lunes, 6 de diciembre de 2021

Comunidad rural de Yotoco diseña prototipos para proteger el agua

 Un controlador de erosión y huertos hidropónicos serían algunos de los desarrollos con los cuales se busca resolver problemas para algunos cultivos, como el alto flujo de agua en temporadas invernales y el desabastecimiento en verano.

Por medio del Taller de Diseño e Innovación Comunitaria, del Centro de Innovación en gestión del Agua, Territorio y Paz (CI-ATP), las comunidades aspiran a solucionar estos y otros problemas locales asociados con el agua, como la contaminación y la falta de gestión.

Desde el 21 de octubre de este año, los habitantes rurales de Yotoco (Valle del Cauca) y la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira realizan un trabajo colaborativo de prototipados y estrategias “para remediar los problemas hídricos que afectan directamente a la población yotocense y su producción rural”, afirma el profesor José Ignacio Sanz, de la UNAL Sede Palmira, coordinador funcional del CI-ATP.

Explica además que “algunos pobladores y agentes externos hacen un manejo inadecuado del agua, lo que ha provocado cambios como desabastecimiento, erosión, contaminación, vulnerabilidad y conflictos ambientales. El agua es el torrente sanguíneo del territorio, estamos viendo que la zona está enferma y sus habitantes no pueden tener paz”.

María Elisa Palacios Possú, profesional en innovación social del CI-ATP, señaló que cerca de cinco comunidades forman parte de esta iniciativa y del equipo de diseño y creación.

En la primera comunidad, asentada en la cabecera municipal, sus habitantes manifiestan “sufrir de contaminación del agua en la cuenca baja del río Yotoco”; la segunda, conformada por comerciantes y empresarios, busca resolver los conflictos por el manejo del agua con el “Plan de las vacas”; la vereda Calimita desarrolla una propuesta para lograr un uso adecuado del agua tras el desabastecimiento que se tiene para mantener sus cultivos; y los habitantes del corregimiento El Dorado quieren recuperar los saberes ancestrales, de la mano con la academia.

Por su parte la comunidad de la Reserva Natural del Bosque de Yotoco, que sufre problemas similares a los de las anteriores, plantea una solución general para fortalecer su ecosistema.

Por lo anterior, el CI-ATP, junto con las comunidades, desarrolló el Taller de Diseño e Innovación como una actividad para “salirnos del campus universitario a los campos del país, para llegar a donde están los problemas de Colombia, especialmente en la zona rural que suele ser muy olvidada, y los productores habitantes rurales se encuentran muy afectados”, afirma el profesor Sanz.

Academia y comunidad unidas

En el transcurso de este Taller se han adelantado tres momentos: la formación de agentes para este Centro de Gestión, el planteamiento de los prototipados o ideas, y el desarrollo in situ de las ideas planteadas.

“Con el prototipado, la comunidad revisa dónde están sus problemas y pueden hacer modelos de la solución principal, que consiste en la mejor captación, filtración y eficiencia en el uso del agua. Esto es un primer paso muy valioso, porque luego vendrán las soluciones agrícolas para producir mejores cultivos”, señala el docente de la UNAL.

De ahí, como primeros resultados, la profesional Palacios menciona que se han entregado cinco laboratorios móviles de diseño e innovación comunitaria equipados de herramientas y máquinas, para que las comunidades puedan construir estos prototipos.

“La UNAL ha hecho una fuerte presencia y acompañamiento académico para certificar estos primeros prototipos, sin imponer ideas sino escuchando a la comunidad, quienes finalmente son los protagonistas”, expresó la profesional Palacios.

Feria de innovación

Así mismo, Nelson Vivas, asesor de planeación del Centro ATP, agrega que “el viernes 10 de diciembre haremos una feria de innovación en la que se presentarán esos prototipos y se van a probar funcionalmente. A partir de esto buscaremos replicarlos y escalarlos hacia un nivel que se puedan llevar a cada municipio de la forma más fácil posible y con los menores costos posibles”, detalla.

Este taller tiene una fecha de inicio pero no tendría una final, ya que el coordinador Sanz agregó que “estamos resolviendo un problema específico en estos momentos (agua), pero en el futuro buscaremos que la dinámica se amplíe en otras situaciones y trascienda a otros sitios”.

La profesional Palacios y el docente Sanz concluyen que “las comunidades se encuentran muy entusiasmadas con este taller, porque notan que esto no es un caso más de proponer e irse, de solo dar un curso y no regresar, sino que la Universidad, los estudiantes, profesores, investigadores y otros profesionales quieren acompañar este empoderamiento del desarrollo formando una estructura más estable”.

 





viernes, 26 de noviembre de 2021

Mieles colombianas cumplen altos estándares internacionales

 De las 115 muestras de mieles provenientes de 23 departamentos y que se cosecharon a diferentes alturas, cerca del 90 % cumplen con los estándares internacionales de alta calidad relacionados con frescura, buenas prácticas agrícolas y manejo.

Así lo evidenció Diana Carolina Acosta Opayome, magíster en Ciencia y Tecnología de Alimentos de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien en su tesis de maestría logró caracterizar y diferenciar las mieles de Colombia mediante herramientas instrumentales sensoriales –como la nariz y la lengua electrónica– y la evaluación en laboratorio de algunas propiedades fisicoquímicas.

En esta oportunidad, la investigadora incluyó a 115 muestras de mieles provenientes de diferentes partes del país, las cuales participaron en un concurso nacional en 2018 que convocaba a fincas, asociaciones de apicultores y personas interesadas en participar.

