lunes, 22 de febrero de 2021

Gestión de la Sede de La Paz en extensión responde a necesidades de la región

 El modelo pedagógico activo constructivista de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz permite articular actividades de formación, investigación y extensión, ejes misionales de la Institución.

Por ejemplo, vale la pena destacar el apoyo en términos de talento humano, conocimiento e infraestructura que se recibe de las demás sedes de la UNAL, y la articulación con la Universidad Popular del Cesar, el Laboratorio de Salud Pública, la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Agrosavia), la Fundación Universitaria del Área Andina, el Centro de Desarrollo Tecnológico Ganadero del Cesar, la Gobernación del Cesar y otras entidades de la región, que favorecen no solo el desarrollo de la investigación y la extensión sino también la formación de los estudiantes.

La profesora María Marcela Camacho Navarro, vicerrectora de la UNAL Sede de La Paz, y el docente, Jimmy Jolman Vargas Duarte, director de Investigación y Extensión, coinciden en que la integración con las comunidades y el conocimiento de sus necesidades están sirviendo para consolidar acciones de apoyo a sus procesos de desarrollo y crecimiento.

Por eso afirman que “este ha sido el corazón de las actividades realizadas en la UNAL Sede de La Paz desde su inauguración hace año y medio”.

Con respecto a los proyectos más relevantes, el profesor Vargas resalta que la Sede ha venido trabajando tres elementos clave: posconflicto, posCOVID-19 y posminería.

Así, según el Plan de Desarrollo de la Universidad, la Dirección de Investigación y Extensión priorizó las áreas estratégicas de “Superación de la guerra y construcción de paz” y “Desarrollo tecnológico y diversidad protegida”.

Con la primera estrategia, los actores involucrados identificaron a la Universidad como un factor diferenciador en la región que puede ayudar en procesos de conflicto y temas de migración, y la con la segunda se está trabajando en temas de biodiversidad y conservación.

Otras acciones

Otro proyecto que destaca el profesor Vargas es el pacto regional Asocenagoza, celebrado con los alcaldes de los cinco municipios de la ciénaga de Zapatosa. Con este se brinda apoyo técnico e investigativo para conservar dicho complejo natural, impulsar el desarrollo económico y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. El propósito es que a partir de los resultados de este trabajo se pueda consolidar un modelo de desarrollo local.

El pacto dio paso al proyecto “Desarrollo, transferencia de tecnología y conocimiento e innovación para la reactivación económica en seguridad y soberanía alimentaria derivadas de la emergencia económica, social y ecológica causada por el COVID-19 en la ciénaga de la Zapatosa-Cesar”, presentado en la convocatoria Bienal 10 de Minciencias y el Sistema General de Regalías, declarado como primer proyecto elegible en la modalidad 2 para Cesar y aprobado para financiación por regalías.

Por otro lado, se está trabajando en la creación de la unidad de innovación y emprendimiento con las universidades de la región, tratando de apoyar las unidades de emprendimiento locales. Uno de los resultados es el proyecto “Vamos a reactivar tu negocio”.

Simultáneamente la Sede le apostó al Laboratorio de Innovación Social, propuesta presentada a la Dirección Nacional de Extensión en articulación con las sedes Medellín y Caribe, mediante el cual se lograron recursos para garantizar su sostenibilidad.

El profesor Vargas recuerda que el apoyo de investigadores de la Sede sirvió para estandarizar pruebas PCR en tiempo real para el diagnóstico de COVID-19 en el Laboratorio Departamental de Salud Pública del Cesar.

Convenio prorrogado

En enero de 2021 se firmó la prórroga del Convenio Marco de Cooperación suscrito entre la UNAL y la Gobernación del Cesar que tiene por objeto “desarrollar la docencia, la investigación, las ciencias, la creación artística y la extensión, para alcanzar la excelencia”.

En el marco de este, el 1 de febrero de 2021 se firmó un convenio específico en el que la UNAL realizará diagnósticos y estudios a cinco proyectos de la Gobernación relacionados con infraestructura educativa, diversificación de los escenarios deportivos y recreativos, e infraestructura turística y cultural para determinar su factibilidad.

