miércoles, 2 de abril de 2025

Entre los siniestros marítimos hay una figura de la que se está abusando

 Colisiones, encallamientos, hundimientos, naufragios, fallas mecánicas, mal tiempo e incluso asaltos son algunos percances que pueden afectar el viaje de una embarcación marítima. ¿Pero qué sucede cuándo el capitán es quien declara un siniestro sin que haya un peligro inminente? Una abogada analizó 4 fallos de casos proferidos en Barranquilla, Salamina, Panamá y Nueva York entre 2010 y 2020, cuando tal acontecimiento fue declarado como una “avería gruesa o común”, es decir cuando se causa un daño o gasto intencional a la mercancía para salvar la carga o el buque; para reducir el abuso de dicha figura la investigadora propone replantear su abordaje legal.

Capaz de transportar grandes cantidades con un costo más bajo, el transporte marítimo es una pieza fundamental de la economía, ya que a través del mar se moviliza el 90 % de los bienes y mercancías del mundo, como lo muestran los datos del Instituto Nacional de Seguros – Fasecolda.

En Colombia, la Dirección General Marítima (Dimar) –autoridad encargada de investigar accidentes marítimos y de ejercer funciones jurisdiccionales en estos casos– indica que en el trimestre abril-junio de 2024 el país registró un aumento del 1,6 % del tráfico marítimo internacional.

Una actividad tan amplia e intensa como la marítima no está exenta de siniestros; según un informe de la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA), entre 2014 y 2023 se notificaron 26.595 incidentes marítimos en el mundo, con un promedio anual de 2.660 casos; en Colombia, entre 2014 y 2019 se presentaron al menos 1.800 siniestros marítimos, una parte de ellos provocados por fallas humanas como falta de atención, comunicación deficiente e incumplimiento de procedimientos, entre otras.

Cuando los siniestros marítimos suceden en el cumplimiento de un contrato de transporte pueden afectar los objetos o mercancías que generan daños, sacrificios, o gastos extraordinarios.

La relación contractual se da entre dos sujetos: el cargador o remitente, quien se encarga de entregar la mercancía al transportador o porteador, quien debe poner la nave en buenas condiciones de navegabilidad para cumplir el viaje, o sea de llevar al destino esa mercancía; y el destinatario o consignatario a quien se envían las mercancías, o quien está autorizado para reclamarlas y pagar los demás gastos inherentes del transporte cuando este ya esté a su cargo.

La abogada Marly del Rosario Mardini Llamas, magíster en Derecho de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explica que “en dicho contrato se detallan las condiciones fundamentales del transporte, abarcando aspectos como términos de entrega, tarifas, responsabilidades y seguros, entre otros elementos, pero la “avería gruesa o común” introduce una excepción en la que se permite que los daños no sean asumidos únicamente por el armador –el dueño de la empresa de la nave–, sino por todas las partes involucradas en el viaje”.

Para la experta en Derecho Marítimo, las aseguradoras tienen un papel predominante, ya que no solo se asegura el buque, sino también la carga. Entonces la compañía de seguros entra a soportar parte de esta responsabilidad que, en el caso de que sea del armador, también deberá ser tenidas en cuenta a la hora de la investigación”.

Figura garantista que puede ser mal utilizada

La avería común o gruesa es una categoría dentro de los siniestros marítimos, ya que es un tipo de daño o pérdida que ocurre durante una emergencia en el mar y afecta tanto al barco como a la carga.

En la legislación colombiana, el Código de Comercio regula tal término bajo las Reglas de York y Amberes, las cuales definen cómo se deben compartir las pérdidas y los gastos relacionados con los siniestros marítimos; sin embargo, según la abogada Mardini, “dentro del derecho marítimo la ‘avería gruesa o común’ es una figura en constante tela de juicio por ser muy ‘bondadosa’”.