Aunque estas mieles ya tenían un avance en la caracterización de algunas propiedades fisicoquímicas, para complementarlas, la investigadora realizó un análisis de ceniza para evaluar los minerales presentes y los sólidos insolubles, que califican el proceso de buenas prácticas de manufactura de obtención de la miel, entre otros parámetros.

Así mismo, en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos (ICTA) de la UNAL, con el apoyo de algunos compañeros y docentes, la magíster trabajó en el desarrollo de la nariz y la lengua electrónica.

“En principio hicimos una depuración de los resultados considerando la legislación internacional para evaluar la calidad de la miel, así que filtramos los datos que no habían dado buenos resultados y manejamos la información de las mieles que cumplían con los parámetros internacionales”.

“En este sentido, el primer filtro para establecer si las mieles clasificaban o no fue la altura, por lo que analizamos los diferentes pisos térmicos de donde provenían, si era cálido (de 0 a 1.000 msnm), templado (1.000 a 2.000 msnm), o frío (más de 2.000 msnm)”.

“Las mieles evaluadas bajo los estándares internacionales lograban un 78 % de nivel de clasificación, lo que quiere decir que, usando los resultados fisicoquímicos y de nariz y lengua electrónica en conjunto, las mieles muestran diferencias entre sí según el piso térmico en donde se dio su cosecha”, explica la magíster.

¡A consumir más miel!

Parte de la problemática identificada en la investigación de la magíster Acosta es que la miel tiene un muy bajo consumo en el país. Mientras que en algunos países de Europa consumen hasta 1 k de miel per cápita, en Colombia solo llega a 100 g.

Según la investigadora, esto obedecería a los costos, pero también a los mitos que giran alrededor de este producto.

“Por ejemplo en los asaderos de pollo broster lo que ponen para acompañar el plato no es miel, aunque muchas personas piensan que sí lo es. Existe un desconocimiento general de lo esto pasa, la miel no es 100 % pura. Sin embargo, la miel cristaliza de forma natural y de diferentes texturas, algunas más gruesas y otras más finas, aunque los consumidores suelen que es y no es miel de abejas, y en ese sentido es difícil que las personas piensen en invertir más dinero en algo que creen que es solo azúcar, o sin tener la certeza de que se trate de miel 100 % pura”.

Mitos alrededor de la miel

Uno de los principales mitos alrededor de la miel es la cristalización, pues se cree que cuando pensar que se trata de azúcar añadida o panela.

Otro mito es el color, que asocia el producto con un color único; sin embargo, la investigadora Acosta aclara que en su presentación, los colores pueden variar desde blanco, rojo, hasta casi negro, ya que todo depende de la flor de la cual la abeja haya obtenido el néctar, de la época del año y de la cosecha de flores que exista en el momento, entre otros factores.

“Los apicultores y asociaciones de apicultores que cumplen con las características y los estándares internacionales también le aportan mucho al consumidor, a reducir el temor de estar comprando miel falsificada o adulterada, y dándoles ‘la tranquilidad’ de estar comprando un producto natural y 100 % puro”.








miércoles, 17 de noviembre de 2021

Buena alimentación contrarrestaría efectos de la altura en entrenamiento de niños

 Los niños que realizan práctica intensiva de deporte y además viven en ciudades como Bogotá, con altitud moderada (entre los 2.000 y 3.000 msnm), podrían presentar a largo plazo alteraciones en su salud, y seguramente en su proceso de crecimiento y desarrollo.

La terapeuta física Diana Marcela Ramos Caballero, investigadora del Doctorado en Ciencias - Biología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), afirmó que es esencial revisar las cargas de entrenamiento, y tal vez adoptar medidas como una buena alimentación que mejore la producción de antioxidantes y con ello se balancee esta situación.

“No quiere decir que los niños que viven en ciudades con altitud moderada deban mudarse a lugares de baja altitud o que deban dejar de practicar deporte”, señaló durante la presentación de los resultados de su trabajo doctoral en Tesis en 3 Minutos.

El cuerpo produce antioxidantes, pero para obtener el resto de los compuestos químicos que necesita depende de fuentes externas –la dieta principalmente–. Las frutas, las verduras y los cereales son fuentes ricas de betacaroteno, licopeno y vitaminas A, C, y E, antioxidantes alimenticios.

La investigadora mencionó que factores como el estrés, la polución y los malos hábitos alimenticios pueden aumentar la producción de sustancias nocivas para el cuerpo, conocidas como radicales libres u oxidantes.

En concentraciones altas, los radicales libres pueden ser peligrosos, pues dañan todos los componentes principales de las células, incluso el material genético o ADN, las proteínas y las membranas celulares.

“Para conservar un buen estado de salud es fundamental mantener un balance adecuado, por el contrario, cualquier situación que aumente la producción de oxidantes se relaciona con la aparición de enfermedades cardiovasculares o cáncer, por ejemplo”.

Agregó que otros factores como el proceso de crecimiento y envejecimiento, la vida en grandes altitudes –donde hay menos oxígeno– y la práctica de deporte de alto rendimiento también pueden incrementar los oxidantes, y por ende alterar el balance.

Midiendo el estrés oxidativo

En niños no se sabe si puede ocurrir lo mismo, y es un aspecto importante para indagar, ya que cada vez más este segmento de la población práctica deporte desde temprana edad y las cargas de entrenamiento podrían ser demasiado elevadas.

La investigadora destaca que en Colombia la mayoría de los niños deportistas viven en altitud moderada, lo que podría ser un factor estresor adicional.

