martes, 4 de agosto de 2026

Revistas científicas de la UNAL consolidan su liderazgo editorial en Colombia

 Las investigaciones producidas por profesores, investigadores y estudiantes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) llegarán con mayor fuerza a la comunidad científica nacional e internacional. Hoy la UNAL suma 45 revistas científicas clasificadas en Publindex, el principal sistema colombiano que evalúa la calidad editorial, la visibilidad y el impacto de estas publicaciones.

Las revistas científicas son el principal medio por el que circulan los resultados de investigación. En ellas se publican artículos originales que, antes de ser aceptados, son evaluados por especialistas independientes mediante revisión por pares, un proceso que garantiza el rigor científico de los hallazgos.

En Colombia, la calidad de las revistas científicas es evaluada por Publindex, el Índice Bibliográfico Nacional administrado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias). Este sistema analiza aspectos como la calidad editorial, el rigor del proceso de evaluación por pares —mediante el cual especialistas revisan cada artículo antes de su publicación—, la visibilidad de las revistas y el impacto que alcanzan sus investigaciones dentro de la comunidad científica.

Por eso, cuando una publicación ingresa o asciende en Publindex significa que cumple con estándares cada vez más exigentes y que los resultados de investigación divulgados cuentan con mayor reconocimiento y proyección.

A partir de esa evaluación, las revistas se clasifican en las categorías A1, A2, B y C. Las dos primeras reúnen las publicaciones con mayor nivel de calidad, visibilidad e impacto científico, mientras que las categorías B y C agrupan revistas que aunque también cumplen con los estándares editoriales y científicos exigidos por Minciencias, tienen menor nivel de citación e internacionalización.

Además, el sistema contempla la categoría “Reconocida”, en la cual se ubican publicaciones que satisfacen los requisitos de la convocatoria pero que aún no alcanzan los indicadores necesarios para ingresar a alguna de las categorías de clasificación.

Los resultados de la Convocatoria 977 de Minciencias muestran un fortalecimiento del ecosistema editorial de la Universidad. En 2026, la UNAL mantiene 2 revistas en la categoría máxima (A1), aumenta de 4 a 7 las publicaciones clasificadas en A2, e incorpora 5 más a la categoría “Reconocida”, ampliando así la presencia de investigaciones de distintas áreas del conocimiento en el principal sistema nacional de indexación.

Entre las revistas con mejor desempeño sobresalen Profile: Issues in Teachers' Professional Development e HiSTOReLo. Revista de Historia Regional y Local, que alcanzan la categoría A1, la máxima distinción de Publindex.

La primera, Profile, es editada por la UNAL Sede Bogotá y es un referente internacional en investigación sobre enseñanza del inglés, formación de docentes e innovación educativa, con contribuciones de autores de diferentes países.

La segunda, HiSTOReLo, es publicada por la UNAL Sede Medellín junto con la Asociación Colombiana de Historia Regional y Local, y ascendió de la categoría A2 gracias a su aporte a la investigación histórica y al debate sobre la historia regional y local en América Latina.

En la categoría A2 también se fortalece la presencia de revistas que difunden investigaciones sobre historia, psicología, estudios urbanos, literatura, ingeniería y ciencia política. En este nivel permanecen el Anuario Colombiano de Historia Social y de la Cultura, la Bitácora urbano/ territorial y la Revista Colombiana de Psicología. Además, Historia y Sociedad asciende desde la categoría C, Literatura: Teoría, Historia, Crítica sube desde la B, Momento: Revista de Física ingresa directamente en esta clasificación, y Análisis Político pasa de A1 a A2.

Más visibilidad para la ciencia producida en la UNAL

Este crecimiento ocurre en un escenario de mayor competencia editorial. Mientras la convocatoria de 2021 clasificó 286 revistas científicas en el país, la de 2026 reconoció 516, es decir 230 más. En ese contexto, aunque la participación porcentual de la UNAL pasó del 10,8 al 8,7 %, la Universidad incrementó de 31 a 45 el número de revistas clasificadas, el mayor crecimiento registrado entre ambas convocatorias.

Otro indicador del fortalecimiento editorial es que 35 de las 45 revistas de la UNAL obtuvieron su clasificación por estar incluidas en bases bibliográficas internacionales, que reúnen publicaciones con altos estándares de calidad y visibilidad científica y cuyo impacto se mide, entre otros aspectos, por la frecuencia con que sus artículos son consultados y citados por otros investigadores.

Las 10 restantes se clasificaron mediante el Índice de Combinación de Métricas (ICM), mecanismo de Minciencias que evalúa las revistas que aún no forman parte de esas bases internacionales, pero que sí cumplen con los criterios editoriales y científicos exigidos por la convocatoria.

