lunes, 27 de septiembre de 2021

Casa Cultural del Guaviare, nuevo umbral de la Amazonia

 Un hall siempre abierto, sin límites espaciales, un área que recibe a los visitantes con tres árboles escultóricos y a la vez estructurales, que en sus ramas tendrán escritas palabras claves para reflexionar sobre la paz, elegidas con la comunidad, forman parte del proyecto “El Nuevo Umbral de la Amazonia”.

Esta propuesta fue la ganadora del “Concurso de ideas para el diseño arquitectónico de la Casa Cultural en el Centro Poblado Las Colinas Jaime Pardo Leal, San José del Guaviare”, convocado por la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) y la Universidad del Valle (UniValle).

El proyecto, presentado por Gustavo Adolfo Barco Isaza, Natalia Caicedo Mosquera, Alexis González Ramírez y Norberth Aristizábal Marí, articula un edificio y un parque, donde el primero hace las veces de puerta que se abre al paisaje y une las dos realidades del territorio nacional colombiano: la urbana y la rural. El parque se convierte en el jardín conmemorativo, una chagra amazónica, lugar de rito, arte y paz, que envuelve el edificio para darle más significado al permitir que todo el conjunto se nutra y se articule con el entorno.

La casa también tendría un techo en pendiente que permitiría recuperar el agua lluvia para reutilizarla en el riego y otras actividades diarias. Con el diseño se busca generar aislamiento térmico, con un cielorraso en esterilla de guadua, además de crear sombra con árboles perimetrales y permitir el paso del viento con plantas de hoja ancha y palmeras.

“El Nuevo Umbral de la Amazonia” genera la sensación de que estar adentro también es estar afuera, por su conexión con el entorno. El espacio es flexible y se expande, ya que en el interior se conectan e integran subespacios. Esta flexibilidad, además de la ventilación y la espacialidad, permiten que se adapte a diferentes condiciones, incluso a crisis como la asociada con una pandemia como la actual.

Participación de la comunidad

Los recursos destinados para mano de obra se repartirán equitativamente entre quienes tienen el saber (ornamentador, soldador, maestro y ebanistas-carpinteros) y quienes aprenderán (la comunidad).

También se espera generar procesos de autoconstrucción a partir del trabajo en mingas comunitarias, lo cual engrandece las múltiples relaciones parentales y vecinales, mejorando de generación en generación, en la cual pueden formar parte activa tanto hombres como mujeres.

Además la propuesta plantea la realización de talleres y actividades colectivas entre las universidades y la comunidad, participando del proceso constructivo y entendiendo las decisiones proyectivas de los creadores, con el fin de crear un lazo que permitirá que el proyecto sea adoptado como su nuevo referente.


Esta convocatoria se realizó en el marco del Convenio Específico de Cooperación entre la Facultad de Artes de la UNAL Sede Bogotá, la Cooperativa Multiactiva Ecomún Jaime Pardo Leal (Coojapal), la Asociación de Mujeres Jaime Pardo Leal (Asomujapal) y la Fundación  Cultural y Folclórica Raíces de Mi Tierra, que contribuyen al proceso de reincorporación, reconciliación y fortalecimiento del tejido social de esta escuela de arte y comunicación.








viernes, 24 de septiembre de 2021

Alertas en neurodesarrollo infantil no se pueden pasar por alto

 Falta de habilidades a una edad determinada, alteración en el desarrollo del tono o los reflejos, pérdida de habilidades aprendidas, poca interacción social y psicoafectiva, alteraciones motoras y retraso en el lenguaje serían algunas de las alertas para atender con premura en niños entre los 0 y 5 años.

“El bebé que no sigue movimientos con la mirada, que no le llaman la atención los rostros humanos, no se sobresalta con los ruidos, o le molestan los ruidos fuertes –licuadora, motocicleta, podadora, entre otros– son posibles casos de alteraciones de un sano neurodesarrollo, por lo que es importante acudir a un equipo interdisciplinario de especialistas para su valoración”.