Para profundizar en este aspecto, aplicó el perfil redox o de estrés oxidativo, un conjunto de análisis clínicos que valoran el sistema de defensa antioxidante endógeno y determinan el grado de estrés oxidativo en cuatro grupos de niños.

Así, primero tomó como referencia un grupo de 26 niños que vive en baja altitud –900 msnm– y observó lo que pasaba con dicho balance en comparación con otro grupo de 35 niños que, además de vivir en la misma altitud, entrenaban un deporte.

“Un primer hallazgo fue evidenciar una mayor producción de oxidantes que alteraban dicho balance”, señaló.

Después, para indagar acerca de qué sucedía en relación con la altitud moderada, tomó un grupo de 26 niños que residieran a 2.500 msnm y que no practicaban deporte.

“Encontramos que también se altera el balance y hay mayor producción de oxidantes, incluso más que solo los niños que practican deporte en baja altitud”.

Por último, observó un cuarto grupo de 35 niños que practicaba deporte y vivía en altitud moderada; este fue el que presentó mayores niveles de oxidantes y el de mayor alteración en el balance.

Afirmó, que “en ninguno de los tres grupos los antioxidantes alcanzaron a contrarrestar tales efectos y, por el contrario, fueron más bajos comparado con nuestro grupo de referencia”.







jueves, 4 de noviembre de 2021

Emprendimiento corporativo, una manera de repensar las empresas

 Modificar prácticas administrativas, en cuanto a reducir procesos burocráticos, y hacer más directa la comunicación entre directivas y empleados, son algunas de las propuestas para fortalecer el emprendimiento corporativo.

“En Colombia se necesita que las grandes empresas implementen el emprendimiento corporativo, ya que cuando los negocios llegan a una etapa de empresarialidad ya consolidada entran en un estado de estancamiento, el cual no es bueno porque afecta directamente la perdurabilidad del negocio en un mundo cada vez más competitivo”.

Así resume el doctor en Ingeniería Pablo Felipe Marín Carmen, director del Centro de Emprendedores de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, el resultado de su investigación en 183 empresas colombianas, referenciadas por la Revista Dinero en su publicación “Las 500 empresas más grandes de Colombia en el año 2017”, con el objetivo de que en organizaciones ya consolidadas pueda existir una orientación emprendedora con la cual se impulse el desarrollo competitivo a nivel empresarial.

El emprendimiento corporativo o intraemprendimiento es un procedimiento utilizado para desarrollar nuevos negocios, productos, servicios o procesos dentro de una organización, para crear valor o generar nuevas fuentes de ingresos a través del pensamiento emprendedor y de la acción.

Al respecto, el doctor Marín señala que “el emprendimiento corporativo no es una moda, como lo fue en su tiempo la reingeniería o el mejoramiento de procesos o Canvas, sino que es la alternativa que tiene una empresa de reconfigurar su modelo de negocio para subsistir mucho más tiempo en el mercado; es una opción que tiene la empresa, pero cuando yo tomo una opción tengo que gestionar este campo y tenemos que reestructurar la organización de tal manera que pueda apalancar muchos procesos”. 

Según cifras del Ranking de Innovación Empresarial de la ANDI y la Revista Dinero, durante 2019 en Colombia el 40 % de 322 empresas colombianas realizó emprendimiento corporativo obteniendo mayor productividad e innovación.

Dado este panorama, el doctor Marín seleccionó empresas del sector de cosméticos, farmacéutica y desarrollo de software. Entre los principales hallazgos encontró que urgía modificar las prácticas administrativas en cuanto a la reducción de los procesos burocráticos y que era necesario buscar que la comunicación entre directivas y empleados fuera más directa.

Además estableció que se debe trabajar en la implementación y el cumplimiento de nuevas prácticas de gestión humana, como darle mayor participación e incentivos al empleado, con el fin de generar nuevas motivaciones o sentido de pertenencia a la empresa.


“En el emprendimiento organizacional las decisiones deben ser fluidas y más comunicadas, es decir que el proceso de comunicación en la organización tiene que ser vital y sistémico, donde  todo sea tranquilo, donde no haya cosas escondidas, lo cual forma parte de la innovación organizacional”, subraya.

Agrega que “las prácticas de gestión humana deben estar dirigidas al empleado, quien se convierte en uno de los actores principales de este cambio, porque es quien aporta las nuevas ideas, las cuales son consideradas por la empresa, entendiendo que el capital humano es el que genera las innovaciones: las que innovan no son las empresas, son las personas, ellas son un elemento vital para el emprendimiento corporativo”.

Ventajas competitivas

El emprendimiento corporativo trae cambios significativos para la empresa, porque la lleva a explotar sus ventajas competitivas, dejando a un lado sus débiles prácticas administrativas y de producción, haciendo que piense en otra forma de negocio alterno al ya establecido. Por otro lado, el intraemprendedor (empleado) construye una relación directa y sólida con las directivas de la empresa, permitiéndole tener una comunicación asertiva en la que puede exponer sus ideas innovadoras, haciéndolo sentir que la “empresa es suya”, porque su opinión cuenta, lo que lo motiva a aportar su talento y habilidades al servicio de la empresa. 

Otro de los beneficios es que fomenta el trabajo en equipo, pues reconoce las capacidades del otro, sus aportes o ideas. Todos entienden que “son un equipo” y si alguno faltara, las cosas no funcionan igual, porque no son fáciles de reemplazar. Por último, impacta en la buena comunicación entre las diferentes áreas o departamentos de la empresa contribuyendo a que se conozcan sus problemas y oportunidades.