Las 45 revistas forman parte del Portal de Revistas de la UNAL, una plataforma administrada por la Dirección Nacional de Bibliotecas que reúne las publicaciones científico-técnicas editadas por la Institución y promueve el acceso abierto a sus contenidos.




viernes, 24 de julio de 2026

Compuestos del cannabis y la pimienta negra muestran potencial contra el cáncer cerebral más agresivo

 Reducir los efectos secundarios de la quimioterapia y mejorar la calidad de vida de los pacientes con glioblastoma multiforme, un tumor cuya supervivencia a cinco años es inferior al 5 %, sería posible gracias a compuestos derivados de la planta de cannabis y de la pimienta negra. Los resultados obtenidos en laboratorio muestran que estas sustancias tienen potencial para complementar el tratamiento de uno de los cánceres cerebrales más agresivos que existen.

El glioblastoma multiforme es el cáncer cerebral primario más agresivo, que crece rápidamente, invade el tejido sano del cerebro y suele reaparecer incluso después del tratamiento.

Además de poner en riesgo la vida de los pacientes, provoca secuelas que deterioran significativamente su calidad de vida, entre ellas epilepsia y otras alteraciones neurológicas asociadas tanto con el tumor como con los tratamientos disponibles.

Este tipo de cáncer afecta con mayor frecuencia a los hombres, y aunque se puede presentar a cualquier edad, suele diagnosticarse alrededor de los 64 años. En países como Estados Unidos se reportan cada año cerca de 3,19 casos nuevos por cada 100.000 habitantes. A pesar de ser una enfermedad poco frecuente, las opciones terapéuticas siguen ofreciendo resultados limitados y suelen producir efectos secundarios importantes.


Datos incidencia y mortalidad en Colombia (2018-2040)

Para el 2040 se estima un aumento en la incidencia y la mortalidad en los casos cáncer de cerebro y otras enfermedades del Sistema Nervioso Central

Source: GLOBALCAN

Frente a este panorama, el químico farmacéutico Andrés Turizo Smith, doctor en Oncología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), decidió explorar una alternativa poco convencional: evaluar el potencial terapéutico contra este tipo de cáncer de compuestos presentes en la planta de cannabis (Cannabis sativa) y en la pimienta negra (Piper nigrum).

Los cannabinoides son compuestos naturales presentes en la planta de cannabis; de estos se analizaron principalmente el cannabigerol y el cannabicromeno, los cuales mostraron una potente actividad citotóxica, es decir que fueron capaces de inducir la muerte de las células cancerosas.

La efectividad de estos compuestos se observó con dosis significativamente más bajas que las usadas con medicamentos de quimioterapia como la temozolomida y el cisplatino, utilizados para tratar este tipo de cáncer, y que, para lograr un efecto similar, requieren concentraciones más altas. Esto resulta especialmente importante porque el glioblastoma multiforme es conocido por desarrollar resistencia a la quimioterapia convencional.

“A medida que el cáncer se vuelve más agresivo y maligno, el tejido pierde las características propias de las células normales y empieza a comportarse de manera similar a una célula madre. Se vuelve ‘egoísta’, pues su único fin es crecer, proliferarse y expandirse. Además, altera el sistema inmune para favorecer su propio crecimiento”, señala el investigador.

Precisamente por ello resalta que los compuestos del cannabis analizados mostraron que, cuanto más agresivo era el cáncer, mayor era el efecto de los cannabinoides sobre las células tumorales: el tejido tumoral se vuelve más sensible a la acción de estos compuestos.

Hallazgos que abren nuevas posibilidades terapéuticas

Luego de analizar 20 muestras de tumores de pacientes colombianos, el investigador identificó que el 67 % expresaba la proteína PTEN-induced kinase 1 (PINK1), la cual participa en la eliminación de las mitocondrias dañadas (estructuras que generan la energía de las células) y ayuda a regular su funcionamiento.

Como PINK1 no se expresa en las células normales, ofrece una oportunidad para diseñar terapias dirigidas que ataquen directamente el tumor, reduciendo los efectos adversos y evitando el daño sobre el tejido sano, a diferencia de la quimioterapia convencional.

Además, los resultados de la investigación mostraron que estos compuestos del cannabis ayudarían a aliviar algunos síntomas asociados con el glioblastoma, especialmente las crisis epilépticas.

“Los compuestos tienden a ser neuroprotectores, es decir que ayudan a proteger las neuronas; antiinflamatorios, porque disminuyen la inflamación; y antiepilépticos, ya que ayudan a controlar las crisis epilépticas. Este último efecto es especialmente importante para tratar el glioblastoma multiforme, porque entre el 30 y 50 % de los pacientes presentan epilepsia debido a la ubicación del tumor”, asegura el experto.

Otro hallazgo fue la capacidad que tendrían estos compuestos para llegar hasta el cerebro. Mediante el uso de la técnica in silico (una simulación por computador que permite predecir cómo se comportaría una sustancia en el organismo antes de realizar pruebas de laboratorio) se demostró que la mayoría de los cannabinoides analizados tienen alta probabilidad de atravesar la barrera hematoencefálica, una barrera natural que protege al cerebro y controla qué sustancias pueden entrar o salir de él.