Para su investigación, la magíster analizó 4 fallos -ocurridos en Barranquilla, Salamina, Panamá y Nueva York- proferidos entre 2010 y 2020 por la Dimar y las Capitanías de Puerto, en ejercicio de su función jurisdiccional; también revisó otras decisiones, por ejemplo de la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia, y tuvo en cuenta los aportes teóricos nacionales e internacionales del Derecho.

Entre ellas se encuentra el caso de Barnard contra Adams, sucedido en Nueva York, el cual se demandó para obtener el pago de la contribución por avería gruesa tras la pérdida del buque Brutus, luego de que el primer oficial tomara la decisión de encallar la nave para proteger la carga, ya que el capitán no se encontraba a bordo de esta.

Al respecto, la Corte Suprema de Estados Unidos evaluó la situación para determinar que, en efecto, sí correspondía a la declaración de una avería gruesa, pero esto no siempre sucede. La abogada menciona que “hay cierto abuso de la figura porque los dueños de empresas transportadoras recurren a ella para evitar asumir los costos que les corresponderían”, indica la experta.

“La figura jurídica de la avería gruesa es considerada como una medida muy garantista, ya que busca compartir el riesgo entre todos los involucrados. Sin embargo, puede ser mal utilizada para proteger los intereses del armador, permitiendo que el capitán evite que este asuma la responsabilidad por los daños causados por condiciones inadecuadas del buque”, amplía.

Por esa razón, en su trabajo de investigación plantea una reforma jurídica basada en las Reglas de Rotterdam, que buscan equilibrar las responsabilidades entre todos los actores involucrados en el transporte marítimo.

En su opinión, “aunque se argumente la fuerza mayor, las responsabilidades del armador y la tripulación deben ser determinadas por su incumplimiento de las obligaciones y la evaluación detallada de cada incidente”.

Así mismo, en su trabajo de investigación se lee que “el análisis de los fallos de la Dimar revela que esta no aborda adecuadamente las controversias sobre la declaración de un siniestro marítimo de avería gruesa o común, dejando estas discusiones a la jurisdicción ordinaria, a pesar de ser el órgano más capacitado para tratar estos casos”.







miércoles, 12 de marzo de 2025

Roces y choques de las placas tectónicas de Suramérica se estudian por primera vez a 660 kilómetros de profundidad

 Bajo nuestros pies, a cientos de kilómetros de profundidad, ocurre una danza silenciosa y poderosa: las placas tectónicas se mueven, hunden y chocan formando montañas, volcanes y hasta a terremotos, aunque gran parte de lo que sucede allí todavía es un misterio. El análisis de datos sísmicos de la zona de transición del manto –ubicada entre los 410 y 660 km de profundidad y poco explorada– muestra que las placas bajo Colombia varían hasta 50 km en su anchura y grosor, un hallazgo inédito que ayudaría a entender cómo se producen los sismos y cómo se distribuye el calor debajo de la tierra.

Imaginemos la Tierra como un durazno gigantesco: la cáscara representa la corteza terrestre, una capa delgada en comparación con el resto del planeta, debajo está el manto (pulpa), que ocupa la mayor parte del interior terrestre y está en constante movimiento, como enormes movimientos de roca fundida. A unos 660 km de profundidad está el límite que separa los mantos superior e inferior, y en medio está la región analizada en este estudio de Jorge Enrique Cubillos, magíster en Geofísica de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en donde los minerales cambian de estructura debido al enorme aumento de presión y temperatura.

El investigador analizó más de 20 años de registros sísmicos de la Red Sismológica Nacional de Colombia utilizando un método llamado función receptora de onda P, que términos sencillos es como escuchar el eco en una cueva para saber qué hay más adelante. Cuando ocurre un terremoto en cualquier parte del mundo, las ondas sísmicas viajan a través de la Tierra rebotando y cambiando de velocidad según el tipo de material que atraviesen. Con este “eco” subterráneo se pudo inferir la topografía oculta del manto bajo el noroccidente de Suramérica. 

