miércoles, 5 de octubre de 2022

Estimulación eléctrica fortalecería conexiones cerebrales relacionadas con el movimiento

 
Un estudio en roedores demostró que entre las áreas cerebrales encargadas de coordinar el movimiento existen fuertes conexiones, y que se pueden potenciar aplicando actividad eléctrica. Tal estímulo mejoraría la eficiencia comunicativa entre las zonas base del aprendizaje motor, algo muy valioso en la recuperación de lesiones que afectan la movilidad.

La corteza motora es el área del cerebro encargada de generar órdenes para movimientos como escribir, montar bicicleta, caminar o manipular objetos con las manos. Cuando esta estructura se lesiona, los mamíferos pierden la capacidad de mover el lado del cuerpo contralateral al daño, presentando una limitación importante para las actividades de la vida diaria.

Esteban Ramírez, magíster en Fisiología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explica que “el ser humano cuenta con dos cortezas motoras, una en el lado izquierdo del cerebro que controla el movimiento del lado derecho del cuerpo, y otra en el lado derecho que controla el movimiento en el lado izquierdo del cuerpo”.

Ambas se encuentran conectadas y funcionan de forma coordinada para generar movimientos complejos. A su vez, reciben información proveniente de órganos sensoriales (tacto, visión, audición) para el adecuado ajuste del movimiento según lo percibido en el entorno.

El estudio realizado en el Laboratorio de Neurofisiología Comportamental de la UNAL utilizó 12 ratas Wistar. Los animales se sometieron a una pequeña cirugía, previa anestesia general, en la que se implantaron electrodos –conductor eléctrico utilizado para hacer contacto con una parte no metálica– de un circuito en ambas cortezas motoras. En una de ellas se aplicó estimulación eléctrica con diferentes intensidades y frecuencias, y en la otra se registró la actividad de las neuronas.

“Hicimos tres grupos de roedores, y les practicamos tres tipos de estimulación eléctrica. Descubrimos que uno de los tipos de estimulación fue adecuado, pues produjo mejor el fortalecimiento de las conexiones neuronales” señala el magíster.

El investigador demostró que un patrón de estimulación eléctrica específico produjo un fortalecimiento de las conexiones neuronales entre las áreas que comandan el movimiento, en un proceso denominado plasticidad sináptica.

“Sorprendentemente este fortalecimiento también mejoró la forma en que se integran las señales sensoriales con los comandos de movimiento en el cerebro”, anota.

Explica además que “el estudio proporciona información valiosa sobre la organización y el funcionamiento del circuito cerebral encargado del movimiento en mamíferos, y también demuestra que sus conexiones son susceptibles de ser modificadas con la estimulación eléctrica adecuada”.

Este conocimiento obtenido en Colombia puede ayudar a largo plazo con el desarrollo y perfeccionamiento de técnicas de rehabilitación en pacientes con lesiones cerebrales de la  corteza motora, y también puede contribuir en la creación de prótesis que se controlan con la actividad eléctrica cerebral.

Según el investigador, patologías como un accidente cerebrovascular o un trauma craneoencefálico pueden comprometer la corteza motora, generando en la persona imposibilidad de mover una parte de su cuerpo.

“Si una de las cortezas está dañada y la otra está sana, surge una nueva posibilidad de rehabilitación, ya que el hecho de potenciar la comunicación entre estas contribuiría a la recuperación del movimiento en un paciente afectado”, concluye.








 

jueves, 29 de septiembre de 2022

Ranking QS entrega reconocimientos a la UNAL por estar entre las mejores de América Latina

 La décima entre las mejores universidades de la región por quinto año consecutivo, y la segunda del país, así se posiciona la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) dentro del ranking de la compañía británica Quacquarelli Symonds (QS). Hoy, la UNAL recibió certificados de reconocimiento por mantenerse en el Top 10 de Latinoamérica y por su reputación institucional.

La compañía QS, que en su edición 2022 evalúo a 428 universidades, publica el listado de las mejores instituciones de educación superior (IES) de América Latina desde 2011, año en el que la UNAL ya figuraba como una de las mejores, teniendo en cuenta los siguientes 8 indicadores: reputación académica, reputación de empleadores, citaciones por artículo, relación estudiante-profesor, artículos por profesor, profesores con doctorado, impacto página web y redes internacionales de investigación.