Lograr atravesar esta barrera representa un avance importante, ya que los tratamientos convencionales para este tumor cerebral tienen dificultades para penetrarla, con excepción de la temozolomida.

“Los cannabinoides suelen tener baja absorción gastrointestinal porque el cuerpo es mayoritariamente agua. Sin embargo, al ser compuestos con afinidad por las grasas (lipofílicos), atraviesan con gran facilidad la barrera hematoencefálica”, explica el investigador.

Entre los compuestos con mayor probabilidad de llegar al cerebro, los análisis ubicaron el cannabicromeno, el cannabigerol, el cannabidiol y el tetrahidrocannabinol, junto con la piperina y el beta-cariofileno de la pimienta negra.

El investigador aclara que aunque estos hallazgos se obtuvieron en pruebas de laboratorio y aún requieren nuevas etapas de investigación, los resultados son prometedores porque contribuirían a mejorar la calidad de vida de los pacientes diagnosticados con este tipo de cáncer, al reducir los efectos secundarios del tratamiento convencional, que combina cirugía, quimioterapia y radioterapia.

Añade que avanzar hacia ese objetivo también dependerá de que el apoyo a este tipo de investigaciones se fortalezca, ya que sus resultados se podrían traducir en nuevas alternativas terapéuticas para los pacientes con glioblastoma multiforme, especialmente para aquellos que enfrentan dificultades para acceder oportunamente a tratamientos especializados.






jueves, 23 de julio de 2026

Cáscaras de coco prolongarían la vida útil de puentes y edificios

 Un residuo agrícola que normalmente termina desechado se podría convertir en un aliado para proteger puentes, edificios y otras estructuras. Al transformarlo en nanotubos de carbono, unas diminutas estructuras que refuerzan el cemento y lo hacen menos permeable, se retrasa la corrosión del acero, prolongando así la vida útil de las construcciones.

Detrás de este resultado hubo un reto adicional: aprender a fabricar los nanotubos de carbono a partir de residuos agroindustriales en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales.

La investigación surgió como una continuación del trabajo de grado del ingeniero físico Miguel Ángel Gómez Aristizábal, estudiante de la Maestría en Ciencias Físicas de dicha Sede, quien durante el pregrado estudió el comportamiento de estos nanomateriales en mezclas de cemento.

Para fabricar los nanotubos, el magíster eligió las cáscaras de coco porque son un residuo abundante y rico en carbono, elemento esencial para obtener este tipo de materiales imperceptibles al ojo humano.

Primero las sometió a un proceso de pirólisis (calentamiento en ausencia de oxígeno) para obtener un carbón vegetal conocido como biocarbón. Luego mezcló ese material con sales metálicas que actúan como catalizadores (sustancias que aceleran una reacción química) y lo sometió a irradiación en un horno microondas doméstico. Así obtuvo los nanotubos de carbono.

Antes de incorporar los nanotubos al cemento fue necesario modificar la superficie de estos para que se pudieran dispersar uniformemente en el agua, evitando así la formación de grumos que afectarían el comportamiento del material durante los ensayos.

“Queríamos ampliar el estudio porque en el pregrado el tiempo era muy corto. Además, nos propusimos aprender a sintetizar los nanotubos aquí mismo en la Universidad, ya que no existía una ruta definida para producirlos”, explica el estudiante Gómez.

Con los nanotubos ya sintetizados preparó diferentes muestras de cemento y agua. Durante 60 días las expuso a una solución salina que reproduce las condiciones a las que están sometidas muchas estructuras ubicadas cerca del mar. Después comparó el comportamiento de muestras sin nanotubos, con nanotubos comerciales y con los obtenidos a partir de las cáscaras de coco.

Los ensayos demostraron que los nanotubos obtenidos a partir de cáscaras de coco redujeron entre un 50 y 70 % la velocidad de corrosión del acero durante las primeras etapas del experimento.

Aunque los nanotubos comerciales mostraron un mejor desempeño inicial, el estudio comprobó que un residuo agroindustrial se puede convertir en una alternativa prometedora para fabricar este tipo de materiales.

El enemigo silencioso del concreto

Aunque el concreto parece un material sólido e impermeable, con el paso del tiempo el agua y las sales pueden atravesarlo y llegar al acero que lleva en su interior para darle resistencia. Cuando esto ocurre, el metal comienza a corroerse, aumenta de volumen y genera grietas que reducen la vida útil de la estructura.

“Lo que demostramos es que los nanotubos actúan como una barrera que dificulta el paso de los agentes corrosivos a través del cemento. Así retrasan el momento en que estos alcanzan el acero y comienza el proceso de corrosión”, explica el investigador.

El mayor efecto de los nanotubos se observó durante los primeros días del ensayo, cuando el cemento aún se está endureciendo y resulta más vulnerable al ingreso de agua y sales. A medida que el material se compacta de forma natural, esa protección aumenta y las diferencias entre las muestras se reducen.

