miércoles, 10 de marzo de 2021

Centro de Desarrollo Tecnológico de la UNAL, avalado por MinCiencias

 El Centro de Desarrollo e Innovación (CD+I) de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, aglutina a 58 grupos de investigación reconocidos y a 54 semilleros.

El CD+I fue reconocido por el Ministerio de Ciencias (MinCiencias) como el primer Centro de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la UNAL Sede Medellín, informó Verónica Botero Fernández, decana de la Facultad de Minas, quien explicó que este reconocimiento abre las puertas para que los investigadores puedan crear nuevos proyectos con el Ministerio y acceder a mayor financiación.

Los CDT son organizaciones dedicadas al desarrollo de proyectos de investigación aplicada y transferencia de conocimiento a la comunidad y el sector empresarial. En Antioquia solo hay cinco de estos, en su mayoría de carácter privado, reportó MinCiencias.

El CD+I de la Facultad de Minas está integrado por 58 grupos dedicados a la investigación en temas relacionados con hidrocarburos, energía, gestión del territorio, minería, infraestructura, industria y ciudades inteligentes.

A la fecha ha recibido financiación por más de 150.000 millones de pesos por parte de 127 instituciones: 53 empresas, 22 entes académicos, 22 entidades gubernamentales regionales como alcaldías y gobernaciones, 4 corporaciones y 3 ONG, entre otros.

Solo en los últimos tres años esos grupos han logrado tramitar 13 patentes, registrar 7 derechos de autor en software y proteger más de 20 proyectos mediante propiedad intelectual.

Entre las patentes obtenidas se incluyen: una máquina de hielo que utiliza energía no convencional para refrigerar alimentos, financiada por el Instituto de Planificación de Soluciones Energéticas para Zonas No Interconectadas (IPSE); un sistema para detectar y diagnosticar fallas en máquinas eléctricas en operación, co-creado con EPM, una muleta plegable, un sistema de hormigón autocompactable de alta resistencia y un proceso para obtener bioaceite a partir de biomasa.

Entre los convenios se destacan: la investigación sobre metales para separar agua e hidrocarburos en eventuales derrames de petróleo, pruebas de resistencia a abrasión de pinturas y ensayos eléctricos con firmas como Isagén y Cerrejón.

José Ignacio Maya Guerra, director del CD+I, explicó que el centro no es un laboratorio sino un lugar que agrupa las capacidades de todos los grupos de investigación adscritos a la Facultad de Minas.

Señaló además que “sumamos esfuerzos para ayudarles a las empresas e instituciones que no tienen capacidad para hacer desarrollos o pruebas o que requieren conocimientos más avanzados, gracias a que el 60 % de los investigadores que forman parte del Centro tienen título de doctorado”.

“Con el visto bueno que recibimos de MinCiencias se da un voto de confianza y una señal para que las industrias y las instituciones sepan que se cuenta con respaldo y organización en la gestión del conocimiento; tras el reconocimiento, más empresas podrán invertir en innovación y ciencia, mediante alianzas y así acceder a los incentivos que el Gobierno les otorga”, agregó el director.

Santiago Arango Aramburo, exdirector del CD+I y docente de la Facultad de Minas, indicó que el trabajo para obtener el aval tomó un año e incluyó la recopilación de las investigaciones y los certificados de los resultados (patentes, licencias, etc.). Dicho aval tiene una vigencia de tres años, pero ya existe un plan de trabajo que busca extenderlo por más tiempo.

“Después de cumplir esa meta se revisará la organización de marcas, es decir las grandes líneas de investigación del CD+I, para integrar nuevas áreas del conocimiento, especialmente biotecnologías y áreas afines a la salud, como el Laboratorio Genómico OneHealth, que ha liderado la investigación sobre temas asociados con COVID-19 en Antioquia y el país”, precisó el director Maya.


martes, 2 de marzo de 2021

Universidades latinas indagan sobre efectos de la pandemia

 Conocer cuáles son las condiciones en las que se encuentran estudiantes, profesores y directivos de las universidades, además de ahondar en la situación actual de violencia e igualdad de género, son la prioridad de una encuestada adelantada por la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL).

Con este mecanismo, en el que se espera la participación de más de 230 universidades de 24 países, se busca elaborar un diagnóstico de la situación actual de las instituciones de educación superior de América Latina y el Caribe, en especial de aquellas de la UDUAL, organización que preside la profesora Dolly Montoya Castaño, rectora de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

La encuesta, que se aplicará entre marzo y abril de este año, para consolidarla a finales de abril, se enfocará en temas como la salud, el acceso a tecnologías y conectividad, los procesos de enseñanza y la igualdad y violencia de género durante la pandemia por COVID-19.