El investigador Cubillos explica que “la variación en el espesor de la zona de transición del manto puede dar pistas sobre el movimiento de las placas tectónicas en la región. Un manto más grueso en ciertas áreas sugiere que allí se han acumulado materiales fríos, como fragmentos de placas hundidas. En cambio, un manto más delgado indicaría la presencia de materiales más calientes o procesos que dificultan la acumulación de estos fragmentos”. Estos factores influyen directamente en la actividad sísmica y volcánica, ya que afectan la forma como el calor se redistribuye en el interior del planeta, y cómo interactúan las placas tectónicas con el tiempo. 

¿Por qué debería importarnos esta información? Porque Colombia es un país sísmico, desde tiempos inmemoriales los terremotos han sacudido su territorio destruyendo ciudades y dejando huellas en la historia. Según la Red Sismológica Nacional, entre el 24 de mayo y el 23 de agosto de 2024 hubo 5.624 sismos cada día, por lo que entender el comportamiento de las placas tectónicas ayudaría a mejorar la predicción y prevención de desastres naturales a futuro.


Además, esta investigación tendría implicaciones en la exploración de recursos naturales como la energía geotérmica, una fuente de energía limpia que aprovecha el calor interno del planeta, un tema en el que ha trabajado durante años el profesor Carlos Alberto Vargas, del Departamento de Geociencias de la UNAL, quien dirigió esta investigación. 

Analizando más de 20 años de información

Para procesar esta enorme cantidad de datos sísmicos, registrados por 98 estaciones de banda ancha en la esquina noroccidental de Suramérica, se utilizaron herramientas computacionales especializadas en sismología como Obspy, Funclab y SAC (código de análisis sísmico). 

Los hallazgos demostraron que la zona de transición del manto en esta parte del continente no es homogénea: a pesar de que el valor promedio del espesor es de 258 km –solo 8 km más espesa que el promedio reportado en el mundo–, en algunos lugares su espesor o grosor supera los 300 km, mientras que en otros es menor, lo cual sugiere que las placas de Nazca y del Caribe están interactuando con la zona de transición del manto alterando la estructura profunda del planeta. 

En contraste, se encontró que en la placa de Nazca bajo la cresta de Malpelo, una cadena montañosa submarina en el Pacífico colombiano, la zona de transición es hasta 50 km más delgada, posiblemente debido a la dinámica divergente de la corteza oceánica en esta región. Estos cambios son cruciales, ya que nos explican cómo se transfieren el calor y los materiales dentro de la Tierra. 

El manto terrestre sigue siendo un territorio casi desconocido, un océano de roca y calor que moldea el mundo en el que vivimos. Este estudio es un pequeño paso para iluminar ese abismo y entender mejor nuestro planeta, y aunque aún queda mucho por descubrir, una cosa es segura: la Tierra siempre tiene algo que contar, y ahora tenemos una mejor forma de escucharla. 






miércoles, 26 de febrero de 2025

XX Congreso AEXMUN 2025: innovación y avances en Medicina

 La Asociación de Egresados de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (AEXMUN), en alianza con la Facultad de Medicina de la Institución y el Hospital Universitario Nacional (HUN), anunciaron la realización del XX Congreso de Ciencias Básicas y Especialidades Clínicas: Avances y Nuevas Tendencias, un evento académico relevante que reunirá a líderes del sector salud durante tres días de actualización y discusión sobre los avances más recientes en Medicina.

La edición XX del Congreso, reconocido por su impacto en la comunidad médica, se realizará del 27 al 29 de marzo en el Centro Empresarial El Cubo (Avenida Carrera 30 no. 52-77, Bogotá) y contará con más de 170 conferencias, paneles de discusión y 12 talleres especializados, por lo que sin duda es un punto de encuentro clave para médicos, investigadores y estudiantes del sector salud.

La programación del Congreso AEXMUN 2025reunirá expertos de más de 10 especialidades médicas para abordar los temas más innovadores y actuales en el campo de la Medicina, con un enfoque en la aplicación de nuevas tecnologías y modelos de atención para mejorar la práctica clínica y la salud pública.

