domingo, 4 de abril de 2021

Llantas usadas y RAP, con gran rendimiento para vías terciarias

 La combinación de 75 % de pavimento asfáltico reciclado (RAP) y 25 % de material granulado de cantera serviría como capa de base inferior en pavimentos. Además, la inclusión de llantas usadas brinda soporte.


Así lo da a conocer el estudio realizado por el ingeniero civil Christian Orlando Enciso Suárez, candidato a magíster en Ingeniería – Geotecnia de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Bogotá, quien señala que su investigación abarcó dos problemáticas.

La primera es el poco mantenimiento y las malas condiciones de las vías terciarias o de bajo tránsito en Colombia, las cuales representan casi el 70 % de la red vial nacional, que tiene alrededor de 210.000 km.

Otra dificultad es que en el país se explota material pétreo o virgen (material de cantera que se extrae de las montañas), por lo que cada vez es más escaso, y de ahí nace la necesidad de estudiar materiales que se puedan reciclar y utilizar en ese tipo de vías.

En el estudio se reutilizó el RAP, que es el pavimento asfáltico más empleado en el medio para las vías. “Ese material se diseña para cierta vida útil, y cuando esta termina se tiene que reemplazar por uno nuevo, y el material viejo pasa por un proceso de trituración para ser reutilizado”, explica el ingeniero Enciso.

Inclusión de llantas usadas

En el proyecto de investigación –dirigido por la profesora Gloria Inés Beltrán Calvo, de la UNAL Sede Bogotá–, además del RAP se incluyeron llantas usadas como complemento, entendiendo que estas constituyen otra importante problemática en el país.

Según datos de la Cámara de Comercio de Bogotá, el 72 % de las llantas utilizadas son las que dejan las personas en el sitio de cambio; el 12 % son arrojadas en la calle u otras zonas, donde se convierten en foco de proliferación de insectos y roedores, y el otro porcentaje las utilizan para reencauchar.

En muchas ocasiones la disposición final que se les da son las quemas a cielo abierto, lo que “es terrible porque contienen caucho, acero y libera humo negro, entre otros contaminantes”, señala el ingeniero Enciso.

Resalta además que aunque ya se han hecho trabajos de aprovechamiento de llantas en vías, por lo general estas se muelen y se utiliza menos del 1 % de la llanta. En su estudio, en cambio, usó el volumen total de la llanta (solo retiró la tapa de uno de los costados), la rellenó de material y la colocó en un tramo vial experimental.

Una alternativa

La investigación concluyó que la reutilización de llantas como sistema de confinamiento fue bastante satisfactoria: en comparación con otro tramo de prueba sin llanta, se obtuvo que el tramo con llanta aumentó la capacidad de soporte en 50 %. Además el material RAP tiene un potencial drenante para construir vías.

Así mismo evidenció que –según las especificaciones del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) y del Instituto Nacional de Vías (Invías)– este “módulo confinado” de llanta y RAP se puede utilizar como capa de base inferior granular en vías de medios y altos volúmenes o como rodadura en vías terciarias.

Mostró además que el proceso de construcción es rápido y práctico, solo se necesitan dos personas, herramienta menor y un equipo de compactación.

Este trabajo fue realizado dentro del Grupo de Investigación en Geotecnia (GIGUN) y el Semillero de Investigación en Materiales de Carretera (SIMCA); estuvo apoyado por los Laboratorios de Geotecnia y de Estructuras de la Facultad de Ingeniería de la UNAL Sede Bogotá y fue financiado por la Dirección de Investigación y Extensión de la Institución.

Entre las fases desarrolladas, primero estuvo el diseño, la planeación y ejecución experimental, que se dio en pruebas de laboratorio. Después se diseñó y construyó un modelo físico que incluyó varios sectores de prueba con y sin inclusión de llantas. Con esto, el proyecto se llevó a una escala real en una vía no pavimentada dentro del campus de la Universidad.

Luego hubo una fase de determinación de parámetros de desempeño a partir de los sectores de prueba, y por último se planteó una alternativa constructiva a partir de estos ensayos.

El ingeniero Enciso destaco que su trabajo apunto a  la generación de ideas innovadoras y sostenibles. 