Así lo refiere la médica cirujana Diana Carolina Echeverry, especialista en Pediatría, invitada a la conferencia “Señales de alerta en el neurodesarrollo infantil”, del programa #SaludUNALContigo de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

Todos los niños logran un desarrollo psicomotor en cuatro niveles: motricidad gruesa, motricidad fina, comunicación y lenguaje y social, en el que se espera que el niño tenga una maduración progresiva con el paso de los años hasta llegar a ser independiente, con una buena adaptación al entorno que lo rodea y a una adultez en buenas condiciones neurológicas.

“Es importante detectar de manera temprana estas alteraciones, ya que es una forma de promover un desarrollo físico y mental óptimo, intentando asegurar la máxima funcionalidad posible. No solo hablamos de niños 100 % sanos, sino también de aquellos que tienen diferentes condiciones de discapacidad, parálisis cerebral u otra condición especial”, explica la doctora Echeverry.

Señales de un sano desarrollo

Durante el crecimiento, los niños evidencian diferentes progresos que dan muestra de un desarrollo normal según la edad, como la sonrisa social, que aparece al mes o mes y medio de nacimiento; sostener la cabeza –entre los 2 y 4 meses– y el acercamiento o presión de objetos, que ocurre hacia los 5 meses, cuando los niños comienzan a sentir interés por su entorno.

La capacidad de sentarse por sí solos aparece entre los 5 y 7 meses, caminar sin ayuda desde los 10 meses, balbucear las primeras sílabas a los seis meses, las primeras palabras y frases al año de vida, y a los 3 años el niño ya debe tener un lenguaje claro. Por último, las habilidades como vestirse por sí solos aparecen entre los 3 y 4 años.

La especialista recomienda consultar al pediatra si los niños llegan a las edades estipuladas sin que se manifiesten estas señales, y él es quien debe determinar si es una variable normal del desarrollo o una alteración real. “Como especialistas debemos evaluar siempre el contexto social, nutricional, médico y de antecedentes familiares de los niños, y determinar si es retraso en área específica del desarrollo o retraso global”, detalla.

Señales del lenguaje

Algunas de las señales de alerta tienen que ver con la adquisición del lenguaje, como por ejemplo si el bebé tiene un llanto raro, si hay ausencia de la risa social, si no vocaliza o balbucea, si pierde habilidades aprendidas, o si no señala ni utiliza palabras, entre otras.

También es señal de alerta que el niño no siga instrucciones simples, no diga mamá ni reconozca partes de su cuerpo, que normalmente ocurre entre los 18 y 24 meses, que no diga frases de dos palabras (24 y 36 meses), que use de manera incorrecta palabras o sustituya unas por otras (36-48 meses), o que no hable correctamente (4 a 6 años).

Otras señales de alerta se relacionan con la motricidad fina, como el hecho de que se tropiecen frecuentemente al caminar, lo que evidencia debilidad en las extremidades, o que presenten dificultad para subir escaleras o pendientes poco inclinadas, lo que puede estar asociado con distrofias musculares.

“Cuando los padres, familiares o cuidadores identifiquen estas señales de alerta y hayan acudido al especialista es importante saber quién cuida al niño, y si esta persona es o no la más idónea, que le permita tener experiencias de aprendizaje y estimulación cerebral. Si tiene hermanos o no, ya que los mayores suelen estimular constantemente a los más pequeños. También es importante solicitar el informe escolar, pues este refleja el comportamiento y el neurodesarrollo del niño en su entorno natural”.

Por último, la especialista resalta que la valoración del neurodesarrollo siempre la debe hacer un equipo multidisciplinario: neuropediatría, pediatría, terapeutas y fonoaudiólogos, entre otros.






miércoles, 15 de septiembre de 2021

Ciencia, artes y cultura de la UNAL en la Feria del Libro de Madrid

 En el marco de la 80ª Feria del Libro de Madrid, en la que Colombia es el país invitado de honor, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) presenta una muestra de 15 libros, como parte de una exhibición que incluye 39 editoriales de instituciones colombianas integrantes de la Asociación de Editoriales Universitarias de Colombia (ASEUC).

Con su participación en el estand de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas (UNE), junto con otras editoriales académicas del país, la UNAL busca dar a conocer su extensa producción académica, resultado de años de investigaciones y profundos análisis en las distintas áreas del conocimiento.