Las directivas de la Sede de La Paz enfatizan en que su cumplimiento se realizará según los lineamientos del Acuerdo 036 que reglamenta la Extensión Universitaria con la responsabilidad y ética social que implica este tipo de procesos. También aclaran que las actividades a realizar no corresponden al desarrollo de contratos, como se ha interpretado en algunos medios locales del Cesar.








lunes, 15 de febrero de 2021

Cartilla ayudará a entender los números primos

 Con la publicación virtual se busca un aprendizaje más didáctico de estos números, considerados como los “ladrillos” de la matemática, e incluso como el “código genético” de las cifras, pues son importantes para la construcción de todos los guarismos naturales.

Juan Miguel Ramírez Vélez, magíster en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, creador del proyecto, también desarrolló una cartilla física para zonas rurales que no tienen acceso a tecnología.

Los primos son considerados como los bloques de construcción en la teoría de números, y aunque no lo sepamos, los usamos a diario. El portal bbvaopenmind.com explica, por ejemplo, que estos han sido base para el comercio electrónico; basados en ellos, tres investigadores diseñaron la criptografía RSA, usada para la encriptación en internet.

El proceso de enseñanza de las ciencias exactas, como las matemáticas, se convirtió en un reto para los docentes de educación básica y media, que se ve reflejado en el poco interés del estudiante. La tesis plantea que esto se debería a la complejidad de las ideas y a los procedimientos abstractos, entre otros, que hacen que el estudiante se frustre y pierda interés.

“En el caso de la enseñanza de la teoría de números, particularmente de los primos, el tratamiento que se le hado en las aulas ha sido muy superficial, pues se desconoce la importancia que estos han tenido para el planteamiento y la resolución de los más importantes problemas matemáticos a lo largo de la historia”, resalta el autor.

Estos guarismos, mayores que 1 y que se caracterizan por ser divisibles únicamente por sí mismos o por 1, tuvieron su nacimiento junto a los sistemas de numeración; cuentan con propiedades secretas y aún no se logra desentrañar su misteriosa forma de organización, según expone el magíster en su tesis “Propuesta didáctica desde un enfoque epistemológico para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje de los números primos”.

Solución autónoma

El programa consta de una pizarra interactiva para desarrollar diversas actividades que incluso se pueden hacer en familia, y que busca que el estudiante tenga autonomía y amplíe sus conocimientos con base en su crecimiento personal.

Según un informe de la OCDE, en 2016 Colombia ocupó en matemáticas el puesto 59 entre 70 países, y una competencia que se dificulta en los estudiantes es la capacidad de explicar fenómenos científicamente, es decir que no saben identificar los caminos para solucionar el interrogante.

Por otra parte, en un estudio expuesto por el portal valoraanalitik.com se mostró que incluso las finanzas personales se ven afectadas por la incapacidad de aplicar conceptos básicos de matemáticas, problema que nace en la época académica. Esto se ve reflejado en las deudas adquiridas.

La cartilla virtual, creada en tres fases, se enfocó en los estudiantes de los grados sexto y séptimo del Instituto Mistrató, sede Pinar del Río en este municipio de Risaralda, pero se espera que tenga impacto nacional.

La propuesta no solo ofrece a los estudiantes la oportunidad de usar esta herramienta a través de internet, sino que quienes tienen dificultades de accesibilidad pueden hacerlo sin conexión o con una cartilla física, apoyados además por Aulas Amigas, de la red Aulas AMiGAS (Ambientes integrados para el aprendizaje significativo), que viene implementando el Ministerio de Educación Nacional.

Los docentes que deseen consultar esta cartilla pueden ingresar a los siguientes enlaces:

-       https://tomi.digital/11961/learn - Unidad 1. Introducción a los números primos.

-       https://tomi.digital/19870/learn - Unidad 2. Propiedades de los números primos.

-       https://tomi.digital/23151/learn - Unidad 3. Características de los números primos.

-       https://tomi.digital/23358/learn - Unidad 4. El estudio de los números primos.


 





miércoles, 3 de febrero de 2021

Macrolepiota, un hongo que aportaría a la seguridad alimentaria

Aunque este hongo se ha descrito para distintas locaciones en Colombia y su uso comestible no se había planteado, se ha establecido que no es tóxico y que cultivarlo de forma controlada sería una opción para comunidades sin acceso a proteína de forma regular.

