viernes, 27 de agosto de 2021

UNAL sigue siendo una de las 10 mejores de Latinoamérica

 Por cuarto año consecutivo, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) forma parte de las 10 mejores universidades de América Latina, ocupando el décimo lugar entre 416 instituciones clasificadas según el Ranking QS Latinoamérica, y ubicándose en el segundo lugar en el país.

El Ranking QS Latinoamérica es una herramienta para los estudiantes de la región, mediante la cual pueden comparar el desempeño y la calidad de las universidades en términos de impacto y productividad de la investigación, compromiso docente, empleabilidad, impacto online e internacionalización.

Brasil con 94 universidades, México con 66 y Colombia con 61, son los destinos de estudio favoritos en la región, pues representan el 54 % del listado del ranking, es decir más de la mitad de todas las universidades clasificadas.

En esta ocasión el ranking evaluó a 418 instituciones considerando 8 indicadores: reputación académica (equivalente al 30 % de los puntos), reputación de empleadores (20 %), relación estudiantes-profesores (10 %), citaciones por artículo (10 %), artículos por profesor (5 %), profesores con doctorado (10 %), impacto en página web (5 %), y redes internacionales de investigación (10 %).

La UNAL es líder en el país en el indicador de reputación académica, con una calificación de 99,8 puntos de 100 posibles, mientras que en Latinoamérica ocupa el séptimo lugar. Este indicador se obtiene con base en los resultados de la encuesta mundial de académicos en cuanto a la calidad de la enseñanza y de la investigación por áreas de conocimiento.

El indicador de reputación del empleador es el más fuerte para la UNAL ubicándola en el segundo puesto en América Latina, con 100 puntos. La información se obtuvo a partir de una encuesta en línea realizada por QS a los empleadores sobre las universidades que ellos consideran que forman a los mejores estudiantes para su futura inserción en el mercado laboral.En cuanto al indicador de artículos por profesor, la UNAL presentó una calificación de 73 puntos sobre 100 posibles, una medición que corresponde al número de artículos publicados por profesor con información tomada de la base de datos Scopus en los últimos cinco años.

La UNAL también se destacó en la medición de profesores con doctorado, en la cual se evalúa la calidad de la formación del personal académico, detectando la proporción de ellos que ha alcanzado el nivel educativo más alto en su área de especialización. En él, la Universidad logró una calificación de 90,5 puntos sobre 100 posibles, siendo una medida que refleja el compromiso con la docencia y la investigación de alta calidad.

Más profesores por número de alumnos

Según los estándares de calidad para la educación superior, la relación del número de estudiantes por profesor corresponde a una proporción entre 12 y 15 estudiantes por profesor, sin embargo, para el ranking QS Latinoamérica la medida la establece el resultado de la universidad número 1 en este indicador de la región, en este caso el óptimo lo presenta la  Pontificia Universidad Católica de Argentina (universidad privada) con una relación de 4 estudiantes por profesor


Para la UNAL este es un indicador crítico en el que obtuvo una calificación de 29,5 puntos de 100 posibles, debido a que presenta en promedio una relación de 18 estudiantes por profesor. Sin embargo, esta medida varía según las sedes, pues en Bogotá hay una relación de 17 estudiantes por profesor, mientras que las otras sedes andinas mantienen en promedio una relación alrededor de 25.
Para que la UNAL llegue al estándar internacional de 12 estudiantes por profesor se requiere ampliar la planta profesoral en 1.400 docentes de tiempo completo, para una matrícula aproximada de 54.000 estudiantes, lo que significa tener un total de 4.455 profesores.








miércoles, 18 de agosto de 2021

Lectoescritura en la escuela: ¿de quién depende?

 La formación profesional y disciplinar universitaria de los profesores de bachillerato estarían moldeando las experiencias de lectura y escritura de sus estudiantes de forma muy diversa, desde las asignaturas a su cargo, a falta de un acompañamiento en casa y de refuerzo desde la primaria en los procesos de aprendizaje.

Ante esto, la inclusión de enfoques curriculares integradores de la educación básica primaria en la secundaría ayudaría a generar procesos de aprendizaje más articulados e interdisciplinares, que les permitirían a los estudiantes tener experiencias más comprehensivas y significativas de los procesos de lectoescritura en las diferentes asignaturas.