El evento contará con la presencia de los profesores Carlos Francisco Fernández, presidente del Congreso AEXMUN 2025; Oswaldo Borráez, presidente de AEXMUN; y Fernando Galván, decano de la Facultad de Medicina,quienes encabezarán las conferencias magistrales.

Entre las temáticas destacadas se encuentran: innovaciones en diagnóstico y tratamiento; cirugía avanzada y técnicas mínimamente invasivas; impacto de la inteligencia artificial en la Medicina; salud pública y modelos de atención; manejo del paciente crítico, y enfermedades crónicas.

Destacado programa académico

En el Congreso se dictarán conferencias muy importantes, entre ellas “Divulgación científica y apropiación social del conocimiento: promoviendo la salud en los territorios desde la Facultad de Medicina”, ofrecida por el decano Galván.

Además habrá simposios sobre Anestesiología, Medicina Interna, Obstetricia y Ginecología, Pediatría y otras especialidades médicas, junto con talleres sobre manejo de emergencias médicas, inteligencia artificial en salud y nuevas tecnologías en diagnóstico clínico.

Históricamente el Congreso AEXMUN se ha consolidado como un referente en la actualización médica, y en esta edición XX ofrece un entorno de discusión académica en donde los asistentes podrán interactuar con expertos y líderes del sector salud, descubrir las últimas investigaciones y tendencias médicas, participar en talleres prácticos con tecnologías de punta y fortalecer su red de contactos profesionales.

Inscripciones abiertas

El Congreso está dirigido a profesionales de la salud, investigadores y estudiantes, quienes podrán acceder a una programación de alto nivel académico y práctico.

Para más información e inscripciones, visite:https://www.aexmun.org.co/xx-congreso/ o escriba al correo congresoaexmun2025@gmail.com




sábado, 7 de diciembre de 2024

Postura adelantada del cuello, nuevo síndrome que se debe tomar muy en serio

 Dolor de cuello y de cabeza, mareos, resequedad en los ojos e irritabilidad, ansiedad o estrés son algunos síntomas del síndrome de cuello adelantado, una alteración especialmente de niños y jóvenes caracterizada por la posición adelantada de la cabeza en relación con el resto del cuerpo, y asociada con el uso excesivo de teléfonos inteligentes, tabletas, e-books o computadores portátiles. ¿Por qué es importante prestarle atención a esta afección resultado de una mala postura?

El síndrome de cuello adelantado o síndrome de cuello de texto (text neck) es un término acuñado en 2008 por el doctor Dean Fishman, quiropráctico estadounidense, pionero en el tratamiento de lesiones relacionadas con la tecnología.

La fisioterapeuta Diana Carolina Cardozo, de la División de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explica que “este síndrome se presenta porque la cabeza no se encuentra alineada con el tronco y va creando un desequilibrio en las curvaturas de la columna vertebral”.

“Y aunque se puede dar en personas de la tercera edad por el proceso degenerativo normal que ocurre con la edad tanto en el cuerpo como en la columna vertebral, se está presentando con mayor prevalencia en niños y adolescentes, quienes a menudo pasan varias horas al día encorvados sobre sus dispositivos”.

Según el informe “De Alpha a Zeta, educando a las generaciones digitales”, publicado por la plataforma Qustodio, en 2023 los niños entre 4 y 18 años gastaron durante su tiempo libre alrededor de 4 horas en dispositivos tecnológicos, mientras la Organización Mundial de la Salud recomienda que una menor edad no pasé más de una hora frente a dichos aparatos.

La fisioterapeuta explica que “cuando la cabeza está inclinada, en las vértebras del cuello se genera una presión equivalente a casi 30 kg, y cuanto mayor sea la inclinación del cuello mayor será la presión sobre las articulaciones, lo cual genera dolor no solo en esta zona sino también de cabeza, y afectaciones visuales como síndrome de ojo seco, miopía o astigmatismo”.