Aunque el mismo grupo de investigación ya había demostrado que los nanotubos pueden mejorar algunas propiedades mecánicas del cemento, en esta ocasión el objetivo fue evaluar exclusivamente su capacidad para retrasar la corrosión del acero.

Los ensayos se realizaron solo con una mezcla de cemento y agua, un modelo ampliamente utilizado para estudiar con precisión el comportamiento del material antes de incorporarlo al concreto empleado en las construcciones.

Ahora el reto será comprobar si estos resultados también se mantienen cuando los nanotubos se incorporen al concreto, en donde intervienen agregados como arena y grava, además de otras condiciones propias de las obras civiles.

“Nuestro propósito es que estos nanotubos se puedan utilizar en construcciones expuestas a condiciones altamente corrosivas, como las zonas costeras. Si esa tecnología se aplicara en este tipo de estructuras sería posible prolongar su vida útil y reducir los costos de reparación y mantenimiento”, concluye el ingeniero físico.

La investigación fue dirigida por la profesora Laura María Echeverry Cardona, de la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), y codirigida por la profesora Elisabeth Restrepo Parra, del Departamento de Física y Química de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNAL Sede Manizales y directora del Centro de Innovación y Desarrollo Tecnológico INNterfaz.






jueves, 30 de abril de 2026

Obra completa de León de Greiff, ahora disponible y gratuita en formato digital

 En el marco de la FILBo 2026 la Editorial de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) puso en acceso abierto la Obra completa del escritor León de Greiff, en prosa y poesía, con 10 tomos que por primera vez se pueden consultar gratuitamente en formato digital. La compilación reúne no solo los libros publicados en vida del autor, sino también versiones alternas, fragmentos inéditos y textos dispersos reconstruidos a partir de manuscritos que en total superan las 9.500 páginas.

El lanzamiento se realizó el 27 de abril en la Sala Jorge Isaacs de Corferias, en un conversatorio en el que participaron Alexis de Greiff, nieto de León de Greiff y docente de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNAL, Mario Jursich, editor de la obra y fundador de la revista El Malpensante, y la profesora Patricia Trujillo, de la Facultad de Ciencias Humanas de la UNAL. La publicación formó parte de la conmemoración de los 50 años de la muerte del poeta y retoma un proyecto editorial iniciado décadas atrás.

León de Greiff nació en Medellín el 22 de julio de 1895; de ascendencia sueca y alemana, fue una de las figuras más reconocidas de la poesía colombiana del siglo XX. En sus inicios impulsó el movimiento literario “Los Panidas”, en compañía de autores como Fernando González, y desarrolló una escritura caracterizada por el uso de seudónimos, juegos verbales y una amplia red de referencias culturales. Falleció en Bogotá el 11 de julio de 1976.

El profesor De Greiff cuenta que la Obra completa fue compilada por su padre, Hjalmar de Greiff (hijo de León), quien dedicó décadas a reunir y organizar el archivo de su papá; “nuestro trabajo fue revisar que el formato de la obra no se alterara en el libro digital”, afirma.

Señaló además que en algunos casos se incorporaron imágenes de los manuscritos, y que no se realizó corrección de estilo para respetar los textos tal como fueron dejados en su momento por el autor y su editor.

Por más de 50 años Hjalmar de Greiff reunió, transcribió y organizó los materiales de su padre, labor que incluyó la revisión de manuscritos originales y la comparación de versiones, con el objetivo de respetar la escritura del autor.

Las 9.500 páginas que hoy forman parte de la Colección se transcribieron tres veces: “la primera en una máquina de escribir mecánica; después —cuando encontraba material adicional que debía intercalar y no había computadores— en una eléctrica, más silenciosa y que, aunque yo era un digitador rápido y preciso, me permitía revisar cada renglón antes de que se imprimiera en papel”.

“Y la tercera fue a finales de siglo, cuando mi padre aprendió a usar el computador, y allí transcribió el trabajo nuevamente con el propósito de preservar la obra para futuras generaciones”, señala su nieto en la presentación de la Obra completa.

La publicación retoma la edición impresa realizada por la UNAL en 2018, que abarca todo el repertorio literario de León de Greiff. La novedad es que ahora la amplía con una versión digital de libre acceso. Con ello, la Institución busca facilitarles el acceso tanto a los lectores en general como a los investigadores, quienes ahora pueden trabajar sobre un archivo más grande y navegable.

En la presentación de los 10 libros, Alexis de Greiff escribe que su padre solía decir: “nunca imaginé que vería esto en mi vida”, al referirse a los 10 tomos publicados en 2018.

“Desde entonces quiso que hubiera una versión digital disponible gratuitamente. Esta edición de acceso universal, que la UNAL le entrega al público en conmemoración de los 50 años de la muerte de León de Greiff, cierra el círculo que Hjalmar empezó con aquella antología de 1970”, señaló.

La relación de León de Greiff con la UNAL también forma parte de este proceso, pues en la década de 1940 fue profesor de Literatura y Redacción.