Así lo deja ver la investigación del profesor, Ismael Alfonso Corredor Rodríguez, magíster en Educación de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), la cual describe las concepciones de lectura y escritura en las asignaturas de un grupo de estudiantes y docentes de grado sexto de un colegio público en Bogotá D.C.

“Como docente, veía a los estudiantes de sexto grado tener dificultades para expresar sus ideas en la parte escrita, problemas en la comprensión de lectura inferencial y crítica, y no tenían una comunicación fluida entre las asignaturas. De ahí surge en parte el interés por ver qué se lee y se escribe en sexto en las otras asignaturas, y a partir de ahí, tratar de identificar unas posibilidades de trabajo”.

El estudio contó con entrevistas semiestructuradas a estudiantes del sexto grado, que abordaron, entre otros, el contexto familiar sobre qué se lee y qué se escribe en casa, en la escuela primaria, qué les gusta y qué no, cuándo planean la escritura y cuándo no, lo que buscó una historicidad en los procesos lectores en las diferentes asignaturas vistas.

También se hicieron entrevistas al grupo de docentes que trabajaron con estos estudiante, en las que fue posible identificar que algunas de sus prácticas lectoras o de escritura tiene que ver mucho con la historia que estos tuvieron en el colegio o en la universidad y que aterrizan en la escuela.

“Los estudiantes parecían tener una mayor comprensión de lo que implica leer y escribir, pero es algo que va más allá de las actividades escolares, se trata de actividades por fuera de la escuela y van más ligadas al lenguaje verbal y audiovisual. Por otro lado, los docentes mostraron tener una concepción disciplinar más rígida de la lectura y la escritura en sus asignaturas. Se centran de forma más rigurosa en los pedagógico, dejando de lado el mundo exterior”.

El estudio contó con entrevistas semiestructuradas a estudiantes del sexto grado, que abordaron, entre otros, el contexto familiar sobre qué se lee y qué se escribe en casa, en la escuela primaria, qué les gusta y qué no, cuándo planean la escritura y cuándo no, lo que buscó una historicidad en los procesos lectores en las diferentes asignaturas vistas.

También se hicieron entrevistas al grupo de docentes que trabajaron con estos estudiante, en las que fue posible identificar que algunas de sus prácticas lectoras o de escritura tiene que ver mucho con la historia que estos tuvieron en el colegio o en la universidad y que aterrizan en la escuela.

“Los estudiantes parecían tener una mayor comprensión de lo que implica leer y escribir, pero es algo que va más allá de las actividades escolares, se trata de actividades por fuera de la escuela y van más ligadas al lenguaje verbal y audiovisual. Por otro lado, los docentes mostraron tener una concepción disciplinar más rígida de la lectura y la escritura en sus asignaturas. Se centran de forma más rigurosa en los pedagógico, dejando de lado el mundo exterior”.

Comunicación con los estudiantes

“Siempre hay que reorientar la comunicación con los estudiantes, no pensar que porque están en grados inferiores no son interlocutores válidos. Cuando se cierra la comunicación con ellos, los ambientes de formación no son los adecuados”, considera el investigador.

Según el magíster, desde la docencia se debe procurar formular estrategias que permitan suplir la ausencia del acompañamiento en el hogar y de esa forma los estudiantes puedan superar las dificultades lectoescritoras.

Y agrega que la lectura y escritura se debe promover a través del currículo, ya que es la forma en que los estudiantes dimensionan que la escritura no solo sirve para responder a tareas, sino que tiene relaciones con  las demás asignaturas y va más allá de las paredes de la escuela.

“Por ejemplo, cuando se trabaja en la escritura, un docente debe reconocer que hay etapas y procesos previos de planeación de lo que se va a escribir, la textualización o momento de escritura y la revisión final del escrito, en los que el estudiante entienda y tenga claridad sobre de qué va a tratar su texto, cómo va a desarrollar esas ideas y hacia quién va”.

Según el docente, muchos de los estudiantes entrevistados afirmaban que en sus clases  debían entregar de forma rápida los escritos, debido a los tiempos rígidos exigidos, por lo que se hace necesario una mayor flexibilidad en el acompañamiento y revisión de la escritura.

“Cuando un docente tiene claridad en el nivel de lectura de los estudiantes, es posible que enriquezcan las actividades que hacen, no solo de lectura, sino también desde la oralidad”.







miércoles, 28 de julio de 2021

Evalúan modelos para mejorar pronóstico de engelamiento de aviones

 Este fenómeno, que sucede cuando se congelan gotas de agua líquida sobreenfriada en la atmósfera creando una capa de hielo en el exterior de las aeronaves que afecta a diferentes sistemas de la aeronave y que se ha asociado con accidentes, aún no es detectado oportuna y plenamente en Colombia.