La principal fortaleza de la UNAL es la reputación institucional, en la que obtiene la máxima puntuación, lo cual evidencia el compromiso y la formación integral que tiene el trabajo colectivo y el desarrollo de conocimientos por parte de sus integrantes para toda la sociedad.

Los certificados fueron recibidos por las directivas de la UNAL, en cabeza de la profesora Dolly Montoya Castaño, rectora de la Institución, además de los docentes Camilo Younes, vicerrector de Investigación, José Ignacio Maya, director Nacional de Planeación y Estadística, y María Fernanda Lara, secretaria General.

Estos reconocimientos llegan pocos días después de que la Universidad conmemorara su aniversario número 155, lo cual representa una recompensa a la excelencia académica, científica y tecnológica adelantada por tantos años en beneficio del bien común de la nación.

Leigh Kamolins, director de Análisis y Evaluación de QS, señaló que “Colombia sigue siendo una potencia en cuanto a conocimiento y educación en la región, ya que el país es la casa de 7 de las universidades del Top 50 de América Latina, y además 62 IES del país estuvieron presentes en los resultados de este año, número que nunca se había visto en lo que va del ranking”.

También manifestó que “las universidades colombianas no solo están aportando en el desempeño académico, sino que ayudan a la construcción de sociedad, y con este resultado se puede ver que el nivel de la Universidad Nacional de Colombia va a ir mejorando cada vez más, consolidándose como un referente de educación y conocimiento en la región”.

Por su parte, Paula Henao, directora Regional en Latinoamérica de QS, manifestó que “hay dos factores muy importantes que la UNAL debe tener en cuenta para mantener la excelencia demostrada en el ranking: por un lado la web y las redes, ya que la información de la Institución se podría entregar de mejor manera tanto a la región como al mundo; y por otro, se deben observar de cerca las citaciones, ya que entre 2020 y 2021 hubo una caída en este rubro para la Universidad”.

Para la experta, “al estar en el Top 10 de Latinoamérica, cualquier pequeño factor puede modificar el puntaje, por lo que no hay que bajar la guardia; es fundamental pensar en lo que la audiencia quiere ver de la Universidad, ampliando los horizontes de la comunicación a las poblaciones interesadas en Latinoamérica y el mundo”.

El vicerrector Younes preguntó acerca de cómo se miden temas como el trabajo que hace la Universidad en regiones apartadas como la Amazonia, en donde todos los aportes que se realizan no necesariamente se publican en revistas especializadas, sino que también hay una presencia a partir de acciones concretas que aportan a las comunidades.

A esto, el director Kamolins respondió que “es un tema que se viene discutiendo con varias universidades de la región, ya que a veces se mide lo que se puede medir; sin embargo, estamos trabajando por que ese asunto también tenga un espacio en el ranking, y próximamente se hablara más acerca de ello”.

La directora regional Henao señaló que se debe priorizar una comunicación efectiva con todas las sedes de la Institución, para que se sepa lo que se están haciendo y en lo que se debe mejorar, para seguir siendo una de las mejores de Latinoamérica.

QS premió la excelencia académica en la región en 5 categorías: “Mejora de la Universidad”, “Excelencia en investigación”, “Reputación institucional”, “Nuevos participantes”, y “Top 10 de Latinoamérica”. Los resultados se publicaron durante la Cumbre de Educación Superior de QS: Américas 2022, realizada en la Universidad Vila Velha (Brasil).
















lunes, 26 de septiembre de 2022

Transgénicos en Colombia: más regulación y menos prohibición

 Mientras que en el país la especulación con el futuro de las semillas transgénicas crece entre aliados y contradictores, académicos expresan su preocupación porque “el campo está varado, la población aumenta y las cifras de hambre ascienden”.

Así lo manifiesta el profesor Carlos Iván Cardozo, de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, al lamentar que desde hace tres décadas en el país solo se siembran 5 millones de hectáreas –de unas 20 millones adicionales– que se podrían cultivar, y paradójicamente el crecimiento demográfico ha incrementado.