Además, y como parte de la conmemoración, el estand de la UNAL en Corferias retoma la figura del autor a través de una caricatura realizada en la década de 1930 por Ricardo Rendón, en la que se representa un león con el rostro del poeta.

 






jueves, 23 de abril de 2026

Desde las fronteras del país, la UNAL llega con su voz editorial a la FILBo 2026

 Desde la Amazonia, el Caribe, la Orinoquia y el Pacífico nariñense, las Sedes de Presencia Nacional de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) llegan a la FILBo 2026 con una apuesta que va más allá de exhibir libros: poner en circulación el conocimiento producido en los territorios, a partir de investigaciones que dialogan con sus realidades sociales, culturales y ambientales, y que hoy toman forma en publicaciones que conectan ciencia, memoria y vida cotidiana.

En la FILBo confluyen editoriales comerciales, independientes y académicas, y entre ellas las universidades públicas del país reafirman su papel como productoras de conocimiento. En este escenario, la institución de educación superior pública más importante del país, la UNAL, se destaca no solo por su amplio catálogo editorial —con más de 120 novedades y una agenda de actividades que supera el centenar—, sino por una apuesta que pone en el centro a sus Sedes de Presencia Nacional, regiones en donde el conocimiento se construye en diálogo directo con las comunidades.

Lejos de los grandes centros urbanos, en regiones marcadas por la diversidad cultural, la riqueza natural y las profundas brechas sociales, las Sedes Amazonia, Tumaco, Orinoquia, Caribe y de La Paz se han consolidado como espacios en donde se produce conocimiento situado.

Ese trabajo, que muchas veces se construye junto a conocimientos ancestrales y dinámicas locales, encuentra en la labor editorial una forma de circulación que trasciende el aula. Las publicaciones que llegan a la Feria no son piezas aisladas, sino que forman parte de una apuesta por narrar el país desde sus bordes, allí a donde pocas veces se mira, pero en donde se están gestando claves fundamentales para entenderlo.

Amazonia se escribe desde el agua y la vida anfibia

Una de las apuestas más potentes en esa línea proviene de la Sede Amazonia, en donde la relación entre investigación y territorio se traduce en obras como Pulsos del aguaAcercamiento integral a la Leticia anfibia, un libro que propone leer la Amazonia como una “selva de agua” en la que el pulso de inundación define la vida, la cultura y las formas de habitar.

La obra, liderada por el profesor Nelson Vergara, reúne el trabajo de más de 30 investigadores de las Sedes Amazonia, Bogotá y Medellín, en un ejercicio de coinvestigación que integra conocimientos biológicos, ambientales y sociales con los saberes tradicionales de las comunidades locales. Desde la Sede Amazonia participaron los profesores Germán Ignacio Ochoa y Santiago Duque.

En este diálogo la ciencia no se impone sino que se entrelaza con las formas de conocimiento que les han permitido a las poblaciones amazónicas adaptarse históricamente a un territorio dinámico y cambiante.

Como lo explica el profesor Ochoa, investigador y habitante de la región desde hace más de 20 años, “es necesario analizar la urbanización en la Amazonia desde una perspectiva ambiental y sus implicaciones en los ecosistemas”, una mirada que también ha impulsado iniciativas como la creación de reservas forestales urbanas como apuesta de conservación.

A esta publicación se suman otras obras que amplían la mirada sobre la Amazonia desde distintos ángulos. En Representaciones visuales y discursos estatales de la Amazonia colombiana, editada por los profesores Carlos Gilberto Zárate y Jorge Mario Aponte Motta, se exploran las formas en que históricamente el Estado y los lenguajes visuales han construido la imagen de la región. A partir de un análisis crítico, el libro invita a cuestionar esas narrativas y a reconocer la complejidad social, política y cultural que suele quedar oculta tras las representaciones tradicionales de la selva.

Por su parte Ruta vorágine: Trochas, tipos y gentes en la Amazorinoquia, del historiador Camilo Mongua Calderón, se adentra en las dinámicas históricas de frontera entre la Amazonia y la Orinoquia, recorriendo los caminos, actores y procesos que han configurado este territorio desde el siglo XIX. La obra articula historia, etnografía y memoria para reconstruir las relaciones entre comunidades indígenas, misiones, Estado y economías extractivas. Su lanzamiento en la FILBo será el 23 de abril a las 11 a. m. en el estand de la Universidad: 102 del Pabellón 3, nivel 2 de Corferias.

En una línea más narrativa, La noche en los ojos, del antropólogo Juan Álvaro Echeverri, propone un viaje íntimo por la Amazonia a partir de crónicas de vida que nacen del asombro, la escucha y la convivencia con comunidades indígenas. A través de escenas cotidianas, lenguas, cantos y espiritualidades, el libro revela un universo en donde el territorio no solo se habita sino que se siente y se interpreta desde otras formas de conocimiento. El libro forma parte de la Colección Ser Texto de la Editorial UNAL.