Así lo advierte el ingeniero informático Kevin Alexander Chicaeme Ordóñez, magíster en Ciencias - Meteorología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien, motivado por la carencia de información de un tema tan importante pero poco abordado en el país, realizó un estudio climatológico para analizar el comportamiento de Colombia frente al potencial de engelamiento en altura, en diferentes puntos del territorio.

Al respecto, explica que aunque el algoritmo de predicción CIP-sonde-A, de engelamiento en la aviación, demuestra mayor eficiencia para detectar este fenómeno frente a los algoritmos experimentados en su estudio, a este y otros modelos aún les hace falta una mayor evolución.

El engelamiento en la aviación se previene con pronósticos de área mediante modelos numéricos, y en las aeronaves con sistemas de calentamiento o neumáticos que ayudan a despegar el hielo adherido.

Además este fenómeno seguiría los patrones climáticos asociados con el ciclo de lluvias anuales en el país, con tendencia a ser más alto en las horas de la noche y de la madrugada.

El magíster de la UNAL asegura que por la falta de observaciones y plataformas de investigación, Colombia no cuenta con información de frecuencia y distribución espacio-temporal de ambientes favorables para el engelamiento y tampoco existen métodos para diagnosticar, monitorear y pronosticar este fenómeno.

En el territorio nacional, la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) reporta tres casos de accidentes fatales asociados con engelamiento, y otros eventos en los cuales las tripulaciones lograron sortear exitosamente estas condiciones.

“Nuestro país no tiene un modelo de predicción propio, sino que cuenta con herramientas basadas en modelos de Estados Unidos o Europa, que aunque nos brindan información, aún falta mucha investigación en cuanto a la parte tropical y ecuatorial, es decir, nuestra zona de ubicación”.

Estudio climatológico

Según el investigador, en el estudio se usaron datos de radiosondeo basados en sensores que miden temperatura, humedad relativa y otros datos climatológicos, con los cuales se aplicó una versión del algoritmo desarrollado por el Centro Nacional para la Investigación Atmosférica de los Estados Unidos, que permitiría analizar si el engelamiento se daría de forma potencial o menos potencial en lugares como Bogotá, Cali, Riohacha y Tres Esquinas, en Caquetá.

El algoritmo se aplicó a datos de análisis de los últimos 30 años, con el fin de detectar las características y los patrones de este fenómeno en el espacio nacional. También se empleó el algoritmo SLWS (Supercooled Liquid Water Simulation), que utiliza el agua líquida calculada por los modelos meteorológicos en temperaturas potenciales para generar engelamiento.

“Utilizamos configuraciones del modelo de la FAC, y probamos cómo los algoritmos aplicados a este modelo podrían identificar los eventos reales registrados en diferentes entidades aeronáuticas, las cuales muestran ubicación, altitud y tiempo en el que se encontraba la aeronave en ese momento, entre otros. También usamos sensores de deshielo en las aeronaves, los cuales son defensas para el hielo en los aviones. Por ejemplo, la identificación del uso de sistemas neumáticos que se inflan para despegar el hielo de superficies de las aeronaves, por el calentamiento de las diferentes superficies de las aeronaves y sistemas de alerta. Estos datos quedan registrados en un grabador de datos en vuelo, con el cual podemos estimar dónde se presentó un caso”.

La investigación incluyó 8 casos de estudio, 4 de los cuales presentaron engelamiento y en otros 4 no se evidenció el fenómeno, para corroborar la precisión de los datos de los modelos.

Afectaciones a los sistemas aeronáuticos 

La formación de hielo en la superficie de los aviones es una amenaza latente que los aviadores deben prevenir, identificar y sortear en sus rutas, ya que esta condición puede causar pérdida de la sustentación, reducción de la velocidad, afectación a sistemas e incluso llevar a la pérdida del control de las aeronaves.

Según el magíster, “el engelamiento puede afectar de diferentes formas las aeronaves y sus equipos, como las antenas de comunicación, los GPS, los instrumentos y sensores fuera de él, que al obstruirse por hielo pueden presentar alteraciones en las indicaciones básicas para el transcurso normal del vuelo, además de que se perturba la calidad visual para los pilotos”.