“Independientemente de la edad la prevalencia es alta, e igual a la del dolor lumbar. Los datos epidemiológicos indican que el 73 % de los estudiantes universitarios y el 64,7 % de las personas que trabajan desde casa tienen dolor de cuello o espalda. El 39,2 % de ellos admite ser menos productivo debido al dolor de cuello o de espalda baja”

La especialista señala que “cuando el síndrome de cuello adelantado se vuelve crónico todas las curvaturas normales de la columna se van alterando, entonces el paciente puede tener síntomas como afectación de la función pulmonar e incluso de la gastrointestinal”.

¿Tiene tratamiento?

Teniendo en cuenta que si no se trata puede causar daños permanentes, lo primero que se debe hacer si están presentando los síntomas del síndrome de cuello adelantado es consultar a un médico general, quien lo remitirá al fisioterapeuta para empezar un tratamiento, “el cual se centrará en estiramientos musculares y fortalecimiento, especialmente de la cabeza, del cuello y de la parte alta de la espalda; para tratar el dolor se recetan analgésicos”, explica.

Como se trata de un mal hábito de postura, se recomienda: evitar utilizar dispositivos por periodos prolongados; utilizar computador de escritorio en vez de celular o tableta; levantar los dispositivos móviles hasta la altura de la cara, y realizar pausas que permitan el cambio de postura, buscando siempre que la cabeza esté alineada frente al dispositivo.

De igual manera, si está sentando frente a un computador es importante que la columna vertebral descanse sobre la silla, que la altura de la pantalla sea la adecuada, y que los pies estén apoyados completamente en el piso. “Este nuevo síndrome y otras patologías asociadas con el uso de los dispositivos móviles tienen consecuencias de gran alcance que hasta ahora estamos empezando a ver, de ahí la importancia de la prevención”, concluye la especialista.







martes, 15 de octubre de 2024

Un barco con alas, el diseño de la UNAL ganador del Desafío Naval 2024

 El diseño, que incluye foils o “alas” para barcos, es rápido, sostenible y energéticamente eficiente, por lo que revolucionaría el transporte marítimo y fluvial en el país. El concurso, organizado por la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla, premió a los ganadores del grupo Hydrómetra de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, con un bono de compra de algunos insumos electrónicos necesarios para construir el prototipo a escala real.

“Aunque en Colombia suelen construirse barcos, no se trabaja en nuevos diseños o en la innovación de estos. Por eso, actividades como estas contribuyen a crear conocimiento, en este caso orientado al desarrollo de alternativas sostenibles para la movilidad fluvial y marítima”, cuenta Johan Gerardo Morales Barbosa, integrante del grupo Hydrómetra de la UNAL Sede Medellín.

Con ese propósito se realizó la primera fase del “Desafío naval: impulsando la innovación sustentable en Colombia 2024”, organizado por la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla, que este año contó con la participación de 7 equipos, entre ellos de la Universidad del Norte, la Fundación Universitaria Los Libertadores y el equipo Guardianes del Atrato del Chocó, entre los que quedó como ganador el grupo Hydrómetra de la UNAL Sede Medellín.

“Participamos en la Categoría Especial, que reúne las tres categorías individuales: diseño de vehículo no tripulado, diseño de estación de recarga, e implementación de un algoritmo para evadir obstáculos, teniendo como requisito básico que la embarcación tuviera máximo 2 m de largo (eslora) y máximo 1 m de ancho (manga)”, explica Wesly Zamira Huertas Salina, integrante del equipo.

Además de esto, el diseño debía ser eficiente energéticamente, por eso lo hicieron con la “roda invertida”, lo que quiere decir que la parte frontal de la embarcación está modificada.

"Desde una vista superior se ve con una geometría similar a la de una gota de agua, lo que la hace más hidrodinámica y le permite una mejor eficiencia al momento de navegar, sobre todo porque corta las olas con mayor facilidad”, continúa.

El diseño de la UNAL tiene 2 m de eslora y 0,5 m de manga, lo que garantiza una relación de esbeltez o coherencia entre las proporciones.