“Los responsables de la transformación de las empresas no es un tema de cargo, sino de todas las personas que forman parte de la empresa, la cual es un sistema abierto donde vienen las ideas, se discuten se evalúan y se desarrollan independientemente de dónde salgan”, asegura el doctor Marín.

Por último, destaca que es importante asumir las responsabilidades, escuchar las ideas o planteamientos que tiene el equipo de trabajo para evitar los errores.










 



lunes, 4 de octubre de 2021

Sensores en contenedores mejorarían recolección de basuras

 Mediante una plataforma en una aplicación móvil, estos dispositivos permitirían determinar el nivel de llenado de los contenedores de basura y definir rutas de recolección más eficientes, evitando así el desbordamiento en algunos depósitos.

El sobrellenado ocurre porque los camiones no realizan oportunamente la recolección de residuos, ocasionando proliferación de plagas y enfermedades. Esto se debería, en parte, a que para las empresas prestadoras de este servicio es difícil de calcular las rutas, ya que no cuentan con suficiente información actualizada sobre el nivel de llenado de los depósitos.

Tradicionalmente la recolección de residuos se da con una búsqueda exhaustiva por los vecindarios, un procedimiento manual de abordar el problema, ya que se incurre en mayores gastos de combustible, tiempo y mano de obra.

Miguel Ángel Montañez Gómez, magíster en Ingeniería de Sistemas y Computación de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), desarrolló este prototipo de sistema de monitoreo para contribuir a la planeación de las rutas de recolección en una ciudad inteligente como Bogotá, y reducir así el impacto para el medioambiente y la salud de los ciudadanos.

Su trabajo fue dirigido por el profesor Luis Fernando Niño Vásquez y con el apoyo del Laboratorio de Investigación en Sistemas Inteligentes (LISI) de la UNAL.

“Para evitar este problema propusimos instalar unos dispositivos electrónicos de medición que permitan determinar el nivel de llenado en los contenedores de basura, y así establecer prioridades para que aquellos que están a punto de llenarse no se desborden, evitando que los residuos en descomposición se queden sin recoger por mucho tiempo”, asegura el investigador Montañez.

Se trataría de todo un sistema, uno de cuyos componentes es el dispositivo de medición. “Este sensor está ensamblado sobre unas placas de desarrollo que integran un microcontrolador, un sensor de proximidad basado en el principio de ultrasonido, un transmisor de ondas de radio y una batería, y algunos de ellos pueden integrar dispositivos GPS para ubicar el contenedor”, explica el investigador.

Agrega que “el sistema también cuenta con unas líneas de transmisión con tecnologías de ondas de radio de largo alcance y baja potencia, un servidor de internet de las cosas para recibir los datos y decodificarlos”.

“Se trata de un servicio completo de respaldo para procesar la información y así calcular las mejores rutas según la región de los operadores de aseo y los contenedores más llenos o próximos a llenarse. Todo esto podría verse a través de una interfaz en una aplicación móvil”.

Aunque el prototipo no se ha puesto en marcha, se simuló con datos de la información geográfica de la malla vial de Bogotá de la localidad de Engativá. Se imitaron contenedores con diferentes niveles de llenado, lo que dio como resultado el cálculo de las rutas.

“Para que esto ocurra en la realidad se requiere de una inversión importante, además de gestión y colaboración de las empresas de aseo y de la Alcaldía local para poder implementarlo”.

Problema sanitario y ambiental

Según el Banco Mundial, para el 2050 se espera un aumento del 70 % en las toneladas de desechos sólidos municipales, es decir cerca de 3.400 millones de toneladas anuales.

Según el investigador Montañez, ese ritmo de generación de basura no es sostenible para el planeta, ya que alrededor del 12,3 % de esa cantidad correspondería a plásticos y el 27,5 % a cartón, materiales que reúnen casi el 30 % del residuo generado.

“Los países en vías de desarrollo son los que peor gestión le dan a los residuos; por ejemplo en Colombia un tercio de estos residuos se vierten a cielo abierto o se queman”.

El hábito de reciclar

“Lo que está ocurriendo es que como ciudadanos ponemos cosas de diferente material en las mismas bolsas, haciendo que los residuos aprovechables se mezclen con los orgánicos, contaminándolos y evitando su reutilización”, subraya.





lunes, 27 de septiembre de 2021

Casa Cultural del Guaviare, nuevo umbral de la Amazonia

 Un hall siempre abierto, sin límites espaciales, un área que recibe a los visitantes con tres árboles escultóricos y a la vez estructurales, que en sus ramas tendrán escritas palabras claves para reflexionar sobre la paz, elegidas con la comunidad, forman parte del proyecto “El Nuevo Umbral de la Amazonia”.

Esta propuesta fue la ganadora del “Concurso de ideas para el diseño arquitectónico de la Casa Cultural en el Centro Poblado Las Colinas Jaime Pardo Leal, San José del Guaviare”, convocado por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y la Universidad del Valle (UniValle).

El proyecto, presentado por Gustavo Adolfo Barco Isaza, Natalia Caicedo Mosquera, Alexis González Ramírez y Norberth Aristizábal Marí, articula un edificio y un parque, donde el primero hace las veces de puerta que se abre al paisaje y une las dos realidades del territorio nacional colombiano: la urbana y la rural. El parque se convierte en el jardín conmemorativo, una chagra amazónica, lugar de rito, arte y paz, que envuelve el edificio para darle más significado al permitir que todo el conjunto se nutra y se articule con el entorno.