La muestra es considerada como un hito en el proceso de internacionalización de la UNE, gracias a una estrategia de colaboración encaminada a fortalecer la difusión del libro en español tanto en España como en América Latina, y que ahora se materializa con la presencia de 49 editoriales universitarias españolas y 12 mexicanas, además de la nutrida participación de las editoriales colombianas.

La iniciativa también es un sentido homenaje al recién fallecido presidente de la ASEUC, Julio Paredes Castro, quien comprendió la importancia de este trascendental evento, en la medida en que permite presentar cerca de 600 títulos con las contribuciones que, desde diferentes disciplinas, realizan los autores e investigadores colombianos al desarrollo del país y de la sociedad en general.

Dado que la industria editorial española cuenta con una amplia y reconocida trayectoria mundial, la participación en este tipo de eventos permite difundir la producción editorial de la UNAL en otros países, además del diálogo e intercambio de ideas, conocimientos y saberes del quehacer cotidiano entre distintos ámbitos académicos.

Obras seleccionadas

Libros sobre Arquitectura, Antropología, Ciencias Naturales, Derecho y Ciencias Políticas, Enfermería, Filosofía, Lingüística y Matemáticas forman parte de esta selección, para permitir que los actores de la cadena del libro y el público general se familiaricen con el trabajo de la Universidad. Estas obras responden a los múltiples interrogantes que plantea un mundo cada vez más complejo y en el que se requiere del concurso de distintas disciplinas para afrontar de forma adecuada sus múltiples retos y desafíos.

La obra Los países centroamericanos y Colombia constituye un esfuerzo interdisciplinario por entender el pasado, el presente y el futuro de la región del Caribe suroccidental, a partir de su relación entre el Caribe y los Estados Unidos. Aquí se consideran aspectos como el impacto ecológico, económico y humano de la inserción en el mercado mundial, la explotación de los recursos naturales y el impacto social y comunitario.

En Pablo de la Cruz se trata la obra de este arquitecto, no solo como el testimonio de una sociedad empeñada en construir obras cada vez más necesarias, sino que también nos permite acercarnos a la historia de políticos hábiles, visionarios o torpes, quienes tuvieron una influencia definitiva en la construcción de proyectos que pretendían darle una nueva cara a la ciudad de Bogotá.

Las matemáticas en la vida real es un trabajo encaminado a mejorar la enseñanza y la transmisión eficiente de las ideas fundamentales sobre los conceptos de cálculo y modelamiento matemático. Su principal eje es la pedagogía aplicada, a partir de diversos fenómenos físicos y de las múltiples actividades que realizaría cualquier persona durante su vida cotidiana.


A través de un análisis detallado de experiencias localizadas en cinco países de América Latina –México, Guatemala, Colombia, Chile y Argentina–, Mujeres indígenas haciendo, investigando y reescribiendo lo político en América Latina presenta las voces de mujeres intelectuales indígenas, en roles de autoras y coautoras, hasta ahora muy poco visibilizadas por la academia nacional e internacional. En esta obra se establece un diálogo con autoras no indígenas, sobre las posibilidades, condicionantes, dificultades y obstáculos en la participación política de las mujeres.

Estos son apenas cuatro ejemplos de lo que los lectores españoles y visitantes en general encontrarán en el estand de la Unión de Editoriales Universitarias Españolas, Pabellón C de la 80ª Feria del Libro de Madrid. Mayor información a través de la página de la Editorial de la Universidad Nacional de Colombia: https://www.uneditorial.com/






viernes, 10 de septiembre de 2021

Atentados del 11-S transformaron la vida urbana

 Lo hicieron profundamente y de manera muy sutil. El contraterrorismo se posicionó como un elemento fundamental en el día a día de la vida urbana y se gestó una mayor vigilancia de parte de la vida privada y pública por parte de los organismos de inteligencia de muchas ciudades del mundo, en especial de Estados Unidos y Europa.

El profesor Fabio Zambrano Pantoja, director del Instituto de Estudios Urbanos (IEU), de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), afirma que, además de la transferencia de control al Estado, otro elemento importante que transformó el atentado a las Torres Gemelas de Nueva York, hace 20 años, es el de la privatización de la lucha contra el terrorismo.