“También tuvimos en cuenta que la longitud de calado, es decir hasta dónde sube la línea de agua, alcanzara solo los 15 cm, pues sabemos que el coeficiente de arrastre, que nos indica la fuerza que tendría que hacer la embarcación para moverse, es menor cuando hay un área menor de contacto”.

Este trabajo fue elegido como el mejor por un grupo de seis jurados expertos en Ingeniería Naval, Ingeniería Eléctrica y Electrónica.

Un barco con alas: más velocidad

Uno de los detalles más novedosos de la embarcación son los foils, que se asemejan a unas alas para barcos, populares en algunos botes utilizados en el extranjero, pero no tan comunes en lugares como Colombia.

“Esto también reduce notablemente la fuerza de arrastre, pues los foils generan una ‘sustentación’ que eleva la embarcación con respecto a la línea de agua, disminuyendo considerablemente la superficie de contacto”, destaca la estudiante Huertas.

Además, con un peso total de 54 kilogramos, la embarcación fue una de las más livianas. “Tuvimos en cuenta todos los factores y ese fue uno de los reconocimientos que nos hizo el jurado: que nuestro diseño fue el más completo comparado con los de los demás equipos”.

El proyecto se desarrolló entre junio y agosto, un tiempo muy corto que sin embargo fue suficiente gracias a que el grupo de Hydrómetra lleva cerca de 10 años dedicado a crear soluciones sostenibles para el sector naval y automotriz.

“Diseñamos cada componente mediante un software, retomamos diseños de proyectos anteriores, pusimos a prueba las cargas, etc. La experiencia y los criterios que tenemos interiorizados fueron esenciales”, dicen sus creadores.


Hydrómetra es uno de los grupos estudiantiles que más conocimiento tiene sobre estos temas en el país, y además se basa en conocimientos interdisciplinarios, ya que reúne a jóvenes de las distintas Ingenierías ofrecidas por la Facultad de Minas de la UNAL Sede Medellín.

“Esta primera fase del Desafío fue un ‘punto de control’ para revisar aspectos del diseño, reconocer los puntos fuertes y recibir sugerencias. La segunda fase se llevará a cabo en marzo de 2025 en Cartagena, en el marco de la Feria Colombiamar, en donde presentaremos el prototipo construido a escala real”, finaliza el estudiante Morales.

Para construir el prototipo, el equipo fue premiado con un bono de compra por 700.000 pesos, específicamente para insumos electrónicos que faciliten la manufactura del barco, lo que podría establecer un precedente para diseños futuros que mejoren los procesos y las tareas de patrullaje.















miércoles, 25 de septiembre de 2024

En Cesar, productores de peces experimentaron con hamburguesas y chorizos de tilapia

 Más de 20 líderes del sector piscicultor en el departamento recibieron formación especializada en práctica agroindustrial para transformar la tilapia en productos de mayor valor comercial como nuggets, hamburguesas, chorizos y salchichas. Los métodos impartidos, fáciles de producir, les permitirían emprender y diversificar su actividad.

Esta práctica agroindustrial se desarrolló en el municipio de Chimichagua con 23 líderes de asociaciones de piscicultores y pescadores artesanales, en el marco de una alianza estratégica conformada por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sedes Palmira, de La Paz y Bogotá, el Centro de Desarrollo Tecnológico del Cesar y algunas comunidades locales.

El objetivo es promover la economía circular, en este caso aprovechando los peces más pequeños, que por su peso –menos de 200 gramos– no son valorados en el mercado, pues la tilapia más vendida suele pesar entre 350 y 400 gramos. Aunque estos ejemplares se utilizan para consumo familiar o se venden más barato, su valor podría aumentar si se usan como insumo para elaborar otros productos que no requieren maquinaria o grandes inversiones.

Este proyecto, del Grupo de Investigación Ciencia, Tecnología e Innovación en Acuicultura y Pesca (Ictiap) de la UNAL Sede Palmira, incluyó, entre otros programas de formación, un diplomado con 128 horas teóricas y 24 horas prácticas, en el que participaron 160 personas entre pescadores y acuicultores.