Este proyecto participó en la Primera Rueda de Innovación y Sostenibilidad del Invías. Después de quedar preseleccionado, se envió una propuesta preliminar del protocolo del proceso constructivo, fase en la que se encuentra actualmente.

 

miércoles, 17 de marzo de 2021

Sonido experimental explora notas de activismo artístico

 Las nuevas técnicas musicales, en las que se encuentran el sonido y la tecnología, son usadas por mujeres músicas para explorar desde allí una visión de activismo sonoro que expanda la idea de lo que significa ser buen artista sin distinción de género y transgrediendo lo tradicional.

Ana Mora, licenciada en Música de la Universidad de las Américas de Puebla (México), una de las invitadas a la charla “Exploración y activismo femenino en el sonido experimental”, de la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), destaca que salir de los lenguajes establecidos es un reto especial para las mujeres en la música.

“En algún momento tuve interés por componer, pero no vi a nadie que lo hiciera, no había representatividad, los instrumentos mismos están atravesados por el género, y se necesitan espacios que no han existido aunque las mujeres están presentes”, indica la profesora Mora.

En ese sentido, agrega que, por ejemplo, el movimiento de ruido o noise de música experimental da una libertad que suele ser limitada en ambientes académicos y no apunta a lo colaborativo.

“En los últimos años ha habido un aumento en lo colectivo, en la construcción de espacios, más allá de los eventos, conciertos y compilados; por ejemplo la plataforma feminista colombiana En tiempo real y otras de la región como Todo poderosaHíbridas y pioneras, y Chingona sound”, indica.

Por su parte la compositora Ana María Romano, artista sonora y docente, señala que en las lógicas que se establecen en la formación artística y musical de lo que es bueno y lo que no, lo que es ser artista y lo que no, aparecen límites y domesticaciones.

“Debemos cumplir esas expectativas y lo primero es preguntarse por qué nos interesa tanto ser buenos, entrar en ese mundo parcelado, hasta cuándo nos preocuparán tanto las disciplinas que se rompen en la vida práctica. Mi interés hoy radica más en si se puede establecer una comunicación con otras personas desde el paisaje sonoro, el cuerpo, el ruido, el ciberespacio y la colaboración”, expresa la profesora Romano.

Agrega que “existe una obsesión por brillar, una genialidad’ heredada desde el siglo XIX, en la música encarnada en la figura de hombres blancos heterosexuales, en la que a las mujeres se les enseña a aspirar a eso, no a buscarse dentro y preguntarse qué quieren, si hay compatibilidad con esas lógicas y eso termina lesionando las voces propias, de ahí que se usen otras técnicas como medio de activismo”.

“Las nuevas iniciativas tienen en común que desaparece el pensamiento jerárquico y vertical, son colaborativas, Internet ha sido una gran aliada, hay iniciativas de construcción de conocimiento colectivo, procesos de laboratorio que le dan prelación al proceso por encima del resultado, eso da un espacio para compartir y debatir, de lo contrario sería una secta, no una comunidad”, recalca la profesora Romano.

El ruido como estrategia

Para la música Laura Zapata, maestra en Música con énfasis en Composición, las sociedades han sido atravesadas por colonizaciones, antes violentas y ahora por el capitalismo, y el lenguaje juega un papel clave en la construcción social.

“Cuando se rompen los dispositivos de ordenamiento se resignifican las palabras y se encuentran otras formas de transmitir los mensajes, como el arte, la música, la espiritualidad y la experimentación con lo sonoro, se construyen lugares para enunciar y denunciar esas violencias históricas contra las negritudes, los indígenas, las mujeres, lo LGBTIQ+, las diferencias socioeconómicas y otras colectividades”.

“Hay una idea de transgredir lo que nos sugirieron durante años sobre lo que es el arte experimental, contemporáneo y las piezas transgresoras abren preguntas como qué significa el ruido, palabra que viene del latín rugitus, o rugir, que significa una perturbación”.

