muy rápido, sin domesticar, brota casi espontáneamente. El árbol puede alcanzar los 14 m, y a los dos años da su primera cosecha, pequeña, para regalar a los seis o siete años una gran producción.

Crece entre los 1.200 y 2.300 msnm en la media a alta montaña, donde tenga sombrío y agua suficiente, sobre todo en regiones con buena lluvia (necesita de 1.200 a 2.000 mm de agua por año). También es ornamental, por sus flores vistosas y coloridas, entre rojizas y anaranjadas. Sirve de cerco vivo y para fijar la tierra previniendo la erosión.

Superalimento

“Es un superalimento, otro de los llamados ‘frutos de vida’ porque abunda en una naturaleza generosa, se da de manera espontánea en cualquier sitio, crece silvestre sin que nadie lo cuide, y en temporadas de escasez era el aprovisionamiento de alimento”, cuenta la estudiante Mejía.

Agrega que quizás por haber recurrido a él en tiempos difíciles, cuando las cosechas tradicionales no daban fruto o tenían plaga, se asoció con un fruto de pobreza y se estigmatizó como el “primo pobre del fríjol”, pero cuando había pocos alimentos suplía necesidades nutricionales.

“En 100 g de chachafruto –unas 12 o 13 vainas o semillas– hay cerca de 23 g de proteína, lo cual es un excelente aporte. También es rico en aporte de minerales como magnesio, fósforo y potasio, importantes para la nutrición humana”, indicó la estudiante.

Su versatilidad permite preparar sopas similares a las que se hacen con fríjoles, además de bebidas y chichas, arepas y panes, empanadas, tortas, natillas, coladas, papillas para bebé, e incluso puede comerse solo como pasaboca con sal o con panelitas dulces.

Para procesarlo se desgrana, se cocina en agua de 25 a 30 minutos y luego se le quita la cáscara. Cuanto más joven mejor es su contenido de proteína, textura y sabor. Se mezcla con leche para hacer dulces o se come solo. Fue el snack campesino por excelencia; en las tardes, sentaban los niños a pelarlo y comerlo.

Las semillas se utilizan como ingrediente base, o mezcla con otros como harina o cereales, para preparaciones dulces o saladas, como masa de pizza, arequipe, dulces, entre otros. La semilla cruda, pelada y tajada, se usa como chachafritas.

En suma, en estas épocas de pandemia, el chachafruto puede convertirse en un excelente complemento nutricional para la humanidad.



jueves, 24 de septiembre de 2020

Cáscaras de guayaba y papaya les pondrían color a las salchichas

Extrayendo pigmentos de las cáscaras de estas dos frutas –específicamente carotenoides–, se les daría un valor agroindustrial a estos residuos en el mercado de productos cárnicos.

Este proceso se hizo a partir de una extracción asistida por ultrasonido, la cual permitió tener mayores rendimientos para ambos casos, como lo evidenció la investigación de la ingeniera agroindustrial Viviana Andrea Velasco –magíster en Ingeniería Agroindustrial de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira–, financiada por el Sistema de Información Hermes de la Institución.

La idea principal de este estudio, dirigido por los profesores José Igor Hleap Zapata y Luis Eduardo Ordóñez, era aprovechar las cáscaras de estas dos frutas, de alto consumo en el Valle del Cauca.

“Desechar estos residuos también significa perder dinero, porque es desperdiciar unos recursos que se pueden aprovechar. Por eso se buscó la forma de extraer los componentes más importantes para adicionárselos a salchichas tradicionales, tipo Frankfurt, con el fin de disminuir en estas la presencia de nitritos”, explica el profesor Hleap

Los nitritos son sustancias controvertidas pues, aunque no se ha demostrado, se dice que pueden ser cancerígenas. Sin embargo, eliminarlos por completo es prácticamente imposible, pues además de contribuir a la coloración ideal de los productos cárnicos también actúan como conservantes, explica el docente.