A partir de dicho diagnóstico se obtendrán datos que permitan reflexionar sobre el impacto de la pandemia en las instituciones, se rescatarán aprendizajes de este, y se harán propuestas que ayuden a buscar soluciones comunes frente a los nuevos retos en las universidades de América Latina y el Caribe.

Desde la Dirección de Relaciones Exteriores (DRE) de la UNAL, aclaran que no será una encuesta cerrada para las instituciones que forman parte de la UDUAL, pues el objetivo es que sea lo más global posible.

Por tal razón, se encontrará disponible en español, francés, inglés y portugués, y se podrá responder desde cualquier dispositivo electrónico con acceso a internet.

Línea de tiempo

Para este fin, primero se utilizará una metodología cuantitativa de encuesta en línea a estudiantes y profesores de las universidades pertenecientes a la UDUAL, sobre la situación social. Además se aplicará otra encuesta en línea sobre violencia e igualdad de género a los estudiantes de dichas universidades.

Las encuestas se divulgarán a través de los medios de comunicación y las redes sociales de las universidades, utilizando anuncios publicitarios, páginas web, pósteres y correos. Después se recopilará la información vía web a través de servidores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y por último se hará análisis y se obtendrán datos estadísticos y cartografía temática, además de informes finales.

Para el factor cualitativo se realizarán 18 grupos de enfoque integrados por estudiantes, profesores y directivos, en los cuales se busca recoger experiencias, testimonios, propuestas y  posibles cambios a las formas en las que las universidades latinoamericanas y del Caribe abordan la enseñanza y el uso de sus recursos durante la pandemia.

Los grupos están divididos en seis regiones: México, Caribe, Brasil, Centroamérica, Andina y Cono Sur, y en cada una participarán tres universidades.

Cuando se finalicen los grupos de enfoque se aplicará la técnica Delphi (método sistemático e interactivo de predicción que se basa en un grupo de expertos) con el propósito de construir consensos y recopilar propuestas concretas y sustentadas en cada uno de los grupos.

En este punto se hará una convocatoria de los participantes de los grupos de enfoque, luego se realizarán dichos grupos vía web, y al final se hará grabación, transcripción y análisis de la información.

Incertidumbre en las universidades

Aunque hasta ahora se han evidenciado problemas de fondo que no estaban en la agenda de las universidades –como el acceso de los estudiantes a la información, a una red estable de internet o a equipos idóneos para realizar sus estudios de manera remota–, aún sigue faltando información. No se conoce cuál es la situación de las universidades de América Latina y el Caribe frente a la pandemia.

Tampoco se conocen las medidas implantadas por las universidades frente a la COVID-19, por lo que no es posible hacer comparaciones que permitan compartir mejores prácticas y experiencias en la región.

Por último, durante el confinamiento se ha incrementado la violencia de género en las sociedades, por lo que también es un tema de gran relevancia para las instituciones, con el fin de crear mecanismos para prevenirla y erradicarla.

Por todo lo anterior, la encuesta que hoy presenta la UDUAL, y de la cual forma parte la UNAL, tiene una importancia de gran alcance, pues diagnósticos como estos permitirán tomar mejores decisiones y buscar soluciones comunes a problemáticas que enfrentan no solo las universidades sino también las sociedades de América Latina y el Caribe.






lunes, 22 de febrero de 2021

Gestión de la Sede de La Paz en extensión responde a necesidades de la región

 El modelo pedagógico activo constructivista de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz permite articular actividades de formación, investigación y extensión, ejes misionales de la Institución.

Por ejemplo, vale la pena destacar el apoyo en términos de talento humano, conocimiento e infraestructura que se recibe de las demás sedes de la UNAL, y la articulación con la Universidad Popular del Cesar, el Laboratorio de Salud Pública, la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Agrosavia), la Fundación Universitaria del Área Andina, el Centro de Desarrollo Tecnológico Ganadero del Cesar, la Gobernación del Cesar y otras entidades de la región, que favorecen no solo el desarrollo de la investigación y la extensión sino también la formación de los estudiantes.

La profesora María Marcela Camacho Navarro, vicerrectora de la UNAL Sede de La Paz, y el docente, Jimmy Jolman Vargas Duarte, director de Investigación y Extensión, coinciden en que la integración con las comunidades y el conocimiento de sus necesidades están sirviendo para consolidar acciones de apoyo a sus procesos de desarrollo y crecimiento.