“Hay que interrumpir ideas, conceptos sobre lo bello que se puede encontrar en lugares insólitos, como por ejemplo las composiciones del artista italiano Luigi Russolo, quien usó el ruido de las máquinas y la industria para crear, pero advierte que hay que descolonizarse de la ciudad hiperproductiva que sigue siendo opresora y repensar la academia musical para abrirle la puerta a otras formas válidas de ser artista” explica la artista Zapata.






miércoles, 10 de marzo de 2021

Centro de Desarrollo Tecnológico de la UNAL, avalado por MinCiencias

 El Centro de Desarrollo e Innovación (CD+I) de la Facultad de Minas de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Medellín, aglutina a 58 grupos de investigación reconocidos y a 54 semilleros.

El CD+I fue reconocido por el Ministerio de Ciencias (MinCiencias) como el primer Centro de Desarrollo Tecnológico (CDT) de la UNAL Sede Medellín, informó Verónica Botero Fernández, decana de la Facultad de Minas, quien explicó que este reconocimiento abre las puertas para que los investigadores puedan crear nuevos proyectos con el Ministerio y acceder a mayor financiación.

Los CDT son organizaciones dedicadas al desarrollo de proyectos de investigación aplicada y transferencia de conocimiento a la comunidad y el sector empresarial. En Antioquia solo hay cinco de estos, en su mayoría de carácter privado, reportó MinCiencias.

El CD+I de la Facultad de Minas está integrado por 58 grupos dedicados a la investigación en temas relacionados con hidrocarburos, energía, gestión del territorio, minería, infraestructura, industria y ciudades inteligentes.

A la fecha ha recibido financiación por más de 150.000 millones de pesos por parte de 127 instituciones: 53 empresas, 22 entes académicos, 22 entidades gubernamentales regionales como alcaldías y gobernaciones, 4 corporaciones y 3 ONG, entre otros.

Solo en los últimos tres años esos grupos han logrado tramitar 13 patentes, registrar 7 derechos de autor en software y proteger más de 20 proyectos mediante propiedad intelectual.

Entre las patentes obtenidas se incluyen: una máquina de hielo que utiliza energía no convencional para refrigerar alimentos, financiada por el Instituto de Planificación de Soluciones Energéticas para Zonas No Interconectadas (IPSE); un sistema para detectar y diagnosticar fallas en máquinas eléctricas en operación, co-creado con EPM, una muleta plegable, un sistema de hormigón autocompactable de alta resistencia y un proceso para obtener bioaceite a partir de biomasa.

Entre los convenios se destacan: la investigación sobre metales para separar agua e hidrocarburos en eventuales derrames de petróleo, pruebas de resistencia a abrasión de pinturas y ensayos eléctricos con firmas como Isagén y Cerrejón.

José Ignacio Maya Guerra, director del CD+I, explicó que el centro no es un laboratorio sino un lugar que agrupa las capacidades de todos los grupos de investigación adscritos a la Facultad de Minas.

Señaló además que “sumamos esfuerzos para ayudarles a las empresas e instituciones que no tienen capacidad para hacer desarrollos o pruebas o que requieren conocimientos más avanzados, gracias a que el 60 % de los investigadores que forman parte del Centro tienen título de doctorado”.

“Con el visto bueno que recibimos de MinCiencias se da un voto de confianza y una señal para que las industrias y las instituciones sepan que se cuenta con respaldo y organización en la gestión del conocimiento; tras el reconocimiento, más empresas podrán invertir en innovación y ciencia, mediante alianzas y así acceder a los incentivos que el Gobierno les otorga”, agregó el director.

Santiago Arango Aramburo, exdirector del CD+I y docente de la Facultad de Minas, indicó que el trabajo para obtener el aval tomó un año e incluyó la recopilación de las investigaciones y los certificados de los resultados (patentes, licencias, etc.). Dicho aval tiene una vigencia de tres años, pero ya existe un plan de trabajo que busca extenderlo por más tiempo.

“Después de cumplir esa meta se revisará la organización de marcas, es decir las grandes líneas de investigación del CD+I, para integrar nuevas áreas del conocimiento, especialmente biotecnologías y áreas afines a la salud, como el Laboratorio Genómico OneHealth, que ha liderado la investigación sobre temas asociados con COVID-19 en Antioquia y el país”, precisó el director Maya.


martes, 2 de marzo de 2021

Universidades latinas indagan sobre efectos de la pandemia

 Conocer cuáles son las condiciones en las que se encuentran estudiantes, profesores y directivos de las universidades, además de ahondar en la situación actual de violencia e igualdad de género, son la prioridad de una encuestada adelantada por la Unión de Universidades de América Latina y el Caribe (UDUAL).

