miércoles, 5 de octubre de 2022

Estimulación eléctrica fortalecería conexiones cerebrales relacionadas con el movimiento

 
Un estudio en roedores demostró que entre las áreas cerebrales encargadas de coordinar el movimiento existen fuertes conexiones, y que se pueden potenciar aplicando actividad eléctrica. Tal estímulo mejoraría la eficiencia comunicativa entre las zonas base del aprendizaje motor, algo muy valioso en la recuperación de lesiones que afectan la movilidad.

La corteza motora es el área del cerebro encargada de generar órdenes para movimientos como escribir, montar bicicleta, caminar o manipular objetos con las manos. Cuando esta estructura se lesiona, los mamíferos pierden la capacidad de mover el lado del cuerpo contralateral al daño, presentando una limitación importante para las actividades de la vida diaria.

Esteban Ramírez, magíster en Fisiología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), explica que “el ser humano cuenta con dos cortezas motoras, una en el lado izquierdo del cerebro que controla el movimiento del lado derecho del cuerpo, y otra en el lado derecho que controla el movimiento en el lado izquierdo del cuerpo”.

Ambas se encuentran conectadas y funcionan de forma coordinada para generar movimientos complejos. A su vez, reciben información proveniente de órganos sensoriales (tacto, visión, audición) para el adecuado ajuste del movimiento según lo percibido en el entorno.

El estudio realizado en el Laboratorio de Neurofisiología Comportamental de la UNAL utilizó 12 ratas Wistar. Los animales se sometieron a una pequeña cirugía, previa anestesia general, en la que se implantaron electrodos –conductor eléctrico utilizado para hacer contacto con una parte no metálica– de un circuito en ambas cortezas motoras. En una de ellas se aplicó estimulación eléctrica con diferentes intensidades y frecuencias, y en la otra se registró la actividad de las neuronas.

“Hicimos tres grupos de roedores, y les practicamos tres tipos de estimulación eléctrica. Descubrimos que uno de los tipos de estimulación fue adecuado, pues produjo mejor el fortalecimiento de las conexiones neuronales” señala el magíster.

El investigador demostró que un patrón de estimulación eléctrica específico produjo un fortalecimiento de las conexiones neuronales entre las áreas que comandan el movimiento, en un proceso denominado plasticidad sináptica.

“Sorprendentemente este fortalecimiento también mejoró la forma en que se integran las señales sensoriales con los comandos de movimiento en el cerebro”, anota.

Explica además que “el estudio proporciona información valiosa sobre la organización y el funcionamiento del circuito cerebral encargado del movimiento en mamíferos, y también demuestra que sus conexiones son susceptibles de ser modificadas con la estimulación eléctrica adecuada”.

Este conocimiento obtenido en Colombia puede ayudar a largo plazo con el desarrollo y perfeccionamiento de técnicas de rehabilitación en pacientes con lesiones cerebrales de la  corteza motora, y también puede contribuir en la creación de prótesis que se controlan con la actividad eléctrica cerebral.

Según el investigador, patologías como un accidente cerebrovascular o un trauma craneoencefálico pueden comprometer la corteza motora, generando en la persona imposibilidad de mover una parte de su cuerpo.

“Si una de las cortezas está dañada y la otra está sana, surge una nueva posibilidad de rehabilitación, ya que el hecho de potenciar la comunicación entre estas contribuiría a la recuperación del movimiento en un paciente afectado”, concluye.








 

No hay comentarios:

Publicar un comentario