Por eso afirman que “este ha sido el corazón de las actividades realizadas en la UNAL Sede de La Paz desde su inauguración hace año y medio”.

Con respecto a los proyectos más relevantes, el profesor Vargas resalta que la Sede ha venido trabajando tres elementos clave: posconflicto, posCOVID-19 y posminería.

Así, según el Plan de Desarrollo de la Universidad, la Dirección de Investigación y Extensión priorizó las áreas estratégicas de “Superación de la guerra y construcción de paz” y “Desarrollo tecnológico y diversidad protegida”.

Con la primera estrategia, los actores involucrados identificaron a la Universidad como un factor diferenciador en la región que puede ayudar en procesos de conflicto y temas de migración, y la con la segunda se está trabajando en temas de biodiversidad y conservación.

Otras acciones

Otro proyecto que destaca el profesor Vargas es el pacto regional Asocenagoza, celebrado con los alcaldes de los cinco municipios de la ciénaga de Zapatosa. Con este se brinda apoyo técnico e investigativo para conservar dicho complejo natural, impulsar el desarrollo económico y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. El propósito es que a partir de los resultados de este trabajo se pueda consolidar un modelo de desarrollo local.

El pacto dio paso al proyecto “Desarrollo, transferencia de tecnología y conocimiento e innovación para la reactivación económica en seguridad y soberanía alimentaria derivadas de la emergencia económica, social y ecológica causada por el COVID-19 en la ciénaga de la Zapatosa-Cesar”, presentado en la convocatoria Bienal 10 de Minciencias y el Sistema General de Regalías, declarado como primer proyecto elegible en la modalidad 2 para Cesar y aprobado para financiación por regalías.

Por otro lado, se está trabajando en la creación de la unidad de innovación y emprendimiento con las universidades de la región, tratando de apoyar las unidades de emprendimiento locales. Uno de los resultados es el proyecto “Vamos a reactivar tu negocio”.

Simultáneamente la Sede le apostó al Laboratorio de Innovación Social, propuesta presentada a la Dirección Nacional de Extensión en articulación con las sedes Medellín y Caribe, mediante el cual se lograron recursos para garantizar su sostenibilidad.

El profesor Vargas recuerda que el apoyo de investigadores de la Sede sirvió para estandarizar pruebas PCR en tiempo real para el diagnóstico de COVID-19 en el Laboratorio Departamental de Salud Pública del Cesar.

Convenio prorrogado

En enero de 2021 se firmó la prórroga del Convenio Marco de Cooperación suscrito entre la UNAL y la Gobernación del Cesar que tiene por objeto “desarrollar la docencia, la investigación, las ciencias, la creación artística y la extensión, para alcanzar la excelencia”.

En el marco de este, el 1 de febrero de 2021 se firmó un convenio específico en el que la UNAL realizará diagnósticos y estudios a cinco proyectos de la Gobernación relacionados con infraestructura educativa, diversificación de los escenarios deportivos y recreativos, e infraestructura turística y cultural para determinar su factibilidad.

Las directivas de la Sede de La Paz enfatizan en que su cumplimiento se realizará según los lineamientos del Acuerdo 036 que reglamenta la Extensión Universitaria con la responsabilidad y ética social que implica este tipo de procesos. También aclaran que las actividades a realizar no corresponden al desarrollo de contratos, como se ha interpretado en algunos medios locales del Cesar.








lunes, 15 de febrero de 2021

Cartilla ayudará a entender los números primos

 Con la publicación virtual se busca un aprendizaje más didáctico de estos números, considerados como los “ladrillos” de la matemática, e incluso como el “código genético” de las cifras, pues son importantes para la construcción de todos los guarismos naturales.

Juan Miguel Ramírez Vélez, magíster en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, creador del proyecto, también desarrolló una cartilla física para zonas rurales que no tienen acceso a tecnología.

Los primos son considerados como los bloques de construcción en la teoría de números, y aunque no lo sepamos, los usamos a diario. El portal bbvaopenmind.com explica, por ejemplo, que estos han sido base para el comercio electrónico; basados en ellos, tres investigadores diseñaron la criptografía RSA, usada para la encriptación en internet.

El proceso de enseñanza de las ciencias exactas, como las matemáticas, se convirtió en un reto para los docentes de educación básica y media, que se ve reflejado en el poco interés del estudiante. La tesis plantea que esto se debería a la complejidad de las ideas y a los procedimientos abstractos, entre otros, que hacen que el estudiante se frustre y pierda interés.