La casa también tendría un techo en pendiente que permitiría recuperar el agua lluvia para reutilizarla en el riego y otras actividades diarias. Con el diseño se busca generar aislamiento térmico, con un cielorraso en esterilla de guadua, además de crear sombra con árboles perimetrales y permitir el paso del viento con plantas de hoja ancha y palmeras.

“El Nuevo Umbral de la Amazonia” genera la sensación de que estar adentro también es estar afuera, por su conexión con el entorno. El espacio es flexible y se expande, ya que en el interior se conectan e integran subespacios. Esta flexibilidad, además de la ventilación y la espacialidad, permiten que se adapte a diferentes condiciones, incluso a crisis como la asociada con una pandemia como la actual.

Participación de la comunidad

Los recursos destinados para mano de obra se repartirán equitativamente entre quienes tienen el saber (ornamentador, soldador, maestro y ebanistas-carpinteros) y quienes aprenderán (la comunidad).

También se espera generar procesos de autoconstrucción a partir del trabajo en mingas comunitarias, lo cual engrandece las múltiples relaciones parentales y vecinales, mejorando de generación en generación, en la cual pueden formar parte activa tanto hombres como mujeres.

Además la propuesta plantea la realización de talleres y actividades colectivas entre las universidades y la comunidad, participando del proceso constructivo y entendiendo las decisiones proyectivas de los creadores, con el fin de crear un lazo que permitirá que el proyecto sea adoptado como su nuevo referente.


Esta convocatoria se realizó en el marco del Convenio Específico de Cooperación entre la Facultad de Artes de la UNAL Sede Bogotá, la Cooperativa Multiactiva Ecomún Jaime Pardo Leal (Coojapal), la Asociación de Mujeres Jaime Pardo Leal (Asomujapal) y la Fundación  Cultural y Folclórica Raíces de Mi Tierra, que contribuyen al proceso de reincorporación, reconciliación y fortalecimiento del tejido social de esta escuela de arte y comunicación.








viernes, 24 de septiembre de 2021

Alertas en neurodesarrollo infantil no se pueden pasar por alto

 Falta de habilidades a una edad determinada, alteración en el desarrollo del tono o los reflejos, pérdida de habilidades aprendidas, poca interacción social y psicoafectiva, alteraciones motoras y retraso en el lenguaje serían algunas de las alertas para atender con premura en niños entre los 0 y 5 años.

“El bebé que no sigue movimientos con la mirada, que no le llaman la atención los rostros humanos, no se sobresalta con los ruidos, o le molestan los ruidos fuertes –licuadora, motocicleta, podadora, entre otros– son posibles casos de alteraciones de un sano neurodesarrollo, por lo que es importante acudir a un equipo interdisciplinario de especialistas para su valoración”.

Así lo refiere la médica cirujana Diana Carolina Echeverry, especialista en Pediatría, invitada a la conferencia “Señales de alerta en el neurodesarrollo infantil”, del programa #SaludUNALContigo de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Todos los niños logran un desarrollo psicomotor en cuatro niveles: motricidad gruesa, motricidad fina, comunicación y lenguaje y social, en el que se espera que el niño tenga una maduración progresiva con el paso de los años hasta llegar a ser independiente, con una buena adaptación al entorno que lo rodea y a una adultez en buenas condiciones neurológicas.

“Es importante detectar de manera temprana estas alteraciones, ya que es una forma de promover un desarrollo físico y mental óptimo, intentando asegurar la máxima funcionalidad posible. No solo hablamos de niños 100 % sanos, sino también de aquellos que tienen diferentes condiciones de discapacidad, parálisis cerebral u otra condición especial”, explica la doctora Echeverry.

Señales de un sano desarrollo

Durante el crecimiento, los niños evidencian diferentes progresos que dan muestra de un desarrollo normal según la edad, como la sonrisa social, que aparece al mes o mes y medio de nacimiento; sostener la cabeza –entre los 2 y 4 meses– y el acercamiento o presión de objetos, que ocurre hacia los 5 meses, cuando los niños comienzan a sentir interés por su entorno.

La capacidad de sentarse por sí solos aparece entre los 5 y 7 meses, caminar sin ayuda desde los 10 meses, balbucear las primeras sílabas a los seis meses, las primeras palabras y frases al año de vida, y a los 3 años el niño ya debe tener un lenguaje claro. Por último, las habilidades como vestirse por sí solos aparecen entre los 3 y 4 años.

La especialista recomienda consultar al pediatra si los niños llegan a las edades estipuladas sin que se manifiesten estas señales, y él es quien debe determinar si es una variable normal del desarrollo o una alteración real. “Como especialistas debemos evaluar siempre el contexto social, nutricional, médico y de antecedentes familiares de los niños, y determinar si es retraso en área específica del desarrollo o retraso global”, detalla.

Señales del lenguaje

Algunas de las señales de alerta tienen que ver con la adquisición del lenguaje, como por ejemplo si el bebé tiene un llanto raro, si hay ausencia de la risa social, si no vocaliza o balbucea, si pierde habilidades aprendidas, o si no señala ni utiliza palabras, entre otras.

También es señal de alerta que el niño no siga instrucciones simples, no diga mamá ni reconozca partes de su cuerpo, que normalmente ocurre entre los 18 y 24 meses, que no diga frases de dos palabras (24 y 36 meses), que use de manera incorrecta palabras o sustituya unas por otras (36-48 meses), o que no hable correctamente (4 a 6 años).

Otras señales de alerta se relacionan con la motricidad fina, como el hecho de que se tropiecen frecuentemente al caminar, lo que evidencia debilidad en las extremidades, o que presenten dificultad para subir escaleras o pendientes poco inclinadas, lo que puede estar asociado con distrofias musculares.