Agrega que “los aviones vuelan porque se genera un cambio de presiones debido a la velocidad del viento. Cuando el perfil alar (perfil aerodinámico) de la aeronave se modifica porque se empieza a congelar, se deforma y se genera una estela turbulenta alrededor de los planos del avión, generando, entre otros, el riesgo de caída y daños a las hélices, lo que puede terminar en el peor de los casos en la caída de la aeronave”.

Según la revisión de la literatura, en Estados Unidos se habrían presentado 1.202 casos en el periodo 1978-2010, entre eventos y accidentes aéreos, atribuidos a formación de hielo. Así mismo, el 18 de mayo de 2011 un avión tipo Saab 340A de SOL Líneas Aéreas se estrelló 20 km al norte de Prahuaniyeu, Argentina. Según la investigación, el accidente se atribuyó a la creciente acumulación de hielo en el escudo de viento y los planos.






viernes, 16 de julio de 2021

Consumo moderado de vino ayudaría a disminuir niveles de triglicéridos

 El consumo moderado de vino (de 1 a 7 copas de 120 ml por semana) lleva a una disminución de los triglicéridos y juega un papel protector importante en la salud cardiovascular de las personas, siempre y cuando su consumo sea medido.

El nutricionista-dietista Óscar Enríquez Martínez, de la Universidad Industrial de Santander (UIS), magíster en Nutrición y Salud y candidato a doctor en Salud Colectiva de la Universidad Federal de Espírito Santo (Brasil), afirma que esto puede obedecer a los antioxidantes del vino tinto, llamados polifenoles, los cuales protegen el revestimiento de los vasos sanguíneos del corazón.

Efecto contrario surte el consumo de cerveza o bebidas destiladas como whisky, tequila y ron, que aumentan los niveles de triglicéridos, el tipo de grasa más común en el cuerpo.

El experto señala que “esta situación hace que la persona presente riesgo de sufrir la elevación anormal de concentración de grasas en la sangre, o dislipidemia”.

Durante la charla “Consumo de bebidas alcohólicas y salud cardiovascular”, ofrecida en el programa #SaludUNALContigo, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), el invitado señaló además que tales hallazgos forman parte del Estudio Longitudinal del Adulto (Elsa Brasil).

Amplía que el objetivo principal era indagar sobre la incidencia y la progresión de enfermedades crónicas no transmisibles, especialmente la diabetes y las enfermedades cardiovasculares y sus factores de riesgo biológico, comportamentales, ambientales, ocupacionales, psicológicos y sociales.

Estudio adelantado en Brasil

En el estudio participaron trabajadores activos y jubilados de cinco instituciones públicas de enseñanza superior y una de investigación, de seis ciudades brasileñas.

“La meta fue contactar 15 servidores públicos entre 2008 y 2010, con edades entre 35 y 74 años. En total participaron 15.105 personas, por lo que los datos que se deriven podrían servir para conocer el estado de salud y nutrición de Suramérica”.

En el proceso se tomaron algunas medidas, como presión arterial, electrocardiogramas, exámenes bioquímicos de sangre, pruebas de tolerancia a la glucemia, pruebas de orina de 12 horas, rigidez de la arteria carótida y fuerza muscular, entre otros parámetros.

La línea de base del estudio se tomó entre 2008 y 2010, tuvo un seguimiento entre 2012 y 2014, luego otros dos, y actualmente se iniciará una cuarta toma de datos que se espera termine en 2022.

Influencia, riesgo y prevención de la dislipidemia

La dislipidemia son cambios en los niveles de los lípidos séricos, comprendidos por el HDL (colesterol bueno), LDL (colesterol malo), colesterol total y triglicéridos.

Según el experto, dentro de los factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad están edad avanzada, baja escolaridad, bajo ingreso económico, dieta inadecuada, falta de ejercicio físico, mal estado nutricional y consumo de bebidas alcohólicas.

En este sentido, uno de los hallazgos que también llamó la atención de los investigadores fue que el vino, la cerveza y las bebidas destiladas aumentaron los niveles de HDL de los individuos participantes, algo que, a los ojos de la ciencia, podría parecer positivo.

Sin embargo, cuando este tipo de colesterol está por encima de 90 o 100 miligramos sobre decilitro (décima parte de un litro), comienza un proceso contrario de oxidación de ese HDL que se asocia con riesgo de enfermedades cardiacas como infartos, por lo que aumentarlo con bebidas alcohólicas puede ser altamente perjudicial para las personas.