“Desde el 2015 trabajamos en el fortalecimiento de la piscicultura en esta región del país, mediante procesos de educación continua, con un enfoque en sostenibilidad y bioeconomía. Lo que queremos es que se haga una transferencia tecnológica y de conocimiento dentro de las comunidades pesqueras”, asegura la zootecnista Elizabeth Lorena Mora Ríos, una de las investigadoras del Ictiap.

Surimi, una alternativa para conservar alimentos

Durante la capacitación agroindustrial los productores aprendieron técnicas para elaborar subproductos derivados del surimi, una pasta elaborada a partir del filete de tilapia, compuesto 100 % por este pescado y mezclado con conservantes naturales como azúcar y polifosfatos para prolongar su vida útil.

“El surimi se envasa en condiciones higiénicas y se congela, lo que les permitirá a los productores almacenar la tilapia durante meses y evitar pérdidas”, explica la profesora Viviana Andrea Velasco Arango, quien estuvo a cargo de la práctica agroindustrial con el profesor José Igor Hleap Zapata, ambos investigadores del Doctorado en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la UNAL Sede Palmira.


A partir de esta pasta, los asistentes elaboraron hamburguesas y chorizos, guiados por recetas específicas que incluyen ingredientes como proteína vegetal, grasa, condimentos y especias. 

Aunque por el tiempo no les fue posible elaborar otros productos cárnicos, las bases que aprendieron les permitirán continuar con el proceso por su cuenta.

Aunque inicialmente los participantes creían que la producción de estos derivados requería maquinaria costosa y de alta tecnología, durante las capacitaciones se les mostró cómo pueden desarrollar todo el proceso con herramientas asequibles como molinos, embutidoras y mezcladoras básicas, en espacios que fácilmente pueden replicar en sus cocinas o fábricas pequeñas.

Este enfoque les facilitará iniciar el procesamiento de los subproductos a pequeña escala, asegurando primero un mercado sólido antes de realizar mayores inversiones en un sector que en la región Caribe produce hasta 25.000 toneladas de tilapia en temporadas normales.

Testimonio

“Nuestra experiencia en el Diplomado ha sido maravillosa. Adquirimos conocimientos valiosos, especialmente en el área agroindustrial. Durante la práctica nos sorprendió lo fácil que es transformar la tilapia en productos como chorizos, hamburguesas y salchichones. Inicialmente pensé que este proceso sería más complicado, pero me di cuenta de que es totalmente viable y asequible para nosotros”, manifiesta Yiris Mojica, un productor integral que junto con su familia produce peces, cerdos, gallinas ponedoras, pollos de engorde y ganado.

Agregó que “en nuestra región la producción de tilapia es abundante en ciertas temporadas, y antes no sabíamos cómo aprovechar el excedente, pero ahora podremos reutilizarla y establecer una microempresa para producir embutidos de pescado, ya que no existe nada similar en la zona”.

Por otra parte, la estudiante Yuleidis Salas Vanegas, de Zootecnia de la UNAL Sede Palmira, proveniente del Cesar, compartió su experiencia como habitante del municipio de Chimichagua y participante de los diferentes proyectos: “las asistencias técnicas, los acompañamientos en modelos productivos y reproductivos, y los distintos diplomados y prácticas agroindustriales brindadas por la UNAL nos han ayudado a crecer como comunidad y nos han enseñado a generar procesos de economía circular que son de vital importancia en el desarrollo sostenible de mi región”.











jueves, 11 de julio de 2024

Para evitar tragedias, con algoritmo se diseñarían “amortiguadores” para edificios

 Fenómenos naturales como los sismos o las ráfagas de viento pueden ser una amenaza para construcciones como casas y edificios, ocasionando en los casos más extremos desplomes y tragedias humanas. Investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín comprobaron que es posible diseñar de forma rápida y precisa mediante un algoritmo cultural, un dispositivo amortiguador eficiente llamado inerter que reduce hasta un 50 % la respuesta de edificaciones de mediana altura.