“Hubo un aumento de asesores, consultores, empresas de seguridad, industrias, etc. El Estado ha transferido a los privados buena parte de las actividades relacionadas con la seguridad de los ciudadanos”, recuerda.

Por ejemplo, y aunque en Colombia el impacto de las medidas de seguridad instauradas desde entonces no han sido tan radicales, sí se evidencia una transformación en varios aspectos de la vida, la manera de acceder a los aeropuertos, a los edificios oficiales, hoy parece cotidiano.

El profesor Andrés Molano Rojas, de la Facultad de Estudios Internacionales, Políticos y Urbanos de la Universidad del Rosario, amplía que las condiciones de vida de las ciudades cambiaron no solo porque se normalizaron aspectos que antes eran inusuales como el despliegue de las fuerzas de seguridad, la práctica de controles asociados con el terrorismo o el cierre de vías importantes, sobre todo en las zonas céntricas o históricas.

Hoy es normal el uso de perros antiexplosivos para acceder a algunos centros comerciales, la ubicación de sensores para detectar armas. o el uso de cámaras de vigilancia en el espacio público que capturan imágenes de los ciudadanos.

El profesor Zambrano señala que “hace dos años, en Londres, se realizó un estudio que evidencia que de un ciudadano que se moviliza por la ciudad se pueden tomar hasta 300 imágenes en promedio durante un día”.

Lo paradójico de esta vigilancia constante de la vida pública es que los ciudadanos piden más controles. “La destrucción de la confianza genera una pérdida de cohesión social, que es lo que permite actuar en el espacio público como ciudadanos”.

El experto Molano señala que, al provocar esta respuesta, el terrorismo introduce una suerte de Estado de excepción en materia de seguridad ciudadana.

“Por eso vemos que después de un gran incidente terrorista se adoptan legislaciones especiales –la Ley Patriota en Estados Unidos, por ejemplo– que amplía la capacidad de control del Estado, la vigilancia de las comunicaciones personales, los mecanismos judiciales especiales con involucrados y las restricciones a las libertades individuales”, subraya.

Terrorismo, acto comunicacional

En relación con la transformación de la vida urbana que trajeron consigo los atentados del 11-S, el experto Molano destaca el carácter comunicacional y esencialmente urbano del terrorismo.

“El terrorismo es un invento del siglo XIX y está asociado con el desarrollo de las ciudades, son ellas su escenario privilegiado. Este empieza a manifestarse con los magnicidios, uno muy importante, y que provocó en parte el inicio de la Primera Guerra Mundial, fue el del archiduque Francisco Fernando de Austria en Sarajevo, en junio de 1914”, recuerda.

Agrega que la ciudad es el escenario privilegiado del terrorismo por varias razones: porque busca generar la mayor zozobra con la mayor economía de medios y porque la opinión pública que define el comportamiento político de las sociedades es, sobre todo, urbana.

El terrorismo transmite su mensaje a través del ataque a símbolos: a las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, ubicadas en el centro del poder financiero de Estados Unidos; a los trenes de cercanías de Madrid, el 11 de marzo de 2004, y al Metro de Londres, el 7 de julio de 2005, símbolos de la movilidad de los ciudadanos.

“Las ciudades son depósitos de símbolos, de identidad, de referencias históricas”, sostiene.

Los aportes de los académicos, con la moderación del profesor Carlos Alberto Patiño Villa, investigador del IEU, se dieron durante el programa Observatorio de Gobierno Urbano, que se emite por Radio UNAL (98.5 FM). Escúchelo aquí.


 






martes, 7 de septiembre de 2021

Ecosistemas acuáticos aportan al aprendizaje de las ciencias naturales

 “El temario de mi acuario” fue la herramienta didáctica que fortaleció el aprendizaje en estudiantes de zonas rurales de cuarto y quinto de primaria, sobre diversas materias enseñadas con base en sus territorios y contextos hídricos.

Además, los alumnos entendieron mejor las acciones humanas que benefician a los ecosistemas y aquellas que lo perjudican, valoraron su medioambiente y se propusieron conservar estos espacios naturales y prevenir el cambio climático.

