lunes, 25 de julio de 2022

Llegando al futuro con grandes pasos tecnológicos

 Todos los días surgen nuevos descubrimientos que ponen sobre la mesa la discusión acerca de qué nos depara el futuro, qué nuevos inventos o desarrollos tendrá el ser humano en unos años, y cómo los afrontará.

En el programa SaludUNALContigo, la profesora Judy Constanza Beltrán, del Departamento de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), conversó con Ana Carolina Murillo, también conocida como la “nerd del futuro”, escritora, consultora en marketing e influenciadora en innovación.

Ana Carolina es autora del libro Novum Genus, novela de ciencia ficción que narra la historia de una científica colombo-japonesa que afronta los retos de los avances tecnológicos en 2035 en Tokio.

La protagonista ve alterada su realidad cuando recibe un mensaje y un biobot de su padre recientemente fallecido, quien le pide buscar a su hermano, del cual ella desconocía su existencia.

Confrontando sus miedos, tanto del pasado como del presente, en un futuro en donde la tecnología está muy desarrollada, reescribirá su historia para mostrar el lugar al que puede llegar el ser humano a través de estos avances, que utiliza para su narración.

“El libro surge de la necesidad de entender para qué surgen todas estas innovaciones en el mundo, y cómo estas encajan en nuestras vidas, así como para plasmar de la importancia de tomar partido sobre la pertinencia de estos desarrollos y construir un futuro mejor”, explica la autora.

Señala además que los científicos dicen que alrededor del año 2040 se tendrán inteligencias artificiales que emulen varios de los funcionamientos cerebrales de los seres humanos.

Por eso la narrativa de Novum Genus apunta hacia la concientización de que las ventajas que se pueden obtener por medio de estos avances son muy grandes, superando la aparente incertidumbre negativa sobre inteligencias que busquen perjudicar a las personas.

La robótica y la biotecnología son algunos elementos tecnológicos importantes de la realidad que se enlazaron para crear la historia.

“La robótica será nuestro nuevo salto tecnológico, pues aunque nos acompaña desde hace muchos años, en fábricas o en el campo de la medicina, estos desarrollos están permitiendo que hoy tengamos una mejor calidad de vida, logrando cosas que antes se creían imposibles”, asegura la escritora.

Para ilustrar el punto, muestra el ejemplo de un baterista estadounidense que perdió gran parte del brazo cuando accidentalmente activó un ventilador mientras limpiaba en el restaurante donde trabaja.

El músico tuvo la oportunidad de acudir a uno de los laboratorios de innovación en robótica más grandes del mundo, en la Universidad de Michigan, en el cual, a partir de la sensibilidad, el uso de los nervios, las conexiones de estos con el cerebro, y la inteligencia artificial, se construyó una prótesis robótica que le permitió volver a tocar la batería.

Por otro lado, en el área de la biotecnología utilizó la investigación de Neri Oxman, directora del MIT Media Lab, cuyo eje es la premisa: “se puede unir la naturaleza y la tecnología en armonía”.

En este proyecto se trató de buscar un balance entre los materiales de construcción en las ciudades y el medioambiente, utilizando el concepto de bioarquitectura.

Uno de los resultados más interesantes es su proyecto Aguahoja, en el que diseñó una estructura con materiales 100 % naturales, como la pectina, que se encuentra en el limón o la cáscara de la manzana, o el quitosano, presente en el exoesqueleto de algunos insectos.

Estos desarrollos muestran la posibilidad de que el ser humano cohabite con la tecnología en una simbiosis que permita el progreso en cualquier campo de la vida, teniendo como principal motivación la resolución de problemas, en este caso médicos y ambientales.

“No podemos volver atrás y reescribir el pasado, sino que debemos mirar hacia al futuro”, afirma la experta en marketing.

La autora también se refirió a los viajes en el tiempo, reflexionando acerca de la trascendencia que tendrán para la humanidad: “aunque hoy la ciencia no está lista para esto, sí creo que vendrá una época en la que, a través de la edad de la información –la realidad virtual, el metaverso y las gafas Oculus VR– podremos asistir a momentos importantes de la historia”.

En su opinión “para que los años venideros sean mejores es necesario conocer la tecnología que viene en camino, tomando decisiones sobre lo que creemos que debe o no deben ser los inventos y creaciones del mañana”.






martes, 19 de julio de 2022

Premio en Francia a cortometraje animado hecho con talento UNAL

 El cortometraje Reparaciones ganó el Premio Especial de Animación en la categoría “Perspectives” del Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy (Francia), uno de los más antiguos e importantes del sector en el mundo. Es la primera vez que una producción colombiana recibe la distinción en esta muestra.

Es dirigido por el profesor Wilson Borja, de la Escuela de Diseño Gráfico de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), egresado de Artes Visuales de la Institución y cuyo trabajo de investigación explora diferentes matices del fenómeno de la migración y la diáspora africana a través del dibujo, la pintura, el grabado y la animación.

El equipo de trabajo estuvo compuesto por tres egresados de la Escuela de Diseño Gráfico de la UNAL: Lola Barreto –en el montaje, la producción y dirección de animación–, Daniel Arce –animación 3D– y Carlos Alarcón –en la dirección técnica–. También participó Sandra Castro, egresada de la Escuela de Artes Plásticas, como asistente de Dirección.

Reparaciones es un cortometraje experimental de animación que explora el fenómeno de la migración (forzada y voluntaria), a través de la fragmentación y modulación de un personaje: una silla que se desplaza como consecuencia de fuerzas invisibles, que unas veces representan el colonialismo, otras la industrialización y en las más complejas, las consecuencias de la guerra.

“La silla incorpora una búsqueda en medio de la marginalización, la adaptación y la desigualdad, a través de una serie de escenarios urbanos en los que se visualizan símbolos propios de la diáspora africana que sobrevivieron y se dispersaron en las Américas”, explica el académico.

Agrega que “la silla encarna el resultado de estas interacciones, reivindicando expresiones de resistencia como la percusión africana y el uso de las colchas de retazos”.

Destaca además que el cortometraje se realizó entre 2020 y 2021 gracias al apoyo del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico.


Para su producción se usaron técnicas 2D y 3D digital, la mayoría de la producción de arte está diseñada en Adobe Photoshop, la modelación 3D de objetos en Autodesk Maya, y la composición y armado en Adobe After Effects.   

Según el profesor Borja, “el sector del cine de animación sigue en crecimiento, aunque todavía no se puede hablar de una industria. Durante la pandemia se potenció su desarrollo, pero también se produjo un problema de financiación, ya que no había ganancias por boletería”.

“Habrá que ver cómo se sigue comportando este sector en el país, y la forma en que los estudios de animación siguen trabajando durante los próximos años”.

Circuito internacional

El cortometraje también ganó el Premio de Animación en la categoría “Experimental”del Athens Animfest.

Además ha formado parte de la selección oficial de algunos festivales de animación importantes en el mundo, entre ellos el Latinoamericano de Arte Antirracista y Decolonial (Reino Unido), el Internacional de Animación – Insomnia (Rusia), el Latinoamericano de Cine de Los Ángeles (Estados Unidos) y el de Animación de Viborg (Dinamarca).


En este momento Reparaciones participa en festivales en todo el mundo, por lo que aún no se puede ver en salas de cine del país o en páginas web.

El profesor Borja anuncia que se estudia la posibilidad de que a finales de 2022 se presente en el Festival de Cortos de Bogotá (BogoShorts)en la Cinemateca Distrital de la ciudad.