“Cuando los padres, familiares o cuidadores identifiquen estas señales de alerta y hayan acudido al especialista es importante saber quién cuida al niño, y si esta persona es o no la más idónea, que le permita tener experiencias de aprendizaje y estimulación cerebral. Si tiene hermanos o no, ya que los mayores suelen estimular constantemente a los más pequeños. También es importante solicitar el informe escolar, pues este refleja el comportamiento y el neurodesarrollo del niño en su entorno natural”.

Por último, la especialista resalta que la valoración del neurodesarrollo siempre la debe hacer un equipo multidisciplinario: neuropediatría, pediatría, terapeutas y fonoaudiólogos, entre otros.






miércoles, 15 de septiembre de 2021

Ciencia, artes y cultura de la UNAL en la Feria del Libro de Madrid

 En el marco de la 80ª Feria del Libro de Madrid, en la que Colombia es el país invitado de honor, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) presenta una muestra de 15 libros, como parte de una exhibición que incluye 39 editoriales de instituciones colombianas integrantes de la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia (ASEUC).

Con su participación en el estand de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE), junto con otras editoriales académicas del país, la UNAL busca dar a conocer su extensa producción académica, resultado de años de investigaciones y profundos análisis en las distintas áreas del conocimiento.

La muestra es considerada como un hito en el proceso de internacionalización de la UNE, gracias a una estrategia de colaboración encaminada a fortalecer la difusión del libro en español tanto en España como en América Latina, y que ahora se materializa con la presencia de 49 editoriales universitarias españolas y 12 mexicanas, además de la nutrida participación de las editoriales colombianas.

La iniciativa también es un sentido homenaje al recién fallecido presidente de la ASEUC, Julio Paredes Castro, quien comprendió la importancia de este trascendental evento, en la medida en que permite presentar cerca de 600 títulos con las contribuciones que, desde diferentes disciplinas, realizan los autores e investigadores colombianos al desarrollo del país y de la sociedad en general.

Dado que la industria editorial española cuenta con una amplia y reconocida trayectoria mundial, la participación en este tipo de eventos permite difundir la producción editorial de la UNAL en otros países, además del diálogo e intercambio de ideas, conocimientos y saberes del quehacer cotidiano entre distintos ámbitos académicos.

Obras seleccionadas

Libros sobre Arquitectura, Antropología, Ciencias Naturales, Derecho y Ciencias Políticas, Enfermería, Filosofía, Lingüística y Matemáticas forman parte de esta selección, para permitir que los actores de la cadena del libro y el público general se familiaricen con el trabajo de la Universidad. Estas obras responden a los múltiples interrogantes que plantea un mundo cada vez más complejo y en el que se requiere del concurso de distintas disciplinas para afrontar de forma adecuada sus múltiples retos y desafíos.

La obra Los países centroamericanos y Colombia constituye un esfuerzo interdisciplinario por entender el pasado, el presente y el futuro de la región del Caribe suroccidental, a partir de su relación entre el Caribe y los Estados Unidos. Aquí se consideran aspectos como el impacto ecológico, económico y humano de la inserción en el mercado mundial, la explotación de los recursos naturales y el impacto social y comunitario.

En Pablo de la Cruz se trata la obra de este arquitecto, no solo como el testimonio de una sociedad empeñada en construir obras cada vez más necesarias, sino que también nos permite acercarnos a la historia de políticos hábiles, visionarios o torpes, quienes tuvieron una influencia definitiva en la construcción de proyectos que pretendían darle una nueva cara a la ciudad de Bogotá.

Las matemáticas en la vida real es un trabajo encaminado a mejorar la enseñanza y la transmisión eficiente de las ideas fundamentales sobre los conceptos de cálculo y modelamiento matemático. Su principal eje es la pedagogía aplicada, a partir de diversos fenómenos físicos y de las múltiples actividades que realizaría cualquier persona durante su vida cotidiana.


A través de un análisis detallado de experiencias localizadas en cinco países de América Latina –México, Guatemala, Colombia, Chile y Argentina–, Mujeres indígenas haciendo, investigando y reescribiendo lo político en América Latina presenta las voces de mujeres intelectuales indígenas, en roles de autoras y coautoras, hasta ahora muy poco visibilizadas por la academia nacional e internacional. En esta obra se establece un diálogo con autoras no indígenas, sobre las posibilidades, condicionantes, dificultades y obstáculos en la participación política de las mujeres.

Estos son apenas cuatro ejemplos de lo que los lectores españoles y visitantes en general encontrarán en el estand de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas, Pabellón C de la 80ª Feria del Libro de Madrid. Mayor información a través de la página de la Editorial de la Universidad Nacional de Colombia: https://www.uneditorial.com/






viernes, 10 de septiembre de 2021

Atentados del 11-S transformaron la vida urbana

 Lo hicieron profundamente y de manera muy sutil. El contraterrorismo se posicionó como un elemento fundamental en el día a día de la vida urbana y se gestó una mayor vigilancia de parte de la vida privada y pública por parte de los organismos de inteligencia de muchas ciudades del mundo, en especial de Estados Unidos y Europa.

El profesor Fabio Zambrano Pantoja, director del Instituto de Estudios Urbanos (IEU), de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), afirma que, además de la transferencia de control al Estado, otro elemento importante que transformó el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, hace 20 años, es el de la privatización de la lucha contra el terrorismo.

“Hubo un aumento de asesores, consultores, empresas de seguridad, industrias, etc. El Estado ha transferido a los privados buena parte de las actividades relacionadas con la seguridad de los ciudadanos”, recuerda.