Según cifras del DANE, la población colombiana actual es cercana a los 50 millones de habitantes, y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala que 7,3 millones tienen en riesgo su seguridad alimentaria durante 2022.

En la actualidad cursa en el Congreso de la República el proyecto de Acto Legislativo 04, que buscan modificar el artículo 81 de la Constitución e incorporar la prohibición del ingreso, la producción, comercialización y exportación de semillas genéticamente modificadas, conocidas como transgénicas.

Sin embargo, el uso de estas se ha extendido por el mundo para responder a los efectos del cambio climático, el hambre y la seguridad alimentaria, ya que registran un mejor comportamiento frente al clima, las plagas y enfermedades.

El ente encargado de aprobar en Colombia el permiso para los cultivos transgénicos importados y exportados es un comité en el que participan los Ministerios de Salud, Ambiente y Ciencia, además del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). El trámite puede durar hasta tres años.

Para el profesor Cardozo, “una eventual prohibición del uso de transgénicos no es el camino; el camino es la regulación, y en Colombia tenemos el personal científico, centros nacionales e internacionales, y algunas universidades cuentan con la capacidad técnica para hacerlo bien”.

Modificación genética, ¿sinónimo de transgénicos?

La modificación genética no nació con la transgénesis ni es su sinónimo; se trata de un método tradicional que cruza variedades y que se ha hecho desde que el hombre empezó a domesticar las especies hace más de 10.000 años.

“Se puede hacer por métodos tradicionales de fitomejoramiento entre materiales de la misma especie o parientes cercanos compatibles”, indica el académico.

Por su parte, la transgénesis se originó en la década de 1980 como producto de un avance científico en biología molecular que buscaba atender la problemática del crecimiento de la población humana en la tierra y hacer aportes para mejorar la cantidad y calidad de los alimentos.

“Con la transgénesis se aísla el gen que gobierna el carácter deseable y se introduce al material por técnicas de laboratorio; la especie fuente del gen puede ser de la misma o de diferente especie”.

Un mejoramiento o cruzamiento tradicional puede durar entre 8 y 10 años, mientras con la transgénesis el proceso es más corto.

Frente a la especulación, el profesor Cardozo aclara que cuando una persona consume una tajada de tomate o banano está comiendo genes: “los genes están en las células de todos los alimentos que comemos”, y aprovecha para aclarar que “sembrar una semilla no es lo mismo que sembrar un grano”.

Semilla, vehículo para transportar calidad

En Colombia hay más importación de semillas que producción nacional, asunto en el que trabajan los gremios con grandes, medianos y pequeños productores, quienes proponen sembrar 400.000 hectáreas de maíz y sustituir buena parte de la importación con semillas que garanticen el rendimiento y la economía campesina familiar.

Según Leonardo Ariza Ramírez, gerente general de la Asociación Colombiana de Semillas y Biotecnología (Acosemillas), “el país consume en promedio 7 millones de toneladas de maíz al año, de las cuales la producción nacional aporta un 1,5 millones”.

Para el directivo, egresado de la UNAL, “el país requiere que se invierta no solo en investigación en semillas, sino también en la logística que se requiere para su secamiento, almacenamiento y transporte que permita sacar la producción del país”.

Sobre las semillas seleccionadas y certificadas como es el arroz, el maíz, la cebada y la soya, el gerente de Acosemillas señala que estas no riñen con las semillas criollas.

“Aunque hoy existe buena variedad de semillas nativas, estas son reguladas por las autoridades en factores sanitarios, mas no por aspectos de calidad”.

A propósito de la importancia de la calidad en las semillas, el próximo 3 y 4 de noviembre se realizará el Congreso Nacional de Semillas en la UNAL Sede Palmira.

El evento espera reunir a más de 300 asistentes nacionales e internacionales de la academia, la investigación, la producción, la comercialización, la transformación y el consumidor final, quienes accederán a la agenda académica y a la muestra comercial de productos y servicios especializados del sector agropecuario.




jueves, 15 de septiembre de 2022

Muerte de Isabel II aceleraría movimientos republicanos en países que la reconocían como Jefe de Estado

 Es bastante probable, e incluso esperable, que Canadá, Australia y Nueva Zelanda culminen la ruptura política con Londres para pasar mantener una relación diplomática sin la sombra de la Corona. Seguramente vendrán referendos y fuertes debates políticos que terminen en una muy factible delimitación geográfica del alcance político de la monarquía del Reino Unido.