Con este mecanismo, en el que se espera la participación de más de 230 universidades de 24 países, se busca elaborar un diagnóstico de la situación actual de las instituciones de educación superior de América Latina y el Caribe, en especial de aquellas de la UDUAL, organización que preside la profesora Dolly Montoya Castaño, rectora de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

La encuesta, que se aplicará entre marzo y abril de este año, para consolidarla a finales de abril, se enfocará en temas como la salud, el acceso a tecnologías y conectividad, los procesos de enseñanza y la igualdad y violencia de género durante la pandemia por COVID-19.

A partir de dicho diagnóstico se obtendrán datos que permitan reflexionar sobre el impacto de la pandemia en las instituciones, se rescatarán aprendizajes de este, y se harán propuestas que ayuden a buscar soluciones comunes frente a los nuevos retos en las universidades de América Latina y el Caribe.

Desde la Dirección de Relaciones Exteriores (DRE) de la UNAL, aclaran que no será una encuesta cerrada para las instituciones que forman parte de la UDUAL, pues el objetivo es que sea lo más global posible.

Por tal razón, se encontrará disponible en español, francés, inglés y portugués, y se podrá responder desde cualquier dispositivo electrónico con acceso a internet.

Línea de tiempo

Para este fin, primero se utilizará una metodología cuantitativa de encuesta en línea a estudiantes y profesores de las universidades pertenecientes a la UDUAL, sobre la situación social. Además se aplicará otra encuesta en línea sobre violencia e igualdad de género a los estudiantes de dichas universidades.

Las encuestas se divulgarán a través de los medios de comunicación y las redes sociales de las universidades, utilizando anuncios publicitarios, páginas web, pósteres y correos. Después se recopilará la información vía web a través de servidores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y por último se hará análisis y se obtendrán datos estadísticos y cartografía temática, además de informes finales.

Para el factor cualitativo se realizarán 18 grupos de enfoque integrados por estudiantes, profesores y directivos, en los cuales se busca recoger experiencias, testimonios, propuestas y  posibles cambios a las formas en las que las universidades latinoamericanas y del Caribe abordan la enseñanza y el uso de sus recursos durante la pandemia.

Los grupos están divididos en seis regiones: México, Caribe, Brasil, Centroamérica, Andina y Cono Sur, y en cada una participarán tres universidades.

Cuando se finalicen los grupos de enfoque se aplicará la técnica Delphi (método sistemático e interactivo de predicción que se basa en un grupo de expertos) con el propósito de construir consensos y recopilar propuestas concretas y sustentadas en cada uno de los grupos.

En este punto se hará una convocatoria de los participantes de los grupos de enfoque, luego se realizarán dichos grupos vía web, y al final se hará grabación, transcripción y análisis de la información.

Incertidumbre en las universidades

Aunque hasta ahora se han evidenciado problemas de fondo que no estaban en la agenda de las universidades –como el acceso de los estudiantes a la información, a una red estable de internet o a equipos idóneos para realizar sus estudios de manera remota–, aún sigue faltando información. No se conoce cuál es la situación de las universidades de América Latina y el Caribe frente a la pandemia.

Tampoco se conocen las medidas implantadas por las universidades frente a la COVID-19, por lo que no es posible hacer comparaciones que permitan compartir mejores prácticas y experiencias en la región.

Por último, durante el confinamiento se ha incrementado la violencia de género en las sociedades, por lo que también es un tema de gran relevancia para las instituciones, con el fin de crear mecanismos para prevenirla y erradicarla.

Por todo lo anterior, la encuesta que hoy presenta la UDUAL, y de la cual forma parte la UNAL, tiene una importancia de gran alcance, pues diagnósticos como estos permitirán tomar mejores decisiones y buscar soluciones comunes a problemáticas que enfrentan no solo las universidades sino también las sociedades de América Latina y el Caribe.






lunes, 22 de febrero de 2021

Gestión de la Sede de La Paz en extensión responde a necesidades de la región

 El modelo pedagógico activo constructivista de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede de La Paz permite articular actividades de formación, investigación y extensión, ejes misionales de la Institución.