“En el caso de la enseñanza de la teoría de números, particularmente de los primos, el tratamiento que se le hado en las aulas ha sido muy superficial, pues se desconoce la importancia que estos han tenido para el planteamiento y la resolución de los más importantes problemas matemáticos a lo largo de la historia”, resalta el autor.

Estos guarismos, mayores que 1 y que se caracterizan por ser divisibles únicamente por sí mismos o por 1, tuvieron su nacimiento junto a los sistemas de numeración; cuentan con propiedades secretas y aún no se logra desentrañar su misteriosa forma de organización, según expone el magíster en su tesis “Propuesta didáctica desde un enfoque epistemológico para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje de los números primos”.

Solución autónoma

El programa consta de una pizarra interactiva para desarrollar diversas actividades que incluso se pueden hacer en familia, y que busca que el estudiante tenga autonomía y amplíe sus conocimientos con base en su crecimiento personal.

Según un informe de la OCDE, en 2016 Colombia ocupó en matemáticas el puesto 59 entre 70 países, y una competencia que se dificulta en los estudiantes es la capacidad de explicar fenómenos científicamente, es decir que no saben identificar los caminos para solucionar el interrogante.

Por otra parte, en un estudio expuesto por el portal valoraanalitik.com se mostró que incluso las finanzas personales se ven afectadas por la incapacidad de aplicar conceptos básicos de matemáticas, problema que nace en la época académica. Esto se ve reflejado en las deudas adquiridas.

La cartilla virtual, creada en tres fases, se enfocó en los estudiantes de los grados sexto y séptimo del Instituto Mistrató, sede Pinar del Río en este municipio de Risaralda, pero se espera que tenga impacto nacional.

La propuesta no solo ofrece a los estudiantes la oportunidad de usar esta herramienta a través de internet, sino que quienes tienen dificultades de accesibilidad pueden hacerlo sin conexión o con una cartilla física, apoyados además por Aulas Amigas, de la red Aulas AMiGAS (Ambientes integrados para el aprendizaje significativo), que viene implementando el Ministerio de Educación Nacional.

Los docentes que deseen consultar esta cartilla pueden ingresar a los siguientes enlaces:

-       https://tomi.digital/11961/learn - Unidad 1. Introducción a los números primos.

-       https://tomi.digital/19870/learn - Unidad 2. Propiedades de los números primos.

-       https://tomi.digital/23151/learn - Unidad 3. Características de los números primos.

-       https://tomi.digital/23358/learn - Unidad 4. El estudio de los números primos.


 





miércoles, 3 de febrero de 2021

Macrolepiota, un hongo que aportaría a la seguridad alimentaria

Aunque este hongo se ha descrito para distintas locaciones en Colombia y su uso comestible no se había planteado, se ha establecido que no es tóxico y que cultivarlo de forma controlada sería una opción para comunidades sin acceso a proteína de forma regular.

Así lo señala investigadora Andrea Portela, del Departamento de Biología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien recuerda que este hongo fue descrito por primera vez en 1999, por la micóloga y taxónoma Ana Esperanza Franco y está presente en Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Nariño.

Se encuentra especialmente en bosques dominados por pinos, eucaliptos y algunos robles nativos y hay registros de que se consumen en Iguaque y Chiquinquirá (Boyacá), donde se le conoce como “lechucitas”, pero no hay ningún desarrollo industrial en el país.

Para el estudio, primero se recolectó el hongo, se identificó en el Laboratorio de Fisiología de Hongos de la Universidad y una prueba de toxicidad a través del Test de Meixner, que dio negativo.

“Para el crecimiento micelial en el laboratorio se emplearon 8 medios de cultivo que se dejaron crecer durante 10 días a 25 oC y cada día se medía su crecimiento para saber cuál era el mejor medio, que resultó ser el Agar Extracto de Malta (MEA).

La investigadora explica que dentro del reino fungí, es decir de los hongos, existen unos conocidos como macromicetos, los cuales se reconocen por la generación de un cuerpo fructífero vistoso que los humanos aprovechan como alimento, como los champiñones y las orellanas.

“Estos hongos son conocidos como alimentos funcionales por sus propiedades nutricionales, y tanto diversas comunidades como la industria farmacéutica los han empleado para el tratamiento de enfermedades, por lo que es un campo potencial de investigación en países como Colombia donde existe una enorme diversidad de hongos silvestres aprovechables; no solo existen hongos comestibles, pues hay otros tóxicos y alucinógenos, por lo que se debe descartar que el hongo estudiado pueda ser dañino”, recalca.