Así lo comprobó el profesor Andrés Rodrigo Arce Martínez, magíster en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, al dictar sus clases de Ciencias Naturales y otras asignaturas en una institución educativa del corregimiento de Santa Luisa, El Cerrito (Valle del Cauca) cerca del río Amaime.

Según el investigador, “los estudiantes de este colegio presentaron un nivel muy bajo en la comprensión del área de ciencias tanto en las pruebas PISA de 2018 como en las pruebas Saber de 2019. Esto se debería a que el alumno no asimila de manera adecuada la relación entre dichas nociones y su desarrollo personal y colectivo”.

Sin embargo, el territorio tiene un elemento hídrico y alimentario que el docente se propuso enlazar a los procesos de aprendizaje. “Según un relato de los abuelos de los chicos, el río Amaime se ha convertido en la fuente proteínica de la comunidad. Cuando las personas no tenían un sustento alimentario se integraban para ir a pescar; esto me pareció muy llamativo para atraer el interés de los niños en clase teniendo en cuenta su contexto real inmediato”, menciona.

Peces al salón

Con este entorno y según la teoría del aprendizaje significativo, el investigador Arce construyó un acuario plástico dentro del salón de clase y le puso peces ornamentales (pequeños, domésticos), como una estrategia para crear nuevas experiencias reales que fomenten las habilidades de los estudiantes y que los lleve a superar la barrera teórica.

“A los niños los cautivó demasiado la idea, comenzaron a apreciar más la vida de estos seres vivos, entendieron que los ecosistemas son importantes y que ese ser que está allí dentro de ese acuario necesita de todos los cuidados y estar en un ambiente propicio”, comentó.

Incluso se realizó una expedición al río Amaime con los alumnos de cuarto y quinto de primaria, acompañados por padres de familia, en la que tuvieron la oportunidad de observar con detalle otros lagos y humedales de su entorno.

“En esta salida pedagógica, las actividades animadas y recreativas despertaron en los chicos el interés de un ambiente libre de contaminantes, fueron más conscientes de su realidad y del respeto que se debe tener hacia los animales, el agua, etc., y además los forma como ciudadanos con valores desde pequeños”.

Apropiación del conocimiento

Después de unas semanas en las que los alumnos estuvieron familiarizados con los peces, el docente realizó una prueba con preguntas relacionadas con la comprensión de los entornos naturales, sus características, la función de los seres vivos y sus partes, predicciones, hábitos alimenticios, vida saludable, el medioambiente y los ciclos de vida.

Como resultado, halló que todos los estudiantes tuvieron una calificación entre 3,5 y 4,5 siendo la nota más alta. “Una gran apropiación del conocimiento, teniendo en cuenta que antes del acuario los alumnos tenían notas entre 1 y 3,5 siendo la nota más alta”.

“Incluso tener el acuario en el salón también permitió adaptar todas las demás asignaturas como matemáticas, español, sociales, ética, etc., porque de una u otra manera yo hacía la relación entre los peces y lo que veíamos en clase, era más fácil”, afirma el docente.

Educación más práctica

Estas herramientas didácticas formarían parte de las prácticas educativas tendencia, basadas en los contextos reales de los alumnos, sobre todo en la educación rural, donde perciben el entorno de maneras distintas a la urbana.

Así lo explica el investigador Arce: “el profesor, en su papel de mediador del conocimiento, debe promover el aprendizaje desde la curiosidad y expectativa. Los centros educativos también deben proporcionar los ambientes, tiempos y requerimientos indispensables para que todos los individuos puedan acceder e intervenir de manera activa en su aprendizaje”.

“Labores y trabajos relacionados con la acuicultura, la naturaleza y la interacción podrían ser factores de motivación duraderos en los estudiantes… así disfrutarán aprender”, concluye.


 






viernes, 27 de agosto de 2021

UNAL sigue siendo una de las 10 mejores de Latinoamérica

 Por cuarto año consecutivo, la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) forma parte de las 10 mejores universidades de América Latina, ocupando el décimo lugar entre 416 instituciones clasificadas según el Ranking QS Latinoamérica, y ubicándose en el segundo lugar en el país.