Por ejemplo, vale la pena destacar el apoyo en términos de talento humano, conocimiento e infraestructura que se recibe de las demás sedes de la UNAL, y la articulación con la Universidad Popular del Cesar, el Laboratorio de Salud Pública, la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Agrosavia), la Fundación Universitaria del Área Andina, el Centro de Desarrollo Tecnológico Ganadero del Cesar, la Gobernación del Cesar y otras entidades de la región, que favorecen no solo el desarrollo de la investigación y la extensión sino también la formación de los estudiantes.

La profesora María Marcela Camacho Navarro, vicerrectora de la UNAL Sede de La Paz, y el docente, Jimmy Jolman Vargas Duarte, director de Investigación y Extensión, coinciden en que la integración con las comunidades y el conocimiento de sus necesidades están sirviendo para consolidar acciones de apoyo a sus procesos de desarrollo y crecimiento.

Por eso afirman que “este ha sido el corazón de las actividades realizadas en la UNAL Sede de La Paz desde su inauguración hace año y medio”.

Con respecto a los proyectos más relevantes, el profesor Vargas resalta que la Sede ha venido trabajando tres elementos clave: posconflicto, posCOVID-19 y posminería.

Así, según el Plan de Desarrollo de la Universidad, la Dirección de Investigación y Extensión priorizó las áreas estratégicas de “Superación de la guerra y construcción de paz” y “Desarrollo tecnológico y diversidad protegida”.

Con la primera estrategia, los actores involucrados identificaron a la Universidad como un factor diferenciador en la región que puede ayudar en procesos de conflicto y temas de migración, y la con la segunda se está trabajando en temas de biodiversidad y conservación.

Otras acciones

Otro proyecto que destaca el profesor Vargas es el pacto regional Asocenagoza, celebrado con los alcaldes de los cinco municipios de la ciénaga de Zapatosa. Con este se brinda apoyo técnico e investigativo para conservar dicho complejo natural, impulsar el desarrollo económico y mejorar la calidad de vida de sus habitantes. El propósito es que a partir de los resultados de este trabajo se pueda consolidar un modelo de desarrollo local.

El pacto dio paso al proyecto “Desarrollo, transferencia de tecnología y conocimiento e innovación para la reactivación económica en seguridad y soberanía alimentaria derivadas de la emergencia económica, social y ecológica causada por el COVID-19 en la ciénaga de la Zapatosa-Cesar”, presentado en la convocatoria Bienal 10 de Minciencias y el Sistema General de Regalías, declarado como primer proyecto elegible en la modalidad 2 para Cesar y aprobado para financiación por regalías.

Por otro lado, se está trabajando en la creación de la unidad de innovación y emprendimiento con las universidades de la región, tratando de apoyar las unidades de emprendimiento locales. Uno de los resultados es el proyecto “Vamos a reactivar tu negocio”.

Simultáneamente la Sede le apostó al Laboratorio de Innovación Social, propuesta presentada a la Dirección Nacional de Extensión en articulación con las sedes Medellín y Caribe, mediante el cual se lograron recursos para garantizar su sostenibilidad.

El profesor Vargas recuerda que el apoyo de investigadores de la Sede sirvió para estandarizar pruebas PCR en tiempo real para el diagnóstico de COVID-19 en el Laboratorio Departamental de Salud Pública del Cesar.

Convenio prorrogado

En enero de 2021 se firmó la prórroga del Convenio Marco de Cooperación suscrito entre la UNAL y la Gobernación del Cesar que tiene por objeto “desarrollar la docencia, la investigación, las ciencias, la creación artística y la extensión, para alcanzar la excelencia”.

En el marco de este, el 1 de febrero de 2021 se firmó un convenio específico en el que la UNAL realizará diagnósticos y estudios a cinco proyectos de la Gobernación relacionados con infraestructura educativa, diversificación de los escenarios deportivos y recreativos, e infraestructura turística y cultural para determinar su factibilidad.