Por ejemplo, y aunque en Colombia el impacto de las medidas de seguridad instauradas desde entonces no han sido tan radicales, sí se evidencia una transformación en varios aspectos de la vida, la manera de acceder a los aeropuertos, a los edificios oficiales, hoy parece cotidiano.

El profesor Andrés Molano Rojas, de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario, amplía que las condiciones de vida de las ciudades cambiaron no solo porque se normalizaron aspectos que antes eran inusuales como el despliegue de las fuerzas de seguridad, la práctica de controles asociados con el terrorismo o el cierre de vías importantes, sobre todo en las zonas céntricas o históricas.

Hoy es normal el uso de perros antiexplosivos para acceder a algunos centros comerciales, la ubicación de sensores para detectar armas. o el uso de cámaras de vigilancia en el espacio público que capturan imágenes de los ciudadanos.

El profesor Zambrano señala que “hace dos años, en Londres, se realizó un estudio que evidencia que de un ciudadano que se moviliza por la ciudad se pueden tomar hasta 300 imágenes en promedio durante un día”.

Lo paradójico de esta vigilancia constante de la vida pública es que los ciudadanos piden más controles. “La destrucción de la confianza genera una pérdida de cohesión social, que es lo que permite actuar en el espacio público como ciudadanos”.

El experto Molano señala que, al provocar esta respuesta, el terrorismo introduce una suerte de Estado de excepción en materia de seguridad ciudadana.

“Por eso vemos que después de un gran incidente terrorista se adoptan legislaciones especiales –la Ley Patriota en Estados Unidos, por ejemplo– que amplía la capacidad de control del Estado, la vigilancia de las comunicaciones personales, los mecanismos judiciales especiales con involucrados y las restricciones a las libertades individuales”, subraya.

Terrorismo, acto comunicacional

En relación con la transformación de la vida urbana que trajeron consigo los atentados del 11-S, el experto Molano destaca el carácter comunicacional y esencialmente urbano del terrorismo.

“El terrorismo es un invento del siglo XIX y está asociado con el desarrollo de las ciudades, son ellas su escenario privilegiado. Este empieza a manifestarse con los magnicidios, uno muy importante, y que provocó en parte el inicio de la Primera Guerra Mundial, fue el del archiduque Francisco Fernando de Austria en Sarajevo, en junio de 1914”, recuerda.

Agrega que la ciudad es el escenario privilegiado del terrorismo por varias razones: porque busca generar la mayor zozobra con la mayor economía de medios y porque la opinión pública que define el comportamiento político de las sociedades es, sobre todo, urbana.

El terrorismo transmite su mensaje a través del ataque a símbolos: a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, ubicadas en el centro del poder financiero de Estados Unidos; a los trenes de cercanías de Madrid, el 11 de marzo de 2004, y al Metro de Londres, el 7 de julio de 2005, símbolos de la movilidad de los ciudadanos.

“Las ciudades son depósitos de símbolos, de identidad, de referencias históricas”, sostiene.

Los aportes de los académicos, con la moderación del profesor Carlos Alberto Patiño Villa, investigador del IEU, se dieron durante el programa Observatorio de Gobierno Urbano, que se emite por Radio UNAL (98.5 FM). Escúchelo aquí.


 






martes, 7 de septiembre de 2021

Ecosistemas acuáticos aportan al aprendizaje de las ciencias naturales

 “El temario de mi acuario” fue la herramienta didáctica que fortaleció el aprendizaje en estudiantes de zonas rurales de cuarto y quinto de primaria, sobre diversas materias enseñadas con base en sus territorios y contextos hídricos.

Además, los alumnos entendieron mejor las acciones humanas que benefician a los ecosistemas y aquellas que lo perjudican, valoraron su medioambiente y se propusieron conservar estos espacios naturales y prevenir el cambio climático.

Así lo comprobó el profesor Andrés Rodrigo Arce Martínez, magíster en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, al dictar sus clases de Ciencias Naturales y otras asignaturas en una institución educativa del corregimiento de Santa Luisa, El Cerrito (Valle del Cauca) cerca del río Amaime.

Según el investigador, “los estudiantes de este colegio presentaron un nivel muy bajo en la comprensión del área de ciencias tanto en las pruebas PISA de 2018 como en las pruebas Saber de 2019. Esto se debería a que el alumno no asimila de manera adecuada la relación entre dichas nociones y su desarrollo personal y colectivo”.

Sin embargo, el territorio tiene un elemento hídrico y alimentario que el docente se propuso enlazar a los procesos de aprendizaje. “Según un relato de los abuelos de los chicos, el río Amaime se ha convertido en la fuente proteínica de la comunidad. Cuando las personas no tenían un sustento alimentario se integraban para ir a pescar; esto me pareció muy llamativo para atraer el interés de los niños en clase teniendo en cuenta su contexto real inmediato”, menciona.

Peces al salón

Con este entorno y según la teoría del aprendizaje significativo, el investigador Arce construyó un acuario plástico dentro del salón de clase y le puso peces ornamentales (pequeños, domésticos), como una estrategia para crear nuevas experiencias reales que fomenten las habilidades de los estudiantes y que los lleve a superar la barrera teórica.

“A los niños los cautivó demasiado la idea, comenzaron a apreciar más la vida de estos seres vivos, entendieron que los ecosistemas son importantes y que ese ser que está allí dentro de ese acuario necesita de todos los cuidados y estar en un ambiente propicio”, comentó.