Saberes que germinan en el Pacífico

El conocimiento producido en los territorios también se expresa en iniciativas como la cartilla Plantas medicinales del Pacífico nariñense y compostaje en la Sede Tumaco, una publicación que recoge procesos académicos y comunitarios desarrollados en la región.

Liderado por las docentes María Teresa Salcedo Montero, Luisa Arrechea y Cristina Mendoza, el proyecto reúne información sobre 16 plantas medicinales y sobre las experiencias de compostaje construidas en el aula y en diálogo con sabedores y sabedoras locales. Los estudiantes no solo investigaron, sino que también escribieron integrando fuentes científicas con conocimientos ancestrales en un ejercicio que fortalece el vínculo entre la Universidad y el territorio.

“Es vital que la academia se piense de manera contextualizada. Durante mucho tiempo se ha llegado a territorios como Tumaco para extraer conocimientos. Es importante que quienes viven allí sean quienes escriban y reflexionen sobre estas realidades”, explica la profesora Salcedo.

Mapas para entender la guerra y reconstruir el país

Para entender uno de los fenómenos más complejos de la historia reciente del país es fundamental analizar el territorio. En esa línea, publicaciones como Violencia y territorio y Atlas del conflicto armado colombiano, editadas por el profesor Jhon Williams Montoya, proponen una lectura de la guerra que va más allá de los hechos y los actores, para situarla en el espacio en donde realmente ocurre y deja huella.

A partir de mapas, datos y análisis espaciales, estas obras reconstruyen cómo la violencia se ha distribuido, transformado y persistido en distintas regiones entre 1964 y 2018, evidenciando patrones, disputas por el control del territorio y las profundas desigualdades que han marcado el conflicto. También permiten entender los retos que enfrenta el país en el escenario del posacuerdo, en donde la geografía sigue siendo un factor determinante para la consolidación de la paz.

En este trabajo participa la profesora Sairi Tatiana Piñeros, quien ha centrado su investigación en las dinámicas territoriales durante la negociación y la implementación de los Acuerdos de Paz. Su análisis, conectado con el contexto de la Sede de La Paz, aporta una mirada situada sobre cómo estos procesos se viven y se transforman en regiones históricamente afectadas por el conflicto.

“Producir conocimiento desde aquí es darles voz a las regiones y demostrar que desde el territorio también se piensa y se construye el país”, señala la investigadora al destacar el papel de las Sedes de Presencia Nacional en la construcción de una mirada descentralizada sobre la guerra y la paz.

Energía que se piensa desde la Orinoquia

La producción académica de esta Sede también dialoga con debates globales. El profesor Roberto Bernal Correa participa en el capítulo “Theoretical Approaches for Emerging Photovoltaic Materials” del libro Photovoltaics Beyond Silicon (Elsevier, 2024), en el que se exploran nuevos materiales para la generación de energía solar.

Este trabajo se inscribe en los retos actuales de transición energética y muestra cómo, desde regiones como la Orinoquia, se aportan soluciones con alcance internacional.

“Realizamos investigaciones con el mismo nivel de rigurosidad que cualquier otra sede, pero con una conexión más directa con las necesidades del territorio”, afirma el profesor Bernal.

El Caribe cuestiona el turismo que habita

En el Caribe insular, en donde el turismo es motor económico pero también fuente de tensiones sociales y ambientales, la producción editorial de la Universidad abre preguntas de fondo sobre el modelo de desarrollo que se ha consolidado en el territorio. El libro ¿Tenemos realmente el turismo que queremos? pone en el centro este debate a partir de un análisis crítico de sus efectos en la isla de San Andrés.

La investigación —liderada por la profesora Johannie L. James Cruz y un equipo interdisciplinario— se desarrolla en tres ejes que permiten entender la complejidad del fenómeno. Por un lado, examina la percepción de la población local frente al turismo, evidenciando una relación ambivalente entre los beneficios económicos y los impactos negativos asociados con el “sobreturismo”.

En segundo lugar, aborda procesos de transformación territorial como la gentrificación en zonas como Cocoplum Bay y Rocky Cay, en donde el crecimiento de la actividad turística ha generado desplazamientos y reconfiguraciones del tejido social. Por último, analiza el papel de la responsabilidad social empresarial y sus alcances reales en la construcción de un modelo de desarrollo más sostenible para el Archipiélago.

Más allá de los datos, la obra plantea una pregunta de fondo que interpela tanto a los habitantes como a quienes visitan la Isla: ¿qué tipo de turismo se quiere y para quién? En ese sentido, el libro se convierte en una herramienta para comprender las tensiones entre economía, territorio y comunidad, y para abrir una discusión necesaria sobre el futuro del Caribe insular colombiano.

La obra se presentará el 2 de mayo a las 2 p. m. en el estand de la UNAL: 102 del Pabellón 3, nivel 2 de Corferias.