Las directivas de la Sede de La Paz enfatizan en que su cumplimiento se realizará según los lineamientos del Acuerdo 036 que reglamenta la Extensión Universitaria con la responsabilidad y ética social que implica este tipo de procesos. También aclaran que las actividades a realizar no corresponden al desarrollo de contratos, como se ha interpretado en algunos medios locales del Cesar.








lunes, 15 de febrero de 2021

Cartilla ayudará a entender los números primos

 Con la publicación virtual se busca un aprendizaje más didáctico de estos números, considerados como los “ladrillos” de la matemática, e incluso como el “código genético” de las cifras, pues son importantes para la construcción de todos los guarismos naturales.

Juan Miguel Ramírez Vélez, magíster en Enseñanza de las Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, creador del proyecto, también desarrolló una cartilla física para zonas rurales que no tienen acceso a tecnología.

Los primos son considerados como los bloques de construcción en la teoría de números, y aunque no lo sepamos, los usamos a diario. El portal bbvaopenmind.com explica, por ejemplo, que estos han sido base para el comercio electrónico; basados en ellos, tres investigadores diseñaron la criptografía RSA, usada para la encriptación en internet.

El proceso de enseñanza de las ciencias exactas, como las matemáticas, se convirtió en un reto para los docentes de educación básica y media, que se ve reflejado en el poco interés del estudiante. La tesis plantea que esto se debería a la complejidad de las ideas y a los procedimientos abstractos, entre otros, que hacen que el estudiante se frustre y pierda interés.

“En el caso de la enseñanza de la teoría de números, particularmente de los primos, el tratamiento que se le hado en las aulas ha sido muy superficial, pues se desconoce la importancia que estos han tenido para el planteamiento y la resolución de los más importantes problemas matemáticos a lo largo de la historia”, resalta el autor.

Estos guarismos, mayores que 1 y que se caracterizan por ser divisibles únicamente por sí mismos o por 1, tuvieron su nacimiento junto a los sistemas de numeración; cuentan con propiedades secretas y aún no se logra desentrañar su misteriosa forma de organización, según expone el magíster en su tesis “Propuesta didáctica desde un enfoque epistemológico para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje de los números primos”.

Solución autónoma

El programa consta de una pizarra interactiva para desarrollar diversas actividades que incluso se pueden hacer en familia, y que busca que el estudiante tenga autonomía y amplíe sus conocimientos con base en su crecimiento personal.

Según un informe de la OCDE, en 2016 Colombia ocupó en matemáticas el puesto 59 entre 70 países, y una competencia que se dificulta en los estudiantes es la capacidad de explicar fenómenos científicamente, es decir que no saben identificar los caminos para solucionar el interrogante.

Por otra parte, en un estudio expuesto por el portal valoraanalitik.com se mostró que incluso las finanzas personales se ven afectadas por la incapacidad de aplicar conceptos básicos de matemáticas, problema que nace en la época académica. Esto se ve reflejado en las deudas adquiridas.

La cartilla virtual, creada en tres fases, se enfocó en los estudiantes de los grados sexto y séptimo del Instituto Mistrató, sede Pinar del Río en este municipio de Risaralda, pero se espera que tenga impacto nacional.

La propuesta no solo ofrece a los estudiantes la oportunidad de usar esta herramienta a través de internet, sino que quienes tienen dificultades de accesibilidad pueden hacerlo sin conexión o con una cartilla física, apoyados además por Aulas Amigas, de la red Aulas AMiGAS (Ambientes integrados para el aprendizaje significativo), que viene implementando el Ministerio de Educación Nacional.

Los docentes que deseen consultar esta cartilla pueden ingresar a los siguientes enlaces:

-       https://tomi.digital/11961/learn - Unidad 1. Introducción a los números primos.

-       https://tomi.digital/19870/learn - Unidad 2. Propiedades de los números primos.

-       https://tomi.digital/23151/learn - Unidad 3. Características de los números primos.

-       https://tomi.digital/23358/learn - Unidad 4. El estudio de los números primos.


 





miércoles, 3 de febrero de 2021

Macrolepiota, un hongo que aportaría a la seguridad alimentaria

Aunque este hongo se ha descrito para distintas locaciones en Colombia y su uso comestible no se había planteado, se ha establecido que no es tóxico y que cultivarlo de forma controlada sería una opción para comunidades sin acceso a proteína de forma regular.