Para el profesor Carlos Alberto Patiño Villa, adscrito al Instituto de Estudios Urbanos (IEU) y vinculado al Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (Iepri) de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), la muerte de Isabel II y el inicio del reinado de Carlos III pone sobre la mesa dos hechos importantes.

“Por una parte, abre la posibilidad de que alrededor de los siete países sobre los cuales reina la Corona se declaren repúblicas independientes, aunque ya son Estados soberanos prácticamente en todos los aspectos”.

De otra parte, “se reabre el debate sobre si las naciones que conforman el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte se mantendrán aún bajo el mismo Estado, o si las discusiones sobre la separación e independencia se reiniciarán de forma más directa, específicamente de irlandeses y escoceses. Se producirán interesantes cambios en la geopolítica mundial”.

Según el académico, la muerte de Isabel II, quien reinó desde el 21 de abril de 1926 hasta hoy, en uno de los periodos de permanencia en trono alguno más largos de la historia de las monarquías desde la Antigüedad hasta la actualidad, ha abierto un debate importante para las sociedades contemporáneas: ¿son importantes las monarquías, o, como dicen peregrinamente muchos, solo son el equivalente humano y político de objetos decorativos?

“Afirmar que en efecto las monarquías son decoraciones políticas es un exabrupto, sobre todo si se tiene en cuenta que en general las que existen hoy se pueden mantener en firme sobre la base de los presupuestos públicos”.

Destaca que “más allá de un asunto de hacienda pública, es necesario recordar que en los países en los que existe monarquías, estas suelen garantizar el mantenimiento de estructuras territoriales y políticas que muy difícilmente se podrían mantener unificados en estructuras republicanas o en otros modelos de ordenamiento político”.

Ello, independientemente de si esta es constitucional y parlamentaria, con sistemas democráticos o absoluta, o de acuerdo constitucional restringido.

El docente anota que este es el caso del Reino Unido, que después de la Segunda Guerra Mundial ha tenido que enfrentar la desaparición del Imperio real sobre el que gobernaba en el mundo, quedándose con una institución supraestatal, e incluso supranacional, surgida de las dinámicas de descolonización.

“Tal situación ha servido para mantener tanto la influencia británica en el mundo como a flote una esfera geopolítica sobre la que Londres ejerce un claro dominio, y un entorno de negocios destacable”.

Además, Isabel II fue clave para que el Reino Unido mantuviera su unidad en las islas británicas, ejerciendo de forma estricta su papel de árbitro constitucional, monarca neutral en política que garantiza el mantenimiento del Estado. De igual manera fue la cabeza de la Iglesia anglicana, una responsabilidad fundamental de esta Corona desde Enrique VIII.

En este contexto, señala el experto, “el Reino Unido ha mantenido una monarquía en un sistema democrático, en una dimensión muy similar a las otras monarquías existentes hoy en Europa Occidental y totalmente diferentes a las monarquías absolutas de países como Arabia Saudita, Omán, Brunéi, Catar o Suazilandia”.

Sin embargo, conviene aclarar que no todas las monarquías de la esfera árabe musulmana son absolutas, pues algunas de ellas son constitucionales –como Jordania– o semiconstitucionales –como Marruecos–, o con figuras constitucionales de monarquías electivas como en la confederación de ciudades-Estado que conforman los Emiratos Árabes Unidos.




martes, 6 de septiembre de 2022

Algoritmo protege bases de datos biométricas de ataques cibernéticos

 En la era digital uno de los peligros más latentes es el robo de datos y la suplantación de identidad, incluso de las medidas físicas de las personas. Un algoritmo le hace jaque a los delincuentes cibernéticos y en archivos individuales permite ocultar de manera segura los datos del rostro, las huellas dactilares, el iris de los ojos, las orejas, la voz y hasta el movimientos de los usuarios de los sistemas digitales, haciendo más difícil cualquier fraude.