“Estos resultados se fortalecen con otro estudio reciente que tras analizar los niveles extremadamente altos de HDL mostró que sí existe una relación entre esos niveles altos y la mortalidad por eventos cardiovasculares o síndromes coronarios”.

El investigador advierte que aunque las bebidas están relacionadas con el perfil lipídico, esto no se debe tomar como una recomendación o invitación para consumirlas, sino como una nueva evidencia por parte de la fisiología y la epidemiología que acerca a la humanidad a nuevas respuestas.







miércoles, 7 de julio de 2021

Estimulación cognitiva ayudaría a tratar demencia en adultos mayores

Esta intervención, o terapia no farmacológica, se apoya en técnicas de repetición y práctica, guías de orientación espacio-temporal de la realidad y algunas herramientas como libros, relojes y calendarios, para optimizar las funciones cognitivas de las personas con demencia asociada con el Alzheimer.

Dentro de esta alternativa terapéutica también se pueden usar canciones, fotos o revistas de momentos importantes que marcaron la vida del paciente (hitos), con el fin de que puedan trabajar desde reminiscencias en su conexión entre la memoria y la emoción de sus vivencias.

“Los tratamientos o terapias no farmacológicas se refieren a cualquier intervención no química sustentada, focalizada y replicable sobre el paciente con demencia. Esta lo ayuda a mantener sus funciones cognitivas como memoria, concentración, habilidades del lenguaje y razonamiento. También aporta para mantener su autonomía hasta donde sea posible y reduce su estrés y sus perturbaciones anímicas”.

Así lo aseguró la terapeuta ocupacional Sandra Viviana Vargas, magíster en Discapacidad e Inclusión Social, durante la charla “Intervenciones no farmacológicas para el adulto mayor con diagnóstico de demencia tipo Alzheimer” del programa #SaludUNALContigo, de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

“Estas terapias causan cambios positivos en el cuidador, reduciendo la depresión y la ansiedad y mejorando el entendimiento y apoyo desde la familia hacia la persona con la enfermedad”, agregó la especialista.

Enfermedad progresiva

La demencia es un trastorno neurodegenerativo, es decir que está asociado con el cerebro y que aumenta con el paso del tiempo. En ella se presenta un deterioro de la memoria y de las funciones cognitivas como pensamiento, orientación, cálculo, aprendizaje, lenguaje, juicio y todo lo relacionado con funciones ejecutivas, lo que afecta la capacidad de la persona para realizar sus actividades de la vida cotidiana y generando dependencia.

Según la evidencia médica, el Alzheimer es el tipo de demencia más común, y aunque socialmente se cree que la pérdida de memoria es un proceso natural en el envejecimiento, no todas las personas tendrán estas dificultades.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que del 60 al 70 % de los casos se relacionan con demencia tipo Alzheimer, la mayoría de ellos en mayores de 65 años. Sin embargo, estudios recientes también muestran que algunas personas jóvenes presentan la enfermedad, por lo que no se pueden descuidar la identificación en sus primeras fases.

Según la Escala Global de Deterioro de Reisberg (GDS) esta enfermedad pasa por etapas que van de la GDS1 a la GDS 7 y pueden transcurrir hasta 20 años en pasar cada una de ellas.

La etapa 1 empieza con un nivel cognitivo normal, en el segundo empiezan a haber quejas subjetivas de la memoria de tipo atencional, y en el tercer nivel aparece el déficit sutil en algunas actividades que son un poco complejas.

En el nivel 4 y 5 se empieza a detectar el Alzheimer, ya que los olvidos son más comunes; por ejemplo, la persona olvida que comió, mientras que en los niveles 6 y 7 no solo se afectan las actividades mentales o instrumentales, como manejo del dinero, movilización y transporte por la ciudad, sino también vestirse, orientarse dentro de la casa y alimentarse, entre otras.

“Cuanto más temprano se identifique la enfermedad y en un estadio menor, más fácil será hacer varios tipos de intervención como las terapias no farmacológicas”, señala la especialista.

Modificaciones del entorno

Agrega que “es importante que las personas cuenten en casa con herramientas facilitadoras que les ayuden a tener una mejor adaptación de su condición”.