Por esta razón, la investigación buscó mejorar esta problemática sustituyendo parte de los nitritos de las salchichas por pigmentos carotenoides (naturales) extraídos de las cáscaras de guayaba y papaya. Esto teniendo en cuenta que hoy no existen estudios en los que a dichos residuos se le reconozca ese valor, o se les dé ese uso a nivel agroindustrial.

Obtención del extracto por ultrasonido


Para obtener la sustancia que los investigadores buscaban, lo primero que hicieron fue evaluar cuál era el contenido de carotenoides en las cáscaras de guayaba y papaya, y determinar así su actividad antioxidante, la cual también es importante para la conservación de la salchicha.

Después se acondicionó esta materia prima convirtiéndola en harina por medio de un proceso de liofilización, que consiste en retirar el agua libre del producto (deshidratarlo) con un método que permite conservar sus características y, específicamente, que no haya pérdida de pigmentos. Así, se hace la molienda y se obtiene una harina.

Después de tener la harina se hizo una extracción asistida por ultrasonido. El método permitió que, al hacer la relación de harina y aceite, se pudiera extraer el carotenoide para obtener el extracto.

Ese extracto de aceite con carotenoides fue el que los investigadores aplicaron en las distintas formulaciones para disminuir los nitritos en las salchichas. A estas aplicaciones se les hicieron evaluaciones sensoriales (pruebas hedónicas y de color, entre otras) durante 30 días de almacenamiento del producto.

Es importante mencionar que uno de los puntos más relevantes que se trató fue la optimización del proceso, con el fin de obtener los mayores rendimientos posibles.

 Es decir, se buscó determinar cuáles eran las mejores condiciones para extraer los pigmentos carotenoides.

En este aspecto, se encontró uno de los resultados más importantes: la extracción asistida por ultrasonido permite que el rendimiento del extracto obtenido sea mayor. En el caso de los pigmentos, a partir del epicarpio de la guayaba se obtuvo un rendimiento del 36 %, y en el de papaya, de un 25,44 %.

Por otro lado, al momneto de aplicar el extracto en las diferentes formulaciones, tanto para salchichas con papaya como con guayaba, se evidenció que se pudo reducir en un 25 % el nitrito en el producto. Todo esto, además de contribuir a la disminución de efectos ambientales que genera el desecho del residuo de las frutas.

La magíster Velasco considera que el proceso de extracción estaría listo para implementarse en una aplicación, pues el uso de ultrasonido genera muy buenos rendimientos. Sin embargo, aclara que se debería llevar primero a una planta piloto, pues los resultados de la investigación fueron a nivel de laboratorio.

Además el profesor Hleap señala que es importante hacer un estudio serio de costos, pues aunque a simple vista podría decirse que es un proceso muy rentable, es importante saber cuáles son los costos y beneficios económicos reales de implementar este proceso en una industria cárnica ya establecida.

 


jueves, 17 de septiembre de 2020

PLANTAS Y VEGETACIÓN EN JARDINES



EL CUIDAR LOS JARDINES ES FRAGANCIA Y BELLEZA!

Tan importante como la elección de las plantas es la del entorno destinado a su cultivo .Luz aire buen abono rociarlas, y buen drenaje son perfectas condiciones para ellas.


Gran parte de las plantas deben estar agrupadas con otras, un gran sistema consiste en colocarlas en un lecho de piedras y ellas permanecen húmedas,y musgo de ser posible , esto es por los cambios de clima.


Es muy frecuente regar las plantas en exceso  deben tener suficientes cuidados 
.

Cuidar la naturaleza es un deber .

Existen muchas variedades de plantas , pero una de la más comunes en jardines es C. argentea
 Cristata  que florece, en rojo y amarillo , de julio a septiembre . Se puede propagar en siembra en primavera, con calor moderado.
 
Esperamos  que estos TIPS te sirvan para la continuidad de jardinería.

Cuídate y si no tienes que salir no lo hagas tu vida y la de los tuyos es muy importante !