Incluso se realizó una expedición al río Amaime con los alumnos de cuarto y quinto de primaria, acompañados por padres de familia, en la que tuvieron la oportunidad de observar con detalle otros lagos y humedales de su entorno.

“En esta salida pedagógica, las actividades animadas y recreativas despertaron en los chicos el interés de un ambiente libre de contaminantes, fueron más conscientes de su realidad y del respeto que se debe tener hacia los animales, el agua, etc., y además los forma como ciudadanos con valores desde pequeños”.

Apropiación del conocimiento

Después de unas semanas en las que los alumnos estuvieron familiarizados con los peces, el docente realizó una prueba con preguntas relacionadas con la comprensión de los entornos naturales, sus características, la función de los seres vivos y sus partes, predicciones, hábitos alimenticios, vida saludable, el medioambiente y los ciclos de vida.

Como resultado, halló que todos los estudiantes tuvieron una calificación entre 3,5 y 4,5 siendo la nota más alta. “Una gran apropiación del conocimiento, teniendo en cuenta que antes del acuario los alumnos tenían notas entre 1 y 3,5 siendo la nota más alta”.

“Incluso tener el acuario en el salón también permitió adaptar todas las demás asignaturas como matemáticas, español, sociales, ética, etc., porque de una u otra manera yo hacía la relación entre los peces y lo que veíamos en clase, era más fácil”, afirma el docente.

Educación más práctica

Estas herramientas didácticas formarían parte de las prácticas educativas tendencia, basadas en los contextos reales de los alumnos, sobre todo en la educación rural, donde perciben el entorno de maneras distintas a la urbana.

Así lo explica el investigador Arce: “el profesor, en su papel de mediador del conocimiento, debe promover el aprendizaje desde la curiosidad y expectativa. Los centros educativos también deben proporcionar los ambientes, tiempos y requerimientos indispensables para que todos los individuos puedan acceder e intervenir de manera activa en su aprendizaje”.

“Labores y trabajos relacionados con la acuicultura, la naturaleza y la interacción podrían ser factores de motivación duraderos en los estudiantes… así disfrutarán aprender”, concluye.


 






viernes, 27 de agosto de 2021

UNAL sigue siendo una de las 10 mejores de Latinoamérica

 Por cuarto año consecutivo, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) forma parte de las 10 mejores universidades de América Latina, ocupando el décimo lugar entre 416 instituciones clasificadas según el Ranking QS Latinoamérica, y ubicándose en el segundo lugar en el país.

El Ranking QS Latinoamérica es una herramienta para los estudiantes de la región, mediante la cual pueden comparar el desempeño y la calidad de las universidades en términos de impacto y productividad de la investigación, compromiso docente, empleabilidad, impacto online e internacionalización.

Brasil con 94 universidades, México con 66 y Colombia con 61, son los destinos de estudio favoritos en la región, pues representan el 54 % del listado del ranking, es decir más de la mitad de todas las universidades clasificadas.

En esta ocasión el ranking evaluó a 418 instituciones considerando 8 indicadores: reputación académica (equivalente al 30 % de los puntos), reputación de empleadores (20 %), relación estudiantes-profesores (10 %), citaciones por artículo (10 %), artículos por profesor (5 %), profesores con doctorado (10 %), impacto en página web (5 %), y redes internacionales de investigación (10 %).

La UNAL es líder en el país en el indicador de reputación académica, con una calificación de 99,8 puntos de 100 posibles, mientras que en Latinoamérica ocupa el séptimo lugar. Este indicador se obtiene con base en los resultados de la encuesta mundial de académicos en cuanto a la calidad de la enseñanza y de la investigación por áreas de conocimiento.

El indicador de reputación del empleador es el más fuerte para la UNAL ubicándola en el segundo puesto en América Latina, con 100 puntos. La información se obtuvo a partir de una encuesta en línea realizada por QS a los empleadores sobre las universidades que ellos consideran que forman a los mejores estudiantes para su futura inserción en el mercado laboral.En cuanto al indicador de artículos por profesor, la UNAL presentó una calificación de 73 puntos sobre 100 posibles, una medición que corresponde al número de artículos publicados por profesor con información tomada de la base de datos Scopus en los últimos cinco años.

La UNAL también se destacó en la medición de profesores con doctorado, en la cual se evalúa la calidad de la formación del personal académico, detectando la proporción de ellos que ha alcanzado el nivel educativo más alto en su área de especialización. En él, la Universidad logró una calificación de 90,5 puntos sobre 100 posibles, siendo una medida que refleja el compromiso con la docencia y la investigación de alta calidad.

Más profesores por número de alumnos

Según los estándares de calidad para la educación superior, la relación del número de estudiantes por profesor corresponde a una proporción entre 12 y 15 estudiantes por profesor, sin embargo, para el ranking QS Latinoamérica la medida la establece el resultado de la universidad número 1 en este indicador de la región, en este caso el óptimo lo presenta la  Pontificia Universidad Católica de Argentina (universidad privada) con una relación de 4 estudiantes por profesor


Para la UNAL este es un indicador crítico en el que obtuvo una calificación de 29,5 puntos de 100 posibles, debido a que presenta en promedio una relación de 18 estudiantes por profesor. Sin embargo, esta medida varía según las sedes, pues en Bogotá hay una relación de 17 estudiantes por profesor, mientras que las otras sedes andinas mantienen en promedio una relación alrededor de 25.
Para que la UNAL llegue al estándar internacional de 12 estudiantes por profesor se requiere ampliar la planta profesoral en 1.400 docentes de tiempo completo, para una matrícula aproximada de 54.000 estudiantes, lo que significa tener un total de 4.455 profesores.