El reconocimiento a través de los datos relacionados con la medición de los rasgos y características físicas de las personas se dio a conocer en 1858 en la India, con el uso de las huellas en un contrato de negocios, y su evolución hace que hoy se utilice la huella incluso para desbloquear los celulares que usamos todos los días.

“En la pandemia se vio la importancia de estos sistemas, ya que al manejar todo de manera virtual o remota, los exámenes Saber Pro o las pruebas para entrar a algún empleo requerían conocer si la persona que estaba detrás de la pantalla era quien decía ser”, menciona el profesor e investigador Agustin Moreno Cañadas, del Departamento de Matemáticas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Por medio del software de programación Python, el experto diseñó un algoritmo y lo ejecutó en FERET, una base de datos clásica y referente para la evaluación del reconocimiento facial, en la cual se encuentran consignadas 2.413 imágenes de rostros de 856 personas, recopiladas entre 1993 y 1996.

El mecanismo utiliza el concepto de “álgebras de configuración de Brauer”, que permite proteger datos por medio del ocultamiento en distintas capas y servidores, en especial información biométrica.

“En el interior de una imagen principal se ponen varias imágenes, pero en realidad estas se guardan en otras partes, como si fueran carpetas distintas, lo cual permite que la información esté oculta y se pueda proteger mucho mejor que si estuviera toda en un mismo lugar”, explica el profesor Moreno.

A este proceso se le llama “esquema de secreto compartido”, que, en palabras más sencillas, es como guardar dinero en distintos bolsillos, por ejemplo unos billetes en el pantalón, otros en la chaqueta y otros en la maleta, de manera que si alguno de ellos se pierde se tiene un respaldo de este recurso, haciendo más difícil el robo de datos.

“Es una manera alternativa de guardar la información de uno o muchos usuarios; es como tomar mi imagen facial digital para ser reconocido y que dentro de esta se encuentre guardado el rostro de toda mi familia, y que estos datos sean secretos, pudiendo obtenerlos cuando lo requiera con un experto; hasta el momento es una técnica indescifrable para agentes externos”, indica.

Tecnología en auge en el mundo, pero incipiente en Colombia

Con respecto al desarrollo de sistemas tecnológicos que apliquen datos biométricos en el mundo, el profesor Moreno hace referencia a Japón, donde los bancos han reemplazado las  claves digitales en cajero automáticos por la identificación de los rasgos de las venas de los dedos de las manos de cada persona; así mismo, nombra a Inglaterra como una de las potencias en este tipo de tecnologías.

Al referirse a Colombia, dice que al desarrollo de métodos biométricos aún le falta un gran avance para estar a la par con países más desarrollados, y recalca la importancia que representaría para el país el uso de estas tecnologías para resolver problemas de infracciones en las vías y hurtos a vehículos.

“En Bogotá, aunque se implementaron cámaras de seguridad que identificaran a los conductores infractores, la Corte Constitucional no dio aval a la medida porque se requería de una tecnología especializada que los identificara de manera única y biométrica, y que en el país no está tan desarrollada”, menciona.

Este tema también levanta discusiones en torno a la libertad de expresión y a los derechos sobre la imagen personal, que hoy se registra muy fácilmente en las redes sociales, lo cual lleva a preguntarse sobre qué tanta privacidad existe en el mundo, y cómo se están utilizando los datos.

Por el momento el algoritmo del profesor Moreno no se ha llevado a la práctica en la base de datos de alguna empresa o entidad específica, pero en el futuro se ve como una posibilidad que tendría un impacto positivo en la seguridad de los usuarios que accedan a estos inventarios.






viernes, 26 de agosto de 2022

Alta exposición al ruido afecta concentración, productividad y relaciones sociales

 Aunque es muy común escuchar sobre la contaminación en las ciudades, especialmente relacionada con la calidad del aire, a la contaminación auditiva no se le da la misma atención, y esta también afecta la salud de las personas, su entorno familiar y el óptimo desempeño académico o laboral.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación acústica o auditiva es cualquier ruido o sonido superior a los 65 decibeles, como por ejemplo un grupo de gente conversando en voz muy alta, un restaurante abarrotado de personas o un teléfono que suena cerca del oído.