Con estos trabajos la UNAL reafirma su compromiso con la generación y divulgación de un conocimiento capaz de dialogar con las realidades locales y aportar a la comprensión de los desafíos del país desde sus regiones.







viernes, 10 de abril de 2026

Paneles solares reducirían la pobreza energética y les ahorrarían millones a los hogares colombianos

 Un modelo de financiamiento les permitiría a los hogares colombianos de estratos 1 al 4 instalar paneles solares, reducir hasta en un 71 % la pobreza energética, y generar ahorros cercanos a los 80 millones de pesos en 20 años. La propuesta, desarrollada por investigadores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín y la organización Emergentes (creadora de proyectos de energía sostenible), plantea rutas concretas para que la energía solar deje de ser una alternativa lejana y se convierta en una inversión asequible para las familias.

Colombia es un país de gran potencial energético: cada metro cuadrado del país recibe más de 4,5 kilovatios/hora de radiación solar al día, lo que, en términos simples, es lo que consume un horno microondas encendido durante casi 5 horas continuas.

A pesar de esa abundancia, los hogares aún tienen barreras para aprovechar este recurso. Por eso el Grupo de Ciencias de la Decisión de la Facultad de Minas de la UNAL Sede Medellín y Emergentes publicaron una hoja de ruta que explora las alternativas financieras para que las familias accedan a energía limpia y la conviertan en un ahorro real en sus facturas.

Santiago Ortega, director de Innovación de Emergentes y egresado de la Facultad de Minas, lo explica de manera sencilla: “los proyectos de energía solar son muy rentables, incluso mucho más que los certificados de depósito a término (CDT), porque les generan muchas más ganancias a las personas a largo plazo. Aunque existen varias opciones de financiamiento para empresas, en el caso de los hogares estas alternativas son limitadas, y por eso nos propusimos identificar por qué ocurre esto y cómo superarlo”.

Para ello, el estudio consultó a más de 50 académicos, funcionarios, entidades financieras y empresas del sector energético colombiano. Uno de los principales hallazgos fue que las entidades financieras, especialmente los bancos, no otorgan suficientes créditos para proyectos de paneles solares porque no los consideran como una garantía tradicional.

“Por ejemplo, si uno lleva el carro como respaldo para un préstamo, el banco lo acepta sin problema, pero los paneles solares no tienen el mismo carácter mercantil”, explica el ingeniero Ortega.

A partir de allí, los investigadores definieron 6 estrategias para que los ciudadanos rurales con casa propia inviertan con mayor facilidad en energías limpias sin perder la confianza de las instituciones bancarias; estas son: financiación con reforma de vivienda por medio de cajas de compensación; créditos a través de fondos de empleados; financiación con cooperativas o microfinancieras con recursos de banca; finanzas mixtas; bonos de impacto; y leasing para personas naturales.

“Analizamos los 6 modelos y destacamos 3 como los más viables para los ciudadanos de a pie en Colombia”, amplía.

El primero, a través de las cajas de compensación, les permite a las familias tener su proyecto de energía solar con su vivienda como garantía y los descuentos por nómina, con tasas competitivas y un impacto social notable: reducción de la pobreza energética hasta en un 71 % y aumento de los ingresos familiares cercanos a los 80 millones de pesos en 20 años.

El segundo modelo, impulsado por los fondos de empleados, ofrece créditos con deducción automática de nómina y tasas favorables, con beneficios visibles para los afiliados, como una reducción de hasta el 65 % de la pobreza energética.

El tercero, mediante cooperativas apoyadas por instituciones financieras intermediarias, les abre la puerta a quienes no acceden a la banca tradicional, con márgenes de utilidad de hasta el 15 % y mejoras en ingresos de hasta 76 millones de pesos por proyecto.

Ahorro para el futuro

Los paneles fotovoltaicos convierten la luz solar en energía eléctrica que se puede usar en hogares y comercios. Esta es una manera de obtener energía limpia y renovable, ya que no genera ningún tipo de emisiones y se pueden ubicar fácilmente en los techos, sin impacto visual ni ruido.

“Su rentabilidad varía según el territorio: en la región Caribe Santa Marta presenta los mayores beneficios, con una rentabilidad cercana al 31 % para hogares de estratos 1, 2 y 3; le siguen Neiva, en la región sabanera, con un 24 %, y Tunja, en las regiones interandinas, con un 20 %. Así mismo, los grupos socioeconómicos más beneficiados serían las personas de estratos 1 al 4”.


“En cualquier lugar del país, a una familia de 4 personas le costaría entre 20 y 25 millones de pesos un proyecto de energía solar, que se pueden pagar en un plazos de 4 a 5 años, con cuotas moderadas, lo que les ahorraría más de 4 millones anuales; esto teniendo en cuenta que los paneles solares tienen una vida útil de 30 años”, explica el experto.

Estos hogares recibirían la factura de energía en cero. Además, como evidencia el estudio, los paneles no requieren mayor mantenimiento: solo una revisión anual y una eventual limpieza, que usualmente se suple de manera natural con la lluvia.

En conjunto, implementar estos modelos no solo generaría rentabilidad para las entidades financieras, sino que además, durante su vida útil, evitarían la emisión de cerca de 98 toneladas de dióxido de carbono (CO₂), un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global, fenómeno que intensifica eventos extremos como sequías, olas de calor e inundaciones.