Así crecen

El género Macrolepiota está compuesto por 30 especies conocidas en el mundo y suele crecer unos 20 cm; son especies saprofitas, es decir que crecen en suelos en descomposición, por lo que se puede recrear la composición del terreno.

“Ya se han cultivado especies como Macrolepiota pocera, popularmente hongo parasol, que es reconocido en el mundo por su sabor, tiene alto valor medicinal, es fuente de proteína, vitaminas, altas cantidades de fibra y bajo contenido graso. Taxonómicamente hablando, es la especie más cercana a Macrolepiota colombiana”, señala la bióloga Portela.

Para el crecimiento de la M. colombiana se prepararon seis mezclas que contenían 60 % agua y un sustrato como aserrín de eucalipto, aserrín mezclado, sorgo y junco, sorgo y cascarilla de arroz, hojas de roble y hojas de eucalipto.

“Para los sustratos se mezclan los materiales, luego se disponen en bolsas de polipropileno cerradas con cuellos de PVC y algodón, se esterilizan en un equipo llamado autoclave y en una cabina bajo luz ultravioleta, para matar cualquier microorganismo presente”, explica la investigadora Portela.

Después se puso en cada bolsa una cantidad del hongo que había crecido en las cajas de Petri y se incubó a 27 oC durante 50 días, los mejores fueron el sorgo-junco y sorgo-arroz.

“En sorgo y arroz, la colonización completa del sustrato se dio al día 50, igual que en sorgo y junco, este último un potencial sustrato para evaluar otras especies, y máxime si se considera la problemática ambiental de los humedales debido a esta especie”.

Para la última etapa se pusieron las bolsas abiertas en un invernadero casero –por las restricciones de la pandemia– con una capa de suelo esterilizado y hojas de eucalipto para simular las condiciones en las que normalmente crece.

“No pudimos evidenciar la fructificación del hongo por limitantes experimentales; para próximos estudios se recomienda emplear sustratos con un tamaño de partícula estandarizado bajo condiciones de invernadero controladas y con sustratos más ricos en nitrógeno”, puntualiza la bióloga Portela.

Por último, la investigadora también recalca que el siguiente paso son las pruebas organolépticas para saber qué tan comestible es el hongo, que se estudie la distribución en el país para encontrar sustratos nativos que se emplearían en la producción y plantear su posible uso comercial en el futuro para comunidades que tengan dificultades para obtener regularmente una fuente de proteína de forma.






miércoles, 20 de enero de 2021

Helado de anón silvestre, cremoso antioxidante

 Un helado elaborado con extractos de hojas, semillas, pulpa y epicarpio de anón silvestre, o guanábana de monte, tendría actividad antioxidante.

Así lo explora un estudio de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), en desarrollo del análisis de las posibles aplicaciones que tendrían alimentos propios de la región de la Orinoquia, donde se produce este fruto endémico.

La investigadora Marly Bustamante Correa, del Programa Especial de Admisión y Movilidad Académica (Peama) de la UNAL Sede Orinoquia, explica que su trabajo se enmarca en el estudio de frutas endémicas de los Llanos colombo-venezolanos, como el madroño, anón silvestre, cemeruca y merecure.

Por las condiciones climáticas cálidas de la Orinoquia, el proyecto planteó fabricar un helado cremoso de anón silvestre y ponerlo a prueba en un supermercado de Arauca comparándolo con un helado similar de guanábana tradicional.

La guanábana de monte forma parte de la familia Annonaceae en la que se encuentran 2.300 especies a lo largo del trópico, algunas comestibles y populares como la guanábana, el anón o la chirimoya.

“Para esta familia ya se han reportado sustancias con propiedades antioxidantes y antibacterianas, por lo que conocerlas es importante para posibles usos”, indica la investigadora Bustamante.

Como parte del estudio “Obtención de aceites y extractos etanólicos de plantas de la granja experimental El Cairo, ensayo de actividad antioxidante y obtención de un producto alimentario de guanábana de monte (Annona montana)”, los investigadores recolectaron muestras del anón silvestre de la finca que se encuentra en la UNAL Sede Orinoquia y obtuvieron los extractos con una técnica conocida como “extracción de sólido a líquido” usando etanol con una concentración del 70 %.