Un poco más del 80 % del territorio colombiano está clasificado bajo amenaza sísmica alta e intermedia, en ciudades como Popayán, Pasto, Manizales, Medellín y Bogotá, pues el país se encuentra sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico y muchas de sus construcciones no cumplen con la normativa de sismorresistencia promulgada a partir de 2010.

Por eso el grupo de investigación del Centro de Proyectos e Investigaciones Sísmicas de la Facultad de Minas de la UNAL Sede Medellín estudia cómo reducir los efectos de estos fenómenos sobre las estructuras, explorando y mejorando distintos dispositivos.

Uno de sus trabajos más recientes consistió en mejorar la metodología para diseñar un dispositivo llamado amortiguador sintonizado inerter (tuned inerter damper), cuyo efecto es “amplificar” de forma aparente la masa del edificio en el que esté instalado, de manera que la energía que lo impacte por fenómenos como un temblor se disipe sin generar daño.

“De manera sencilla podemos explicar este efecto así: si una persona de 120 kg choca con una de 50 kg podría hacerle mucho daño, pero si la persona más pequeña tuviera incorporado el dispositivo, podría simular una masa más grande, como si pesara 650 kg, lo que haría menos severo el impacto. Más o menos esto es lo que hace el inerter en las edificaciones, les otorga una masa aparente”, explica el ingeniero civil Sebastián Echavarría Montaña, candidato a Doctor en Ingeniería e integrante del grupo de investigación.

Proceso más rápido, preciso y confiable

“Tradicionalmente el diseño de este tipo de amortiguadores implica realizar experimentos y búsquedas exhaustivas, combinaciones, cálculos matemáticos y pruebas de ensayo y error. Con el algoritmo logramos automatizar el proceso y obtuvimos los parámetros óptimos de diseño de forma más rápida, precisa y confiable”, destaca el investigador.

Aunque un algoritmo cultural funciona a partir de ecuaciones, está inspirado en la manera como se fortalece una cultura: algunos individuos ganan conocimiento y experiencia y se vuelven líderes para extender entre otros lo que han aprendido. Así, el programa toma los datos y los “guía” arrojando los mejores parámetros.

Los investigadores –entre ellos Yamile Valencia González, del Departamento de Ingeniería Civil de la UNAL Sede Medellín– tomaron como caso de estudio las características reales de un edificio de 12 pisos ubicado en Medellín.

“Partiendo de los ‘prediseños’ obtenidos con el algoritmo evaluamos 4 alternativas de control con 1, 2, 3 y 4 amortiguadores, y aplicamos diferentes movimientos del terreno”, precisa el profesor Luis Augusto Lara Valencia, adscrito al Departamento de Ingeniería Civil.

Así comprobaron que el algoritmo cultural sí se puede utilizar como “asistente”, con una efectividad significativa y reduciendo hasta en un 50 % las vibraciones, sobre todo al utilizar múltiples amortiguadores.

Pequeño pero poderoso, ideas a futuro

Una de las ventajas del algoritmo es su tamaño, ya que según cálculos hechos a partir de la teoría, un dispositivo con una masa de 1 kg sería capaz de producir fuerzas inerciales del orden de 200, es decir lo que produciría uno de 200 kg.

“Ahora bien, su diseño, qué tanta rigidez debe tener o dónde ubicarlo, requiere resolver un problema de optimización de forma computacionalmente eficiente y precisa. Por eso nos propusimos implementar el algoritmo cultural, para que asistiera a los ingenieros en las fases previas a la fabricación e instalación”, agrega el candidato a doctor.

A futuro el grupo tiene previsto construir prototipos para hacer pruebas experimentales en modelos reducidos. “Estamos trabajando con el Laboratorio de Mecánica y hasta ahora hemos ideado un inerter que se ubique en diagonal, conectando distintas columnas para reducir el movimiento de la estructura”, finaliza el profesor Lara.