Esta es la tercera entrega del proyecto, activo desde 2023. Se espera que pronto se realice una nueva que contemple cómo comenzar a aplicar las estrategias de financiamiento en la comunidad, con Medellín como punto de partida. “Si todos aprendiéramos un poco más sobre educación energética, nos ahorraríamos mucho dinero a largo plazo”, concluye el investigador Ortega.






martes, 9 de diciembre de 2025

Más allá de China: las cerezas chilenas llegan a EE.UU. y Europa en medio de la expansión del mercado


 Mientras las cerezas chilenas siguen cautivando en China, un adelantado aumento de producción está dando a los importadores de Estados Unidos y Europa una ventaja en el inicio de la temporada de importación invernal.

Tradicionalmente regaladas como productos de lujo por los consumidores chinos, la cereza chilena es considerada una fruta premium en Asia, y los productores esperan conquistar a compradores de todo el mundo mientras el país andino busca diversificar uno de sus productos estrella.

En Estados Unidos, la firma Honeybear Brands, con sede en Minnesota, ya está moviendo fruta hacia el retail, mientras que la española CMR Group se prepara para descargar el primer contenedor marítimo de cerezas chilenas fuera de temporada en Europa esta semana. Ambas compañías reportan buenas condiciones de cultivo en Chile y esperan volúmenes estables durante las festividades.

Chuck Sinks, presidente de ventas y marketing de Honeybear Brands, dijo a Poortalfruticola.com  que la empresa estima embarques de aproximadamente 125 a 150 cargas, señalando “un calibre ligeramente mejor que el del año pasado, con buen sabor y consistencia”.

Dulce momento en Estados Unidos

Honeybear Brands continúa posicionándose como un proveedor clave para la demanda invernal de cerezas, destacando la versatilidad y conveniencia de la fruta como un “snack fresco para el verano (del hemisferio norte) y las ocasiones festivas”.

“Solo traemos fruta chilena; sentimos que es un producto superior al de otras regiones de cultivo en Sudamérica”, agrega Sinks. En cuanto a las tendencias de consumo, la empresa observa que las familias jóvenes no están muy presentes, con compradores de mayor poder adquisitivo liderando las compras.

“Los compradores suelen tener más de 55 años, viven en hogares de dos personas y una gran parte de las compras provienen de hogares con ingresos de alrededor de US$100.000 o más”, afirma el ejecutivo.

La empresa ingresa cerezas chilenas por el estado de Washington y por Filadelfia. Sinks señala que este modelo de doble puerto le permite consolidar cargas de cerezas importadas con sus programas de manzanas locales. Esto, explica, ayuda a ofrecer costos más bajos a los compradores minoristas.

“Honeybear es un importador líder de cerezas en Estados Unidos y lo ha sido por más de ocho años. Hemos tenido una temporada de cultivo casi perfecta en Chile, lo que dará como resultado una cosecha récord. Esto significa que los minoristas podrán ofrecer cerezas frescas y de alta calidad durante los meses de invierno”, dice Sinks. “Un sólido programa de importación hace que los consumidores sigan comprando cerezas incluso durante la temporada doméstica”.

Europa prueba la oferta

Al otro lado del Atlántico, CMR Group afirma que comercializará el primer contenedor marítimo de cerezas chilenas fuera de temporada, que está programado para llegar a Rotterdam esta semana. La empresa visitó recientemente a su socio chileno C&L en las zonas del valle central para seleccionar fruta cosechada durante la semana 45.

CMR indica que comenzará a ofrecer la fruta a clientes europeos en la semana 50 a través de su red exclusiva de ventas.

La compañía también destaca que C&L, una empresa familiar con más de cincuenta años, utiliza sistemas de energía limpia sustentable, riego avanzado, procesos de sanitización de agua y completas prácticas de gestión de residuos.

El productor cuenta con certificaciones como Walmart Global Security Operations, SMETA y BRCGS, las cuales, señala el grupo, respaldan la trazabilidad total y una calidad consistente.

El importador espera ampliar su programa de cerezas en las próximas semanas con orígenes adicionales y otras frutas de carozo.

Expansión en Asia

Si bien China sigue siendo el principal mercado de destino para las cerezas chilenas, representando casi el 90% del volumen total de exportación, el sector continúa extendiéndose dentro de Asia.

A comienzos de este año, la empresa chilena Subsole marcó su primer envío a India. Su socio comercial IG International Pvt Ltd señaló que esto representaba un hito significativo para la industria india de productos frescos. Indicó que las cerezas chilenas rápidamente se consolidaron como una categoría clave en el mercado.

Corea del Sur se ha convertido en otro destino interesante para esta estrella frutícola chilena desde la apertura de mercado en 2016. Con un consumo per cápita aproximado de 121 libras y una población que supera los 51 millones, los productores chilenos de cerezas se benefician del abastecimiento fuera de temporada.