Así lo señala investigadora Andrea Portela, del Departamento de Biología de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), quien recuerda que este hongo fue descrito por primera vez en 1999, por la micóloga y taxónoma Ana Esperanza Franco y está presente en Antioquia, Boyacá, Cundinamarca y Nariño.

Se encuentra especialmente en bosques dominados por pinos, eucaliptos y algunos robles nativos y hay registros de que se consumen en Iguaque y Chiquinquirá (Boyacá), donde se le conoce como “lechucitas”, pero no hay ningún desarrollo industrial en el país.

Para el estudio, primero se recolectó el hongo, se identificó en el Laboratorio de Fisiología de Hongos de la Universidad y una prueba de toxicidad a través del Test de Meixner, que dio negativo.

“Para el crecimiento micelial en el laboratorio se emplearon 8 medios de cultivo que se dejaron crecer durante 10 días a 25 oC y cada día se medía su crecimiento para saber cuál era el mejor medio, que resultó ser el Agar Extracto de Malta (MEA).

La investigadora explica que dentro del reino fungí, es decir de los hongos, existen unos conocidos como macromicetos, los cuales se reconocen por la generación de un cuerpo fructífero vistoso que los humanos aprovechan como alimento, como los champiñones y las orellanas.

“Estos hongos son conocidos como alimentos funcionales por sus propiedades nutricionales, y tanto diversas comunidades como la industria farmacéutica los han empleado para el tratamiento de enfermedades, por lo que es un campo potencial de investigación en países como Colombia donde existe una enorme diversidad de hongos silvestres aprovechables; no solo existen hongos comestibles, pues hay otros tóxicos y alucinógenos, por lo que se debe descartar que el hongo estudiado pueda ser dañino”, recalca.

Así crecen

El género Macrolepiota está compuesto por 30 especies conocidas en el mundo y suele crecer unos 20 cm; son especies saprofitas, es decir que crecen en suelos en descomposición, por lo que se puede recrear la composición del terreno.

“Ya se han cultivado especies como Macrolepiota pocera, popularmente hongo parasol, que es reconocido en el mundo por su sabor, tiene alto valor medicinal, es fuente de proteína, vitaminas, altas cantidades de fibra y bajo contenido graso. Taxonómicamente hablando, es la especie más cercana a Macrolepiota colombiana”, señala la bióloga Portela.

Para el crecimiento de la M. colombiana se prepararon seis mezclas que contenían 60 % agua y un sustrato como aserrín de eucalipto, aserrín mezclado, sorgo y junco, sorgo y cascarilla de arroz, hojas de roble y hojas de eucalipto.

“Para los sustratos se mezclan los materiales, luego se disponen en bolsas de polipropileno cerradas con cuellos de PVC y algodón, se esterilizan en un equipo llamado autoclave y en una cabina bajo luz ultravioleta, para matar cualquier microorganismo presente”, explica la investigadora Portela.

Después se puso en cada bolsa una cantidad del hongo que había crecido en las cajas de Petri y se incubó a 27 oC durante 50 días, los mejores fueron el sorgo-junco y sorgo-arroz.

“En sorgo y arroz, la colonización completa del sustrato se dio al día 50, igual que en sorgo y junco, este último un potencial sustrato para evaluar otras especies, y máxime si se considera la problemática ambiental de los humedales debido a esta especie”.

Para la última etapa se pusieron las bolsas abiertas en un invernadero casero –por las restricciones de la pandemia– con una capa de suelo esterilizado y hojas de eucalipto para simular las condiciones en las que normalmente crece.

“No pudimos evidenciar la fructificación del hongo por limitantes experimentales; para próximos estudios se recomienda emplear sustratos con un tamaño de partícula estandarizado bajo condiciones de invernadero controladas y con sustratos más ricos en nitrógeno”, puntualiza la bióloga Portela.

Por último, la investigadora también recalca que el siguiente paso son las pruebas organolépticas para saber qué tan comestible es el hongo, que se estudie la distribución en el país para encontrar sustratos nativos que se emplearían en la producción y plantear su posible uso comercial en el futuro para comunidades que tengan dificultades para obtener regularmente una fuente de proteína de forma.