El Ranking QS Latinoamérica es una herramienta para los estudiantes de la región, mediante la cual pueden comparar el desempeño y la calidad de las universidades en términos de impacto y productividad de la investigación, compromiso docente, empleabilidad, impacto online e internacionalización.

Brasil con 94 universidades, México con 66 y Colombia con 61, son los destinos de estudio favoritos en la región, pues representan el 54 % del listado del ranking, es decir más de la mitad de todas las universidades clasificadas.

En esta ocasión el ranking evaluó a 418 instituciones considerando 8 indicadores: reputación académica (equivalente al 30 % de los puntos), reputación de empleadores (20 %), relación estudiantes-profesores (10 %), citaciones por artículo (10 %), artículos por profesor (5 %), profesores con doctorado (10 %), impacto en página web (5 %), y redes internacionales de investigación (10 %).

La UNAL es líder en el país en el indicador de reputación académica, con una calificación de 99,8 puntos de 100 posibles, mientras que en Latinoamérica ocupa el séptimo lugar. Este indicador se obtiene con base en los resultados de la encuesta mundial de académicos en cuanto a la calidad de la enseñanza y de la investigación por áreas de conocimiento.

El indicador de reputación del empleador es el más fuerte para la UNAL ubicándola en el segundo puesto en América Latina, con 100 puntos. La información se obtuvo a partir de una encuesta en línea realizada por QS a los empleadores sobre las universidades que ellos consideran que forman a los mejores estudiantes para su futura inserción en el mercado laboral.En cuanto al indicador de artículos por profesor, la UNAL presentó una calificación de 73 puntos sobre 100 posibles, una medición que corresponde al número de artículos publicados por profesor con información tomada de la base de datos Scopus en los últimos cinco años.

La UNAL también se destacó en la medición de profesores con doctorado, en la cual se evalúa la calidad de la formación del personal académico, detectando la proporción de ellos que ha alcanzado el nivel educativo más alto en su área de especialización. En él, la Universidad logró una calificación de 90,5 puntos sobre 100 posibles, siendo una medida que refleja el compromiso con la docencia y la investigación de alta calidad.

Más profesores por número de alumnos

Según los estándares de calidad para la educación superior, la relación del número de estudiantes por profesor corresponde a una proporción entre 12 y 15 estudiantes por profesor, sin embargo, para el ranking QS Latinoamérica la medida la establece el resultado de la universidad número 1 en este indicador de la región, en este caso el óptimo lo presenta la  Pontificia Universidad Católica de Argentina (universidad privada) con una relación de 4 estudiantes por profesor


Para la UNAL este es un indicador crítico en el que obtuvo una calificación de 29,5 puntos de 100 posibles, debido a que presenta en promedio una relación de 18 estudiantes por profesor. Sin embargo, esta medida varía según las sedes, pues en Bogotá hay una relación de 17 estudiantes por profesor, mientras que las otras sedes andinas mantienen en promedio una relación alrededor de 25.
Para que la UNAL llegue al estándar internacional de 12 estudiantes por profesor se requiere ampliar la planta profesoral en 1.400 docentes de tiempo completo, para una matrícula aproximada de 54.000 estudiantes, lo que significa tener un total de 4.455 profesores.








miércoles, 18 de agosto de 2021

Lectoescritura en la escuela: ¿de quién depende?

 La formación profesional y disciplinar universitaria de los profesores de bachillerato estarían moldeando las experiencias de lectura y escritura de sus estudiantes de forma muy diversa, desde las asignaturas a su cargo, a falta de un acompañamiento en casa y de refuerzo desde la primaria en los procesos de aprendizaje.

Ante esto, la inclusión de enfoques curriculares integradores de la educación básica primaria en la secundaría ayudaría a generar procesos de aprendizaje más articulados e interdisciplinares, que les permitirían a los estudiantes tener experiencias más comprehensivas y significativas de los procesos de lectoescritura en las diferentes asignaturas.

Así lo deja ver la investigación del profesor, Ismael Alfonso Corredor Rodríguez, magíster en Educación de la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), la cual describe las concepciones de lectura y escritura en las asignaturas de un grupo de estudiantes y docentes de grado sexto de un colegio público en Bogotá D.C.