“Las adaptaciones se deben dar gradualmente, según las capacidades y necesidades de la persona; también se le debe notificar sobre los cambios que se hacen y de la utilidad de ellos, como por ejemplo la eliminación de escalones y su reemplazo por rampas o pendientes, o la ubicación de sujetadores para el baño y la ducha, entre otros”.

“Los objetos personales de la persona con Alzheimer se deben dejar en el mismo lugar pues así los podrá encontrar fácilmente cuando los necesite. También se recomienda siempre tratar de iluminar artificialmente los espacios oscuros para evitar accidentes”.

Por último recomienda “eliminar muebles que tengan aristas peligrosas, mesitas de cristal, objetos de vidrio que puedan representar peligro para la persona, así como los cables en el suelo, las alfombras y los pisos mojados. En cambio, se debe procurar que cada espacio cuente con señalizaciones visuales, relojes, calendarios y tablero de apuntes con recordatorios constantes”.





 

sábado, 3 de julio de 2021

Ictiosaurios habrían vivido hasta una época más reciente

 El estudio del cráneo de uno de estos especímenes, que forma parte de las colecciones del Centro de Investigaciones Peleontológicas (CIP) de Villa de Leyva, permitió determinar nuevas características físicas y de la época en que vivió la especie, hace más de 125 millones de años, en la zona de este municipio boyacense que entonces era territorio marino.

Las buenas condiciones de conservación de este cráneo –encontrado y colectado en 2006 por miembros de la entonces Fundación Colombiana de Geobiología– permitió modificar algunas teorías sobre sus rasgos y taxonomía, por lo cual se propone como un espécimen de referencia para el estudio de esta especie.

Así lo explica la profesora María Páramo Fonseca, del Departamento de Geociencias de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien recordó que aunque hacia 2016 se había realizado una publicación sobre un individuo similar, esta se hizo con base en otro cráneo que se hallaba muy deformado debido a los procesos de fosilización natural. Por eso los nuevos hallazgos evidencian nuevas características físicas y develan un periodo de vida más extendido en el Cretácico temprano, que equivale hasta hace unos 100 millones de años.

El espécimen estudiado, que consta de cráneo y la mayor parte de su columna vertebral con sus costillas, tiene un tamaño medio dentro de esta especie: 67 cm el cráneo y un largo total de cerca de 2 m.

Como dos características nuevas, la profesora Páramo destaca que tiene el hueso denominado cuadradoyugal, a diferencia de otros individuos, y que el hueso de la base del cráneo (basioccipital) tiene unos rasgos especiales que los diferencia de los otros, como una protuberancia acanalada. Este y otros rasgos nuevos permitieron corregir unas observaciones en el primer espécimen, las cuales se veían distintas debido a la deformación que presenta.

La revisión de la especie con base en el nuevo espécimen analizado permitió ubicarlo en un grupo taxonómico diferente al indicado inicialmente, subraya la docente.

Esta nueva ubicación es importante porque en ese grupo no se conocían en edades geológicas como el que tiene el de acá, del periodo Aptiano, que equivale a unos 125 millones de años, mientras que antes se creía que eran más recientes.

Peces marinos

Los ictiosaurios fueron reptiles peces marinos de muchos tamaños, que vivieron desde el Triásico (más de 2.000 millones de años) hasta el Cretácico temprano y que no alcanzaron a llegar Cretácico tardío.

Por su forma hidrodinámica, fueron nadadores veloces, con unas aletas parecidas a las del tiburón y cabezas con hocico alargado. Sus dientes cónicos les servían para comerse los peces  que atrapaban en los cardúmenes que perseguían en los océanos, hacia donde llegaron a dispersarse.

El estudio liderado por la profesora Páramo fue realizado como tesis de maestría por el estudiante Javier García Guerrero, al cual después se vincularon Christian David Benavides Cabra y Antonio José Castañeda Gómez, quien hizo la reconstrucción de la imagen del cráneo en 3-D para un artículo científico publicado a comienzos de 2021 en la edición impresa de la Revista Cretáceos, muy reconocida en el mundo y en el campo de la paleontología.

La profesora Páramo recuerda que, además, el estudiante Santiago Padilla Bernal, del CIP, facilitó toda la tarea de preparación del espécimen, que estuvo a cargo de Maryluz Parra y Juan de Dios Parra, miembros del CIT.

Más especímenes para estudiar

Actualmente el cráneo estudiado permanece guardado en las colecciones paleontológicas del CIP, en Villa de Leyva, donde aún existen muchos especímenes para estudiar.