El ruido que supere los 75 decibeles (una calle con mucho tráfico, o la televisión o el equipo de sonido a un volumen elevado) pone en riesgo la salud auditiva, y a partir de los 120 decibeles (los conciertos, las discotecas o el despegue de un avión) genera dolor y molestia.

La fonoaudióloga Liliana Akli Serpa, profesora de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), afirma que “la exposición diaria a altos niveles de ruido lleva a situaciones de estrés, dificultades de concentración, y por ende a afectaciones emocionales o psicológicas”.

“Una persona que esté expuesta al ruido por encima de los 65 decibeles, que permanezca o viva cerca a sitios muy ruidosos, puede padecer una pérdida auditiva, que una vez se presente ya es irreparable”.

Estar expuesto a ruidos permanentemente hace que los niveles de atención y memoria también se vean afectados, y por lo tanto se afecta la comunicación. En el aspecto laboral o académico tal situación puede reducir la productividad de la persona”.

Límites de ruido no se cumplen en Colombia

El Código Nacional de Tránsito establece niveles de máximo ruido según decibeles, zonas y horas, así: en el día: en las zonas residenciales 65 decibeles, en las comerciales e industriales hasta 70, y en las de tranquilidad 45; y en las noches: máximo 45 en zonas residenciales; 60 en las comerciales; 75 en las industriales y 45 en tranquilidad; sin embargo, estos límites no se están cumpliendo a cabalidad.

“La población no es consciente de los efectos que puede traer la alta exposición al ruido, no solo a nivel auditivo sino en el comportamiento general, porque si viven cerca de una zona de bares o donde permanentemente hay ruido nocturno, sus ciclos de sueño van a estar muy afectados y se van a incrementar”, explica la experta.

Señala además que “las administraciones locales deben incluir en sus planes de ordenamiento territorial iniciativas que permitan cuidar la salud auditiva de los ciudadanos”.

“Aunque existe la necesidad de sensibilizar a la población en la importancia de proteger los niveles de ruido en casa, con cortinas o ventanas antirruido, se trata de adecuaciones costosas que no todas las familias pueden asumir”.

Fortalecer ruta de atención integral de salud auditiva

Una apuesta por sensibilizar a la sociedad con respecto a este tema es la Ruta de Atención Integral de Salud Auditiva (RIAS), reglamentada en el país en 2016 y que permite que los diferentes actores del sistema de salud conozcan cuál es su rol dentro del proceso de aseguramiento de la salud de todas las personas en Colombia.

La fonoaudióloga Carol Andrea Bernal Castro, magíster en Discapacidad e Inclusión Social y candidata a doctora en Salud Pública de la UNAL, explica que la RIAS “comprende el conjunto de acciones coordinadas, complementarias y efectivas que pueden dar lugar a políticas, planes, programas, proyectos, estrategias y servicios, que se materializan en atenciones dirigidas a las personas, familias y comunidades en materia de promoción y prevención de la salud auditiva, pero también con respecto a diagnósticos, tratamiento, procesos de rehabilitación y cuidados paliativos según corresponda”.

En este momento existen dos RIAS, una enfocada en la promoción y el mantenimiento de la salud, y la otra dirigida a grupos de riesgo.

Los aportes de las académicas forman parte del capítulo Salud Auditiva del podcast de Radio UNAL “Enfermedades crónicas no transmisibles”.






viernes, 19 de agosto de 2022

G20 Indonesia 2022, Taller Técnico sobre Cambio Climático

Como parte de la presidencia indonesia del G20, la Reunión de Jefes Científicos Agrícolas (MACS) de los países del G20 organizó un taller técnico sobre el clima organizado por la Agencia Indonesia para la Investigación y el Desarrollo Agrícola (IAARD) en Bogor del 3 al 5 de agosto de 2022. 

 

Como parte de la presidencia indonesia del G20, la Reunión de Jefes Científicos Agrícolas (MACS) de los países del G20 organizó un taller técnico sobre el clima organizado por la Agencia Indonesia para la Investigación y el Desarrollo Agrícola (IAARD) en Bogor del 3 al 5 de agosto de 2022.