“Para saber si teníamos los extractos medimos la actividad antioxidante, específicamente el radical DPPH (abreviatura común para el compuesto químico orgánico 2,2-difenil-1-picrylhydrazyl) en cromatografía de capa delgada (CCD), lo que nos daba una idea de si había presencia de antioxidantes en cada parte de la planta y si potencialmente lo podíamos usar”, explica la investigadora.

Como encontraron compuestos antioxidantes en las semillas, hojas, pulpa y cáscara del anón silvestre siguieron con la elaboración del producto alimenticio.

A prueba en Arauca

“Para la degustación tuvimos 60 encuestados, quienes calificaban de 1 a 5 características como olor, color y sabor; frente a la guanábana tradicional la calificación es más constante, tal vez por la familiaridad con el producto, mientras que con la guanábana de monte los datos son dispersos, es decir que la calificación es variable; 62 % de los encuestados sí compraría el helado, y el 82 % lo usaría en otras preparaciones” comenta la investigadora.

Otro dato de la prueba es que mientras el 97 % de las personas reconoció el helado de guanábana tradicional, en el caso del producto de la investigación encontraron respuestas tan variadas como que era de banano, de cambur, de guanábana y de piña, entre otras frutas. El 73 % de los encuestados no conocía los usos de la guanábana de monte y el 47 % no la distinguía en fotos.

Por último, la investigadora dice que el paso a seguir es obtener los valores de rendimiento de cada extracto, seguir con el estudio de actividad antioxidante de cada extracto y someterlos a ensayos de bioactividad.

Además, indica que el potencial de la región en el aprovechamiento de variedades vegetales es enorme y es necesario darle reconocimiento a las plantas endémicas y nativas para no desaprovechar sus propiedades, por desconocimiento.

















jueves, 10 de diciembre de 2020

“La educación es la principal herramienta para lograr el cambio”

 

Desde el marco del proyecto de Monitoreo Climático en el área de influencia de la central Hidroeléctrica Sogamoso, se adelanta una estrategia de Monitoreo Climático Participativo, la cual vincula instituciones educativas pertenecientes al Programa de Educación Ambiental de ISAGEN, en donde se capacitan los estudiantes destacados de los grados décimo y once, por medio de talleres didácticos sobre el comportamiento del clima, fenómenos de variabilidad climática y temas ambientales como la mitigación del cambio climático.

Esta estrategia inició en el año 2017, a cargo del Ingeniero biotecnológico Fabián Alberto Rangel Silva, un cucuteño de 31 años que se ha sabido ganar el cariño de rectores, maestros y estudiantes de diferentes instituciones educativas del sector rural de los municipios de San Vicente de Chucurí, Betulia y Zapatoca (Santander). “El profe del clima”, como lo llaman sus estudiantes, ha logrado consolidar y apoyar este proceso pedagógico durante cuatros años, en donde los estudiantes y maestros son capacitados para compartir conocimientos científicos por medio del monitoreo y del registro de variables climáticas.

Para ello, Fabián Rangel, ha venido realizando periódicamente capacitaciones a los estudiantes en el manejo adecuado de los equipos de medición instalados en sus instituciones, sobre la organización y el análisis de bases de datos con ayuda de programas como Excel, logrando de esta manera fortalecer áreas académicas como: matemáticas, ciencias naturales, física, química e informática.

“Lo que más me ha gustado de trabajar con colegios, es darme cuenta de mi vocación por la docencia. Así mismo, los encuentros que realizamos con la comunidad, donde realmente uno termina aprendiendo muchísimo de ellos y se llena de gratificación al ver como se interesan por aprender y por construir conocimiento. Es por eso que he decido hacer la maestría en práctica pedagógica, para tener las herramientas y el conocimiento necesario, para conocer las estrategias que facilitan los procesos de enseñanza a partir de las particularidades de las comunidades rurales con las que trabajamos”, mencionó Fabián Rangel.

Para el profe del clima, esta experiencia lo ha llevado a encontrar una de sus pasiones, que es la educación ambiental, lo cual lo motivó actualmente a iniciar sus estudios como maestrante en Práctica Pedagógica en la Universidad Francisco de Paula Santander, de Cúcuta y a futuro se visualiza como docente e investigador, liderando procesos pedagógicos, ya sean orientados a la educación ambiental de las comunidades, o a la enseñanza de las ciencias.

Adicionalmente al trabajo con las instituciones, también se desempeña analizando estadísticamente la información recolectada por la investigación y trabajando de manera articulada con el equipo socio comunicacional en la construcción de materiales didácticos y cartillas para el desarrollo de las diferentes estrategias del proyecto.