“Aunque siempre se había tenido la idea de que quedaban muy poquitas especies del Cretácico, los de Villa de Leyva han ayudado a mostrar que todavía eran muy diversos para esa época”, sostiene la profesora Páramo, quien con el estudiante Christian Benavides siguen estudiando otros especímenes del CIP.

El cráneo del ictiosaurio analizado se suma a la ya larga lista de trabajos realizados en este campo por la docente de la UNAL, quien recuerda que uno de los primeros fósiles estudiados –cuando cursaba su posgrado– se encuentra en el Servicio Geológico Colombiano. Posteriormente se dedicó a estudiar mosasaurios y pliosaurios, uno de los cuales se exhibe en Sáchica (Boyacá) y en la actualidad trabaja en los especímenes del CIP y en otro hallado por un profesor de Geociencias en Villa de Leyva.







martes, 29 de junio de 2021

Excombatientes siembran paz con agroindustria de sacha inchi

 Gracias a la capacitación, y con la propuesta de elaborar cuatro nuevos productos a partir de esta planta, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Orinoquia, la Fundación El Alcaraván y el SENA encuentran una estrategia educativa para reincorporar a la vida civil a excombatientes del municipio de Arauquita, en Arauca.

Con recursos dispuestos por Intercolombia, la UNAL Sede Orinoquia y la Fundación El Alcaraván se unieron para llevar procesos formativos y de capacitación a 25 productores de la Cooperativa Agropaz y la S.A.S Filmarpaz UEAI Zomac, así como otros productores asociados con el cultivo, a través del Diplomado en Agroindustria de Sacha Inchi, cuyo objetivo es elaborar nuevos productos y mejorar significativamente los indicadores de competitividad en el mercado.

Según investigaciones adelantadas en la UNAL, las propiedades del sacha inchi y de sus subproductos es comparable con las de otras semillas como la soya, e incluso con otras fuentes de proteína como el huevo, por su gran aporte de aminoácidos.

Después de la firma de los acuerdos de paz nacieron en Colombia los espacios territoriales de capacitación y reincorporación (ETCR), con el propósito de brindar soluciones duraderas a los excombatientes que decidieron permanecer en la legalidad. Así, en el departamento de Arauca se creó el ETCR Villa Paz, en el cual se alberga transitoriamente a esta población para desarrollar actividades de capacitación y reincorporación temprana que promuevan las fases iniciales de adaptación a la vida civil.

Durante el desarrollo del Diplomado, los docentes William Antonio Delgado y Yolanda Quiñonez han venido trabajando –desde el componente teórico– en una propuesta de productos alimenticios y cosméticos a base de sacha inchi, los cuales cuentan con un valor agregado en diferentes etapas del proceso de transformación del fruto para su aprovechamiento integral.

A través de los dos ciclos de del Diplomado –el primero virtual y el segundo presencial– desde el 7 de noviembre de 2020 en jornadas de 8 horas, la UNAL reitera su compromiso con los acuerdos de paz desarrollando procesos de formación con poblaciones de la región que buscan un nuevo futuro lejos de las armas y el conflicto.

Durante el aprendizaje de los contenidos se han realizado actividades prácticas consignadas en portafolios de evidencias por cada uno de los participantes, y se han realizado ejercicios lúdicos con los conceptos vistos en las sesiones.

De esta forma también se busca fortalecer la generación de valor agregado, organizacional, socioeconómico y en mercadeo para el proyecto productivo de sacha inchi, en el ETCR Martín Villa, ubicado en la vereda Filipinas del municipio de Arauquita, en el departamento de Arauca.

Sobre el sacha inchi, del cual se aprovechan básicamente las semillas como alimento, una cartilla elaborada por el grupo de investigación Farmacología de la Medicina Tradicional y Popular (FaMeTra) de la UNAL, reseña nombres comunes como maní estrella, chocolate corona y maní inca.

Esta planta es, básicamente, un bejuco de tallo duro con corteza desprendiendo en tiras, frutos axilares de color verde brillante en forma de estrella (3-5 cm); a medida que madura, el color cambia de verde a marrón negruzco, las cápsulas contienen semillas ovaladas comestibles de color marrón oscuro, hojas verdes con fuerte olor y sabor amargo, flores blanquesinas.

Las semillas son ricas en ácidos grasos insaturados, en particular el ácido a-linolénico (omega 3), y en menor proporción el ácido linoleico, (omega 6) y omega 9.