El taller se centró en “Cambio climático y lecciones aprendidas sobre agricultura resiliente al clima de cada país miembro del G20” y contó con la participación de una gran delegación de CGIAR encabezada por Louis Verchot (Dr.), científico principal de restauración del paisaje, quien asistió en persona como técnico. experto. La delegación también incluyó a Nafees Meah (Dr.), Representantes Regionales para el Sur de Asia y Hasil Sembiring, Representante de País para Indonesia, IRRI/CGIAR y la participación en línea de Gianpiero Menza (Dr.), Oficial Principal de Asociaciones y Finanzas Innovadoras – Alliance/CGIAR, Ciniro Costa Junio ​​(Dr.), Especialista en Clima y Sistemas Alimentarios y Lini Wollenberg (Dr.), Científica Senior en Clima.

El Dr. Verchot hizo una presentación técnica titulada "¿Puede la agricultura alcanzar cero emisiones netas para 2050?"

La producción agrícola produce alrededor del 11 % de las emisiones de GEI, y la deforestación y el desmonte (principalmente para expandir la producción agrícola) produce otro 12 % de las emisiones de GEI. Mientras que las emisiones de CO2 representan el 13% de las emisiones globales de CO2, la producción agrícola es responsable del 44% de las emisiones globales de metano -el segundo GEI más importante- y del 81% del óxido nitroso, que es 265 veces más potente que el CO2. Por lo tanto, encontrar vías de desarrollo sostenible con menores emisiones es una prioridad para muchos países.

La investigación y la práctica han demostrado que se pueden lograr reducciones significativas de las emisiones de GEI en la agricultura mediante la reducción de la intensidad de las emisiones de la producción, pero el crecimiento de la población y los cambios en la dieta pueden compensar las reducciones absolutas de las emisiones, lo cual es un problema real.

Un estudio realizado en ILRI/CGIAR sobre la reducción del metano de la fermentación entérica durante la digestión demostró que las prácticas de manejo que disminuyen la intensidad de GEI (emisión por unidad de carne o leche) tienen un efecto beneficioso sobre el rendimiento animal (aumento de peso o producción de leche). Las prácticas que reducen las emisiones absolutas de metano en su mayoría tienen impactos negativos pequeños o nulos en el rendimiento animal.

La mitigación de las emisiones de óxido nitroso del suelo es otro ejemplo de una oportunidad para reducir las emisiones. Las emisiones de este gas son impulsadas por el manejo de nutrientes y las adiciones de fertilizantes y, en particular, la cantidad de nitrógeno que se agrega a los suelos en exceso de la demanda de los cultivos. Los científicos del CIMMYT/CGIAR han demostrado que mejorar la eficiencia en el uso del nitrógeno y reducir las adiciones excesivas de nitrógeno en un 75 % podría reducir las emisiones globales de óxido nitroso en un 35 % a nivel mundial.

Incluso con la adopción generalizada de prácticas agrícolas de bajas emisiones, la agricultura neta cero no se puede lograr sin sumideros. Los sumideros terrestres a través de la reforestación, la agrosilvicultura, la restauración de humedales, el secuestro de carbono del suelo y otros sumideros ofrecen una amplia gama de posibilidades. El valor de los bosques para absorber los aumentos de CO2 atmosférico está subestimado. Se cuenta el carbono que  se libera cuando cortamos un bosque, pero no se cuenta el carbono que no se absorbía si se hubiera dejado crecer el bosque.

El Dr. Verchot comentó que “La reunión en Bogor fue una oportunidad para compartir experiencias y la información más reciente relacionada con los enfoques para ampliar y reducir las prácticas climáticamente inteligentes para la agricultura sostenible y facilitar la colaboración internacional entre los miembros del G20, organizaciones internacionales y países invitados”.

Un elemento final planteado por el Dr. Verchot fue que las “soluciones tecnológicas existen hoy, y todavía necesitamos innovación tecnológica en el futuro para garantizar simultáneamente la seguridad alimentaria y nutricional y reducir las emisiones de GEI del sistema alimentario a cero neto. Sin embargo, muchas buenas ideas a menudo permanecen en la etapa conceptual o precomercial y es necesario respaldar su adopción y escalamiento. La gobernanza, la economía y los factores socioculturales son las claves para las transformaciones de los sistemas alimentarios de bajas emisiones".