Así lo señala investigadora Andrea Portela, del Departamento de Biología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien recuerda que este hongo fue descrito por primera vez en 1999, por la micóloga y taxónoma Ana Esperanza Franco y está presente en Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Nariño.

Se encuentra especialmente en bosques dominados por pinos, eucaliptos y algunos robles nativos y hay registros de que se consumen en Iguaque y Chiquinquirá (Boyacá), donde se le conoce como “lechucitas”, pero no hay ningún desarrollo industrial en el país.

Para el estudio, primero se recolectó el hongo, se identificó en el Laboratorio de Fisiología de Hongos de la Universidad y una prueba de toxicidad a través del Test de Meixner, que dio negativo.

“Para el crecimiento micelial en el laboratorio se emplearon 8 medios de cultivo que se dejaron crecer durante 10 días a 25 oC y cada día se medía su crecimiento para saber cuál era el mejor medio, que resultó ser el Agar Extracto de Malta (MEA).

La investigadora explica que dentro del reino fungí, es decir de los hongos, existen unos conocidos como macromicetos, los cuales se reconocen por la generación de un cuerpo fructífero vistoso que los humanos aprovechan como alimento, como los champiñones y las orellanas.

“Estos hongos son conocidos como alimentos funcionales por sus propiedades nutricionales, y tanto diversas comunidades como la industria farmacéutica los han empleado para el tratamiento de enfermedades, por lo que es un campo potencial de investigación en países como Colombia donde existe una enorme diversidad de hongos silvestres aprovechables; no solo existen hongos comestibles, pues hay otros tóxicos y alucinógenos, por lo que se debe descartar que el hongo estudiado pueda ser dañino”, recalca.

Así crecen

El género Macrolepiota está compuesto por 30 especies conocidas en el mundo y suele crecer unos 20 cm; son especies saprofitas, es decir que crecen en suelos en descomposición, por lo que se puede recrear la composición del terreno.

“Ya se han cultivado especies como Macrolepiota pocera, popularmente hongo parasol, que es reconocido en el mundo por su sabor, tiene alto valor medicinal, es fuente de proteína, vitaminas, altas cantidades de fibra y bajo contenido graso. Taxonómicamente hablando, es la especie más cercana a Macrolepiota colombiana”, señala la bióloga Portela.

Para el crecimiento de la M. colombiana se prepararon seis mezclas que contenían 60 % agua y un sustrato como aserrín de eucalipto, aserrín mezclado, sorgo y junco, sorgo y cascarilla de arroz, hojas de roble y hojas de eucalipto.

“Para los sustratos se mezclan los materiales, luego se disponen en bolsas de polipropileno cerradas con cuellos de PVC y algodón, se esterilizan en un equipo llamado autoclave y en una cabina bajo luz ultravioleta, para matar cualquier microorganismo presente”, explica la investigadora Portela.

Después se puso en cada bolsa una cantidad del hongo que había crecido en las cajas de Petri y se incubó a 27 oC durante 50 días, los mejores fueron el sorgo-junco y sorgo-arroz.

“En sorgo y arroz, la colonización completa del sustrato se dio al día 50, igual que en sorgo y junco, este último un potencial sustrato para evaluar otras especies, y máxime si se considera la problemática ambiental de los humedales debido a esta especie”.

Para la última etapa se pusieron las bolsas abiertas en un invernadero casero –por las restricciones de la pandemia– con una capa de suelo esterilizado y hojas de eucalipto para simular las condiciones en las que normalmente crece.

“No pudimos evidenciar la fructificación del hongo por limitantes experimentales; para próximos estudios se recomienda emplear sustratos con un tamaño de partícula estandarizado bajo condiciones de invernadero controladas y con sustratos más ricos en nitrógeno”, puntualiza la bióloga Portela.

Por último, la investigadora también recalca que el siguiente paso son las pruebas organolépticas para saber qué tan comestible es el hongo, que se estudie la distribución en el país para encontrar sustratos nativos que se emplearían en la producción y plantear su posible uso comercial en el futuro para comunidades que tengan dificultades para obtener regularmente una fuente de proteína de forma.