“Como docente, veía a los estudiantes de sexto grado tener dificultades para expresar sus ideas en la parte escrita, problemas en la comprensión de lectura inferencial y crítica, y no tenían una comunicación fluida entre las asignaturas. De ahí surge en parte el interés por ver qué se lee y se escribe en sexto en las otras asignaturas, y a partir de ahí, tratar de identificar unas posibilidades de trabajo”.

El estudio contó con entrevistas semiestructuradas a estudiantes del sexto grado, que abordaron, entre otros, el contexto familiar sobre qué se lee y qué se escribe en casa, en la escuela primaria, qué les gusta y qué no, cuándo planean la escritura y cuándo no, lo que buscó una historicidad en los procesos lectores en las diferentes asignaturas vistas.

También se hicieron entrevistas al grupo de docentes que trabajaron con estos estudiante, en las que fue posible identificar que algunas de sus prácticas lectoras o de escritura tiene que ver mucho con la historia que estos tuvieron en el colegio o en la universidad y que aterrizan en la escuela.

“Los estudiantes parecían tener una mayor comprensión de lo que implica leer y escribir, pero es algo que va más allá de las actividades escolares, se trata de actividades por fuera de la escuela y van más ligadas al lenguaje verbal y audiovisual. Por otro lado, los docentes mostraron tener una concepción disciplinar más rígida de la lectura y la escritura en sus asignaturas. Se centran de forma más rigurosa en los pedagógico, dejando de lado el mundo exterior”.

El estudio contó con entrevistas semiestructuradas a estudiantes del sexto grado, que abordaron, entre otros, el contexto familiar sobre qué se lee y qué se escribe en casa, en la escuela primaria, qué les gusta y qué no, cuándo planean la escritura y cuándo no, lo que buscó una historicidad en los procesos lectores en las diferentes asignaturas vistas.

También se hicieron entrevistas al grupo de docentes que trabajaron con estos estudiante, en las que fue posible identificar que algunas de sus prácticas lectoras o de escritura tiene que ver mucho con la historia que estos tuvieron en el colegio o en la universidad y que aterrizan en la escuela.

“Los estudiantes parecían tener una mayor comprensión de lo que implica leer y escribir, pero es algo que va más allá de las actividades escolares, se trata de actividades por fuera de la escuela y van más ligadas al lenguaje verbal y audiovisual. Por otro lado, los docentes mostraron tener una concepción disciplinar más rígida de la lectura y la escritura en sus asignaturas. Se centran de forma más rigurosa en los pedagógico, dejando de lado el mundo exterior”.

Comunicación con los estudiantes

“Siempre hay que reorientar la comunicación con los estudiantes, no pensar que porque están en grados inferiores no son interlocutores válidos. Cuando se cierra la comunicación con ellos, los ambientes de formación no son los adecuados”, considera el investigador.

Según el magíster, desde la docencia se debe procurar formular estrategias que permitan suplir la ausencia del acompañamiento en el hogar y de esa forma los estudiantes puedan superar las dificultades lectoescritoras.

Y agrega que la lectura y escritura se debe promover a través del currículo, ya que es la forma en que los estudiantes dimensionan que la escritura no solo sirve para responder a tareas, sino que tiene relaciones con  las demás asignaturas y va más allá de las paredes de la escuela.

“Por ejemplo, cuando se trabaja en la escritura, un docente debe reconocer que hay etapas y procesos previos de planeación de lo que se va a escribir, la textualización o momento de escritura y la revisión final del escrito, en los que el estudiante entienda y tenga claridad sobre de qué va a tratar su texto, cómo va a desarrollar esas ideas y hacia quién va”.

Según el docente, muchos de los estudiantes entrevistados afirmaban que en sus clases  debían entregar de forma rápida los escritos, debido a los tiempos rígidos exigidos, por lo que se hace necesario una mayor flexibilidad en el acompañamiento y revisión de la escritura.

“Cuando un docente tiene claridad en el nivel de lectura de los estudiantes, es posible que enriquezcan las actividades que hacen, no solo de lectura, sino también desde la oralidad”.